Hay lugares que invitan a detenerse y momentos del año que parecen pedir exactamente lo mismo. Alejandra Gere se encuentra en uno de ellos en los últimos coletazos del verano y ha querido compartir con sus seguidores una pequeña reflexión desde su particular paraíso mexicano. La mujer de Richard Gere ha publicado una fotografía en traje de baño, descalza y junto al agua, que ha acompañado de un mensaje sobre la importancia de hacer una pausa antes de que vuelva el ritmo habitual.
“Estos últimos días de verano me encuentran descalza, junto al agua, dejando que baje un poco el ruido”, escribe Alejandra al comienzo de su publicación. Una frase que resume el espíritu de una imagen en la que parece disfrutar de uno de esos momentos de calma que, con la llegada de septiembre cada vez más cerca, comienzan a ser especialmente valiosos.
Alejandra Gere disfruta de los últimos días de verano junto al mar
La fotografía muestra a Alejandra en traje de baño disfrutando del entorno y conectada con la naturaleza. Sin grandes artificios, la imagen transmite precisamente aquello de lo que habla en su texto: silencio, tranquilidad y la posibilidad de desconectar durante unos días.
La empresaria y activista gallega acostumbra a compartir en sus redes sociales momentos de su vida familiar, sus viajes y, especialmente, aquellos proyectos relacionados con su faceta más solidaria. En esta ocasión, sin embargo, ha optado por una reflexión más personal, invitando también a sus seguidores a pensar en aquello que quieren conservar de estos meses de verano.
El mensaje de Alejandra Gere sobre vivir el presente
“No siempre hace falta saber qué viene después. A veces basta con estar presente, respirar y escuchar”, continúa Alejandra. Sus palabras llegan cuando el verano encara sus últimos días y septiembre comienza a asomar en el calendario, con todo lo que implica el regreso a la rutina.
Frente a la necesidad de tener siempre previsto cuál será el siguiente paso, Alejandra reivindica precisamente lo contrario: no tener todas las respuestas y permitirse simplemente estar. Una filosofía vinculada a la llamada vida consciente que también forma parte de algunos de los proyectos que ha impulsado durante los últimos años.
La publicación termina con una pregunta dirigida directamente a quienes la siguen: “¿Qué te gustaría conservar de este verano cuando vuelva el ritmo?”. Una invitación a hacer balance y pensar qué experiencias, sensaciones o aprendizajes de estos meses merecen acompañarnos cuando regresen las obligaciones.
México, un destino muy especial para Alejandra y Richard Gere
No es la primera vez que México ocupa un lugar destacado en la vida de Alejandra y Richard Gere. En abril de 2025, el matrimonio viajó hasta el país con motivo de un importante compromiso solidario relacionado con la Fundación Xala.
Durante aquella estancia visitaron distintos puntos de México y llegaron hasta la localidad de José María Morelos, en el estado de Jalisco, donde conocieron de cerca el trabajo realizado en una escuela.
Alejandra compartió entonces imágenes de su encuentro con profesores y alumnos y explicó la labor del programa Descúbrete, que había ayudado a más de 500 personas a iniciar procesos de transformación personal y comunitaria.
Uno de los proyectos que conocieron fue además un huerto orgánico escolar creado por los propios alumnos, que ya entonces proporcionaba una parte importante de los desayunos escolares. Para Alejandra, aquella experiencia era una muestra del impacto que pueden tener las iniciativas locales cuando cuentan con las herramientas necesarias.
La vida consciente que Alejandra Gere comparte con Richard Gere
La reflexión que ahora comparte desde México encaja con esa faceta de Alejandra, muy vinculada al bienestar, la solidaridad y la conexión con las personas y el entorno. Junto a Richard Gere, ha construido además una vida familiar que busca mantener alejada del exceso de exposición pública.
La pareja, que se casó en 2018, vive actualmente en España junto a sus hijos y compagina su vida familiar con diferentes compromisos profesionales y solidarios. México se ha convertido también en uno de los lugares donde han desarrollado parte de esa actividad.









