La última confesión de Brad Pitt ha reabierto uno de los capítulos más delicados de su historia con Angelina Jolie. El actor, de 62 años, ha reconocido que ha vuelto a beber después de siete años sin hacerlo, aunque asegura que ahora lo hace de una manera mucho más contenida. Una revelación que ha sorprendido a muchos, pero aparentemente no a su exmujer.
Eso es, al menos, lo que sostiene una fuente cercana a Angelina Jolie en declaraciones a 'Naughty But Nice', la columna de información sobre celebridades del periodista estadounidense Rob Shuter, conocido por publicar noticias y exclusivas de Hollywood a través de fuentes de la industria. Es importante señalar que no son palabras pronunciadas directamente por Angelina, sino la versión que una persona de su entorno atribuye a la actriz.
"Angelina no está sorprendida. Intentó advertir a la gente. Sabía que esto siempre era una posibilidad", asegura.
Pero la frase más contundente llega después. Según esta misma fuente, Jolie consideraba desde hacía tiempo que la sobriedad de Pitt no significaba necesariamente que hubieran desaparecido los problemas que ella atribuía al actor. "Ella no cree que Brad haya cambiado fundamentalmente. Cree que Brad es quien es, y que ni la sobriedad ni la reinvención cambian eso", añade.
Brad Pitt reconoce que ha vuelto a beber
La revelación surgió durante la extensa entrevista que Pitt ha concedido a Esquire UK. El periodista reparó en que el actor le había ofrecido vino y le preguntó si era únicamente para sus invitados. Su respuesta descubrió algo que hasta entonces no se conocía públicamente.
"Estuve sobrio durante siete años. Y después volví a beber", reconoció antes de explicar que ahora lo hace "de una manera más contenida". Pitt admitió que en un par de ocasiones se confió demasiado y comprendió que excederse seguía sin sentarle bien.
Actualmente, asegura, puede tomarse algunas copas de vino, pero sabe que no puede perder el control. "Puedo tomarme unas cuantas. Pero no muchas. Tengo que ser profesional al respecto", explicó.
El alcohol, un asunto clave tras su separación
Para entender la supuesta reacción de Angelina a estas declaraciones de su exmarido, hay que remontarse a 2016, cuando se produjo el polémico episodio a bordo de un avión privado que marcó el final de su matrimonio.
En documentos judiciales presentados posteriormente, Jolie alegó que Pitt había estado bebiendo durante aquel vuelo y lo acusó de comportarse de manera violenta con ella y algunos de sus hijos. Entre otras cosas, sostuvo que había derramado cerveza sobre ella y cerveza y vino sobre los niños. Pitt negó las acusaciones y no fue acusado penalmente tras la investigación del FBI.
Después de su separación, el actor dejó el alcohol y comenzó un proceso personal que incluyó aproximadamente un año y medio asistiendo a reuniones de Alcohólicos Anónimos.
En 2017 ya reconocía a GQ Style hasta dónde había llegado su relación con la bebida: "Podría beber más que un ruso con su propio vodka. Era un profesional. Era bueno".
Años después contó a The New York Times que aquellas reuniones habían sido fundamentales para él. "Fue muy liberador mostrar mis peores facetas. Eso tiene un gran valor", explicó.
"Brad es quien es"
Una década después, la decisión de Pitt de volver a beber hace que aquellas declaraciones cobren una nueva dimensión. Y también explica la contundencia de las palabras que ahora una fuente atribuye a Angelina.
Según esta persona, la actriz nunca habría considerado que dejar el alcohol significara necesariamente que su exmarido hubiese solucionado sus problemas de fondo. De ahí una frase especialmente dura: "Brad es quien es".
La confesión llega además en un momento familiar complicado para Pitt, distanciado de varios de los seis hijos que comparte con Angelina. Algunos han dejado de utilizar públicamente su apellido o han iniciado los trámites para eliminarlo legalmente.








