Era una de las invitadas a una noche única, la que se celebraba, la pasada semana, en el Museo Lázaro Galdiano, en Madrid, donde la casa de joyería Suarez presentaba una exposición, 'Un diálogo con el arte' -un extraordinario recorrido por sus más de ochenta años de historia-; y presentaba su nueva colección, Sinfonía, que ha creado en colaboración con Amfitheatrof Studio. Junto a Sassa de Osma, Inés de Cominges, Cleopatra zu Oettingen-Spielberg y Beatrice Borromeo, allí estaba ella, Isabella Lobkowicz.
Quizá a algunos les suene su nombre. Milanesa de nacimiento, esta ingeniera y diseñadora hunde sus raíces en el sur de Italia y, tras casarse con el príncipe Felix Lobkowicz, quedó unida a una de las dinastías más antiguas de la República Checa y Alemania.
¿A qué se dedica? Diseño y originalidad en sillas innovadoras
La diseñadora explota un concepto innovador de adaptar cada silla a la persona que se sentará en ella. Tomando como inspiración su personalidad y su profesión, da vida a diseños únicos y de lo más originales. Desde hace más de 10 años expone su trabajo en lugares y galerías de todo el mundo: París, Berlín, Milán y Venecia. Con ironía y juego, se ha distinguido por crear piezas que mezclan arte y funcionalidad que redefinen el mobiliario tradicional. Su arte no queda en objetos, tampoco en exposiciones, sino que Isabella también ha hecho una incursión en el mundo editorial con Almost 100 chairs for 100 people, su propio libro ilustrado que se publicó bajo el sello de Moleskine en 2016 y que recopila sus diseños de sillas.
Su faceta con los collages
A su vez, la artista ha creado diferentes láminas de collages en su serie iniciada en 2020 llamada New[Blossfeld]ton, en las que fusiona el cuerpo humano con elementos de la naturaleza. En esta colección mezcla de forma analógica la fotografía de moda de Helmut Newton con la botánica antigua de Karl Blossfeldt, creando obras cotizadas en el mercado de arte internacional como A skirt for Lisa o The Tulip Drink.
¿Qué relación tiene con la aristocracia?
Isabella desciende de los Gaetani dell'Aquila d'Aragona, una de las familias más importantes y antiguas de Italia. Una dinastía que tuvo una gran influencia en Nápoles desde el siglo XV.
Tras su boda, en 2012, con el príncipe Felix Lobkowicz, pasó a formar parte, también, de otra familia con siglos de historia en el conocido como 'viejo continente'. Su marido es empresario, operador tecnológico, y ha sido cofundador y directivo de firmas D2C y comercio electrónico como Eve Sleep Plc y True Beauty.
El matrimonio siempre ha llevado su relación con una gran discreción, y sólo suele salir a escena en bodas y citas señaladas.
Amistades y relación con la moda
Isabella también se mueve en los círculos de la alta aristocracia, y mantiene una estrecha amistad con la actriz alemana Cleopatra zu Oettingen-Spielberg. En su boda con el príncipe Franz Albrecht, en 2016, fue su dama de honor junto a otra de sus grandes amigas, la periodista y documentalista Beatrice Borromeo, mujer de Pierre Casiraghi.
La diseñadora, que ha demostrado tener un estilo muy elegante en cada aparición pública -sin ir más lejos, en su noche en la capital, apostó por un sofisticado abrigo negro que combinó con una flor blanca en su pelo- se codea, además, con personalidades del mundo del arte y de la moda, y es habitual verla en algunos desfiles de la diseñadora italiana Luisa Beccaria.






