Sara Carbonero continúa recorriendo Ecuador con su novio, el empresario canario Jota Cabrera. Después de visitar la casa del pintor Oswaldo Guayasamín en Quito, la periodista puso rumbo a la Amazonia ecuatoriana, una de las zonas más salvajes del país. A bordo de una canoa, navegó por el río Napo mientras contemplaba con sus prismáticos la espectacular fauna y flora del lugar. Mientras en España mirábamos al cielo para no perdernos el eclipse solar, a ella la naturaleza le regaló un precioso arcoíris, seguido de un atardecer de película.
Pero lo más emocionante de la excursión llegó entrada la noche, cuando Sara se adentró en la selva y vio a una mariposa. "Te encontré", escribió junto a la canción Hoxe, mañá e sempre, de Valeria Castro y Tanxugueiras, un tema que habla de la tristeza, de aceptar lo vivido y de encontrar calma en lo que permanece dentro de uno. Concretamente, seleccionó la siguiente estrofa: "Si algún día sientes esa tristeza en el pecho, recuerda que ya es suficiente todo lo vivido. Hay que encontrar aquello que crece en el fondo del alma, esa calma que permanece hoy, mañana y siempre".
En su caso, este inesperado encuentro cobra un significado especialmente emotivo tras la pérdida de su madre, Goyi Arévalo, el pasado 12 de abril. Las mariposas están asociadas popularmente con la presencia simbólica de un ser querido fallecido, por lo que este momento pudo tener un significado muy especial para ella, especialmente después de la petición que hizo en su carta de despedida. "Mamá, no habrá un solo día en el que no piense en ti, tu recuerdo seguirá vivo por siempre y tú seguirás viva en mi corazón. Ayúdanos y danos fuerza para aprender a vivir sin ti, mándanos alguna señal. Estaré atenta a las estrellas fugaces".
En medio de tanto dolor, Sara encuentra consuelo en los suyos, sobre todo en sus hijos, Martín y Lucas, de 12 y 10 años, con quienes ha disfrutado de unas vacaciones maravillosas, primero en la isla de La Graciosa y después en Cádiz. Según confesó la periodista, en sus sonrisas siente la presencia de su madre. También se refugia en su hermana Irene, en sus mejores amigas y en su pareja, Jota Cabrera, con quien mantiene una relación desde principios de 2025. El empresario canario es, tal y como dijo Sara al recibir la Medalla de Castilla-La Mancha, la persona que "está siempre conmigo en lo bueno y en lo malo".
2026 está siendo un año muy duro para Sara. Antes de perder a su madre, la periodista tuvo que enfrentarse también a una operación de urgencia. Afortunadamente, todo quedó en un susto y se recuperó con éxito de la intervención. Ahora, como ella misma ha contado, tiene "una nueva cicatriz que me recuerda que he superado otra piedra en el camino".
A pesar de tanto dolor, Sara intenta valorar lo que tiene a su alrededor, incluso cuando la vida le pone obstáculos. La pérdida de su madre y el problema de salud que sufrió meses antes han puesto a prueba su fortaleza, pero también le han hecho valorar más las pequeñas cosas y mirar hacia adelante. Así lo refleja una frase que Sara ha compartido durante su viaje por Ecuador: "Lloré porque no tenía zapatos hasta que vi a un niño que no tenía pies".











