El pasado 19 de julio, Lionel Scaloni afrontó uno de los partidos más complicados de su trayectoria como entrenador de la selección de Argentina. No era solo la final del Mundial. Se trataba, además, de un juego decisivo que enfrentaba a la Albiceleste con España, país con el que mantiene una estrechísima relación. Desde hace años, el exfutbolista vive en Mallorca, donde se ha integrado hasta el punto de ser uno más, como ha podido atestiguar ¡HOLA! esta misma semana.
Este martes, 11 de agosto, al final de la tarde, Scaloni llegó a la playa de Portals Nous, también llamada Playa de L'Oratori o Cala Bendinat, una playa de arena fina y blanca de unos 100 metros de longitud, situada en el municipio de Calvià. Acudió con su mujer, la española Elisa Montero, eligiendo una de las camas balinesas del encave para disfrutar de unas horas de relax.
Llegaron con total naturalidad, como cualquier otra pareja. Sin embargo, el seleccionador argentino no pasó desapercibido. Como ha podido saber nuestra revista, algunos de los bañistas lo reconocieron inmediatamente y, poco a poco, fueron acercándose a él para pedirle una fotografía.
Scaloni, sencillo y especialmente cercano, atendió a todos con absoluto cariño. Su mujer, incluso, fue la encargada de inmortalizar algunos de estos instantes entre el seleccionador y sus seguidores. Fueron muchos los argentinos que se acercaron a él y quienes, emocionados, le agradecieron por su trabajo con la Albiceleste. "Gracias por lo que has hecho por nosotros", se escuchó decir a alguno. Españoles e italianos, con quienes intercambió algunas palabras en su idioma, también lo reconocieron.
Desde el chiringuito de la playa, atendido por argentinos, tampoco dejaron pasar la oportunidad de tener un detalle con Lionel, quien lo aceptó con cariño y si cabe, con cierta timidez.
La pareja permaneció en la playa alrededor de dos horas. Para la ocasión, Scaloni apostó por un bañador en animal print en color negro y con detalles en rosa. Como camiseta, se decantó por un modelo deportivo de la firma Adidas. Elisa Montero, por su parte, eligió un bañador negro.
Su vida en Mallorca
Lionel Scaloni, nacido en Pujato, una pequeña localidad de la ciudad argentina de Santa Fe, mantiene un estrecho vínculo con Mallorca desde 2008, año en el que fichó como jugador del RCD Mallorca. Estableció allí su residencia de forma definitiva y fija tras retirarse del fútbol profesional en 2015. Concretamente, en la Sierra de Tramuntana, uno de los parajes naturales más espectaculares de las Baleares. Allí reside junto a su mujer —a quien precisamente conoció en la isla— y sus dos hijos, Ian y Noah, de 14 y 10 años, respectivamente.
Scaloni y Elisa han encontrado en Mallorca el equilibrio perfecto entre privacidad y calidad de vida. No es extraño ver al seleccionador recorriendo carreteras de montaña en bicicleta, una de sus grandes pasiones, disfrutando del mar o compartiendo planes en familia o en pareja, completamente alejado de los focos, como ocurrió este martes. Un estilo de vida discreto que encaja a la perfección con la personalidad que siempre ha demostrado sobre el terreno de juego: sencillez, humildad y cercanía.
A pesar de haberse convertido en uno de los entrenadores de fútbol más exitosos, Lionel Scaloni mantiene una rutina muy alejada del lujo y de la exposición pública. Cuando no está concentrado con la selección de Argentina, dedica gran parte de su tiempo a su familia y a sus hobbies. Uno de ellos, el ciclismo.
Su historia con España
Aunque fijó su residencia en Mallorca hace varios años, el vínculo de Scaloni con nuestro país comenzó mucho antes. En 1998 fichó por el Deportivo de La Coruña. Entre 2006 y 2007, también defendió la camiseta del Racing de Santander. Más tarde, entre 2008 y 2009, la del Mallorca. Fue en esta etapa cuando conoció a su mujer, Elisa Montero, una española de perfil muy discreto que practicaba voleibol. Él ha contado que fue un flechazo y que llegó a buscar durante meses su número de teléfono. Su carrera como futbolista profesional terminó en 2015 con el equipo italiano Atalanta.








