Una estancia en uno de los hoteles más exclusivos de Londres, una factura de más de medio millón de euros sin pagar y un coche de edición limitada que ahora podría acabar vendido para intentar saldar una pequeña parte de la deuda. Podría ser el argumento de una película, pero es tan real como la vida misma. La historia protagonizada por el jeque Nasser bin Abdullah Al-Thani, hijo de Abdullah Al-Thani, propietario del Málaga CF, tiene todos los ingredientes de un sorprendente 'simpa' de lujo.
El antiguo vicepresidente del club malagueño se alojó durante un periodo prolongado en The Dorchester, el emblemático cinco estrellas de Mayfair por cuyas habitaciones se pueden pagar entre 1.165 y más de 9.300 euros por noche. El problema llegó a la hora de hacer cuentas. Según ha revelado el Financial Times a partir de documentos judiciales, Al-Thani dejo a deber al establecimiento cerca de 534.000 euros, entre habitaciones, otros cargos e intereses.
El hotel decidió llevar el asunto a los tribunales y ahora ha conseguido una resolución favorable. Pero el giro más llamativo de la historia está en la fórmula con la que intentará recuperar al menos una parte del dinero, que no es otra que poner a la venta uno de los coches del jeque.
Un coche para una deuda de más de medio millón
El Tribunal del Condado de Central London autorizó al Dorchester a desprenderse de un Fiat 500 Abarth Tributo Ferrari de edición limitada de 2011, propiedad de Al-Thani.
El problema es que ni siquiera su venta permitirá acercarse demasiado a la cantidad reclamada, ya que este modelo de vehículo ha alcanzado desde 2020 un precio medio de reventa de unos 27.400 euros. Es decir, aproximadamente un 5% de los cerca de 534.000 euros que reclama el hotel.
Las cifras de la deuda permiten hacerse una idea de la magnitud de la estancia. El establecimiento ofrece habitaciones desde aproximadamente 1.165 euros por noche hasta otras que superan los 9.300 euros, y las informaciones apuntan a que Al-Thani permaneció allí durante un periodo de varios meses, aunque no se ha precisado exactamente cuánto tiempo.
Una vida entre coches y hoteles de lujo
Antes de cerrar sus redes sociales, Nasser Al-Thani había dejado numerosas muestras de su afición por el lujo. Entre los coches que exhibía figuraban un Gemballa Mirage GT blanco y un Lamborghini Aventador morado con detalles naranjas, que en 2015 fotografió precisamente frente a The Dorchester.
También había compartido imágenes desde hoteles exclusivos como el Mandarin Oriental de Ginebra, el Shangri-La de París o el Jumeirah Messilah Beach Hotel & Spa de Kuwait.
Al-Thani no acudió a la vista
Hay otro detalle que añade aún más intriga al caso. Nasser Al-Thani no compareció en la vista celebrada en Londres ni envió representación legal, según los documentos judiciales consultados por el Financial Times. En ellos figuraba como domicilio del jeque el Palacio Al Wajiba, en Doha.
Su defensa, sin embargo, ofrece una versión diferente y anticipa batalla judicial. Los abogados de Al-Thani sostienen que no tuvo conocimiento del procedimiento en tiempo y forma, cuestionan la cantidad reclamada por The Dorchester y aseguran que emprenderá acciones para impugnar la sentencia.
De la polémica en el Málaga a una orden de detención
La historia adquiere una dimensión aún mayor por el pasado de Nasser Al-Thani en España. Fue vicepresidente del Málaga CF, club controlado por su padre, Abdullah Al-Thani, y en 2020 un juez apartó a ambos, junto a los hermanos de Nasser, de la gestión de la entidad.
La situación judicial de la familia se ha complicado desde entonces. Según la información recogida en las fuentes, existe una orden de detención europea contra Nasser, su padre Abdullah y sus hermanos Nayef y Rakan en relación con el procedimiento por la presunta malversación de fondos del Málaga. La Fiscalía española solicita alrededor de 14 años y medio de prisión para cada uno y cifra el perjuicio económico en unos 14,3 millones de euros.
Así, mientras mantiene abierto en España un complejo frente judicial relacionado con el club malagueño, en Londres Al-Thani se enfrenta ahora a otro problema muy diferente: una cuenta de hotel de más de medio millón de euros que The Dorchester intenta cobrar incluso vendiendo uno de sus coches.








