La princesa Leonor y la infanta Sofía se cuelan en la cena de los Macron: el inesperado detalle que las convirtió en protagonistas


Un gesto del mandatario francés que subraya los lazos con la Corona española y rinde homenaje al porvenir de la institución


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Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
Actualizado 29 de septiembre de 2026 a las 21:52 CEST

Felipe VI y Doña Letizia se han convertido en anfitriones de una de las veladas más destacadas de la jornada, en la que Emmanuel y Brigitte Macron han sido los grandes invitados de honor. Una noche llena de significado en la que los detalles y los símbolos han ejercido como hilo conductor de un evento que ha tenido como escenario los emblemáticos salones del Palacio Real de Madrid. Los gestos de complicidad, las risas compartidas y un emotivo brindis han puesto de relieve la estrecha relación entre ambas naciones. Todo ello en una cita donde la princesa Leonor y la infanta Sofía han cobrado un especial protagonismo, recibiendo incluso un guiño directo hacia su fuerte vínculo con Francia durante el histórico discurso del mandatario galo. 

Un momento lleno de complicidad el que se ha vivido en el Palacio Real de Madrid© GTRES
Un momento lleno de complicidad el que se ha vivido en el Palacio Real de Madrid

El guiño de Macron en el Palacio Real

A pesar de que no han acudido a la velada, la princesa Leonor y la infanta Sofía han acabado convirtiéndose en grandes protagonistas de la noche. Muchos esperaban ver a las hermanas en esta cita tan señalada en la que la Reina ha vuelto a deslumbrar con la diadema floral, pero la ausencia de la primera y la segunda en la línea de sucesión al trono no ha impedido que su figura estuviera muy presente. El momento clave ha llegado durante el discurso de Emmanuel Macron, cuando el salón se ha sumido en un profundo silencio para escuchar sus palabras. Combinando el francés y el español, el presidente galo ha querido dedicar un guiño muy especial al futuro de la Corona española. Y es que, ha sido este gesto hacia la heredera y la segunda en la línea en la sucesión al trono el que ha provocado las sonrisas llenas de orgullo de los reyes Felipe y Letizia.

Emmanuel Macron besa la mano de la reina Letizia© Getty Images
Emmanuel Macron besa la mano de la reina Letizia

Ha sido justo al final, segundos antes del brindis con el que se ponía el broche de oro a un inicio de gala repleto de momentos tan simbólicos como significativos. "Esta cena es mucho más que un homenaje al arte de vivir que comparten nuestros países", ha iniciado Macron en español, unas palabras de profundo calado teniendo en cuenta que, segundos después, ha alzado su copa para dedicar un brindis con el que ha querido tener más que presentes a las figuras del futuro de la Corona: "Brindo por Su Majestad el Rey, por Su Majestad la Reina y por sus Altezas Reales, la princesa de Asturias y la infanta Sofía", ha culminado Emmanuel Macron en una velada en la que los lazos bilaterales se han estrechado más que nunca. Una mención del todo inesperada a Leonor y Sofía que no ha pasado desapercibida, demostrando la deferencia del mandatario galo hacia quienes ya representan el porvenir más inmediato de la institución. 

La princesa Leonor y la infanta Sofía en el Mundial 2026: New Jersey Stadium© Getty Images
La princesa Leonor y la infanta Sofía en el Mundial 2026: New Jersey Stadium

Y es que la ausencia tanto de la princesa Leonor como de la infanta Sofía está más que justificada por sus compromisos académicos. Por un lado, la heredera al trono acaba de iniciar sus estudios universitarios en la Universidad Carlos III de Madrid, una nueva etapa formativa de máxima exigencia con la que da un paso decisivo en su preparación institucional. Por otro lado, la infanta Sofía se encuentra viviendo uno de los momentos más cruciales y enriquecedores de su vida, ya que desde este mes de septiembre reside en París para continuar con su educación. Un hecho especialmente simbólico que la sitúa más cerca que nunca de los protagonistas de esta histórica visita de Estado y que, además, la conecta de forma directa con la capital francesa, un escenario de enorme peso histórico que guarda profundos vínculos dinásticos con los propios orígenes de la Casa de Borbón.