El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, agradece su apoyo a Felipe VI y Letizia tras el terremoto: "Gracias por su solidaridad y cercanía"


Un emotivo gesto diplomático al que el líder colombiano ha sumado su máxima preocupación por la localización de los ciudadanos españoles


Felipe VI junto al nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella
© Casa de S.M el Rey
13 de agosto de 2026 a las 18:13 CEST

El reinado de Felipe VI y doña Letizia se ha proyectado a lo largo de doce años como un expositor de realidades sociales en el que las posturas de cercanía se han convertido en su principal estructura. Tras el sismo producido en Colombia –y que ha dejado 164 españoles desaparecidos–, de la misma forma que estuvieron presentes tras el doble terremoto en Venezuela, quisieron mostrar a través de un comunicado sus condolencias a un país más que especial para don Felipe. Dos días antes de la tragedia, el jefe del Estado español había estado en la toma de posesión del nuevo mandatario colombiano, quien ha querido agradecer de la forma más personal posible las palabras dedicadas por los Reyes. 

Los reyes presiden misa Adamuz© Getty
Felipe VI y Doña Letizia durante la misa funeral ofrecida por el accidente en Adamuz

El comunicado de Abelardo de la Espriella

El recién nombrado presidente de Colombia fue testigo de una de las ceremonias más excepcionales del país con motivo de su toma de posesión. Un momento que Felipe VI no quiso perderse, interrumpiendo sus vacaciones en Mallorca para vivir esta ocasión en la que además coincide con otros ocho jefes de Estado. Dos días después de esto, se produjo un terremoto de magnitud 7,4 y que ha dejado ya más de 265 fallecidos, y la escalofriante cifra de 3.500 heridos. Un sismo de gran magnitud que se produjo tras la marcha del Rey, por lo que el mensaje de don Felipe y doña Letizia no se hizo esperar: "Acompañamos de corazón a quienes han perdido a un ser querido y a todas las personas afectadas por el terremoto", pronunciaron a través de un comunicado. Un gesto que ahora ha sido respondido por Abelardo de la Espriella, quien ha querido devolver a los Reyes un especial agradecimiento por sus palabras. 

Don Felipe estrecha la mano de las autoridades colombianas© Casa de S.M el Rey
Don Felipe estrecha la mano de las autoridades colombianas a su llegada días antes del terremoto

"Agradezco profundamente a la Casa Real sus palabras de solidaridad y cercanía con Colombia en estas horas de dolor", ha expresado el mandatario a través de un mensaje publicado en redes sociales, en el que también ha asegurado compartir la "preocupación por cada una de las personas que aún permanecen desaparecidas, incluidos los ciudadanos españoles que no han podido ser localizados". Un mensaje en el que además, el mandatario, ha querido destacar que Colombia y España "están unidas por profundos lazos históricos y humanos que hoy se hacen aún más presentes". Un momento más que delicado en el que este comunicado adquiere una mayor relevancia, pues el mandatario, a pesar de las circunstancias que rodean al país, ha querido mostrar a la Familia Real su agradecimiento en estos momentos tan complicados.

Felipe VI junto al nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella
© Casa de S.M el Rey
Felipe VI junto al nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella

El viaje de don Felipe VI estuvo marcado precisamente por ese encuentro con Abelardo de la Espriella, por lo que esta comunicación simbólica cobra un valor aún mayor al poner de relieve dicho contexto. Fue allí donde el jefe del Estado español y el mandatario colombiano expresaron mutuamente sus ideas y donde, además, el Rey coincidió con otros jefes de Estado como Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay), Laura Fernández (Costa Rica), José Raúl Mulino (Panamá), Luis Abinader (República Dominicana), José Antonio Kast (Chile) y Nasry Asfura (Honduras). Un escenario en el que el Monarca se convirtió —una vez más— en el representante de España en un viaje de carácter oficial dedicado únicamente a la toma de posesión, pues tras este acto regresó a Mallorca, poniendo fin así a una visita a un país que apenas días después viviría una de sus mayores tragedias.