Brad Pitt sabe lo que es descender a los infiernos y lograr salir de ellos. Quizá por eso ahora pone en valor lo que de verdad importa y vuelve a hablar sin filtros de uno de los capítulos más delicados de su vida. El actor, de 62 años, ha revelado que, después de permanecer siete años completamente sobrio, ha vuelto a beber alcohol. Lo hace, asegura, de una forma muy distinta a la de aquella época en la que él mismo llegó a definirse como un bebedor "profesional". Ahora conoce sus límites, evita los excesos y hay algo tan sencillo como levantarse sin resaca y disfrutar de una buena mañana que le ayuda a no cruzarlos.
La confesión ha surgido casi por casualidad en la extensa entrevista que ha concedido a Esquire. El periodista Ryan D'Agostino había acudido a la nueva casa del intérprete en Los Ángeles y, entre queso, salami, crackers, botellas de Perrier y sus dos perros correteando alrededor, reparó en un pequeño detalle. Brad le había ofrecido vino. ¿Era únicamente para las visitas? La respuesta terminó destapando una parte desconocida de su vida actual.
"No, yo... Estuve sobrio durante siete años. Y después volví a caer", reconoce Pitt antes de matizar inmediatamente qué significa ese regreso al alcohol. "De una manera más contenida. Un par de veces me confié demasiado y pensé: esto no me conviene. No en grandes cantidades".
El protagonista de F1: La película explica que actualmente puede beber algunas copas, pero sabe perfectamente que no puede permitirse perder el control. "Puedo tomarme unas cuantas. Pero no muchas. Tengo que tomármelo con profesionalidad", afirma.
Su paso por Alcohólicos Anónimos
El alcohol fue durante años una cuestión complicada para el actor, marcada también por la soledad de los rodajes y las largas temporadas lejos de casa. Tras su separación de Angelina Jolie en 2016, Pitt decidió dejar de beber e inició un proceso personal que incluyó aproximadamente un año y medio asistiendo a reuniones de Alcohólicos Anónimos.
En 2017 habló por primera vez con gran franqueza sobre ello en una entrevista con GQ Style. "Disfruto muchísimo del vino, pero lo llevé al extremo", reconoció entonces. Y utilizó una comparación que todavía hoy resulta reveladora de hasta dónde había llegado: "Podría beber más que un ruso con su propio vodka. Era un profesional. Era bueno".
Dos años después habló sobre aquella experiencia con The New York Times. Pitt contó que en Alcohólicos Anónimos encontró un lugar donde podía hablar abiertamente de sus problemas y escuchar las experiencias de otros hombres.
"Fueron abiertos y honestos como nunca antes había escuchado", aseguró al diario estadounidense. Para él, aquellas reuniones constituían un lugar con pocos prejuicios y poca autocrítica. "Fue muy liberador mostrar mis peores facetas. Eso tiene un gran valor", confesó.
La razón por la que ahora no quiere beber demasiado
Hay además un detalle aparentemente cotidiano que Esquire destaca en su perfil y que ayuda a entender la nueva relación de Pitt con el alcohol. Le gustan demasiado las mañanas como para perdérselas por haber bebido la noche anterior.
Según explica la revista, el actor considera que uno puede desperdiciar una mañana preciosa por haber bebido demasiado y que, sencillamente, ese exceso ya no le parece tan interesante. Ahora prefiere despertarse temprano, disfrutar de su casa, leer las noticias, hacer un sudoku o entrenar.
El vuelo de 2016 y el momento que cambió su vida
El inicio de la sobriedad de Brad Pitt estuvo íntimamente ligado al final de su matrimonio con Angelina Jolie. La actriz solicitó el divorcio en 2016 después de un incidente ocurrido durante un vuelo privado en el que viajaba la familia.
En documentos judiciales presentados años después, Jolie alegó que Pitt había estado bebiendo durante el trayecto y lo acusó de arrojar cerveza sobre ella y cerveza y vino sobre los niños, según informó CNN.
Pitt negó las acusaciones y no fue acusado penalmente en relación con aquel episodio tras una investigación del FBI. Una fuente cercana al actor declaró entonces a CNN que aquella información ya era conocida por todas las partes desde hacía años y sostuvo que su publicación buscaba causarle daño.
La relación de Pitt con el alcohol terminó incluso trasladándose al terreno empresarial. Durante su matrimonio, él y Jolie habían adquirido Château Miraval, la conocida propiedad y bodega francesa que años después se convirtió en uno de los grandes frentes judiciales de la expareja.
En documentos judiciales relacionados con el litigio se señaló que Jolie quería desligarse de un negocio asociado a recuerdos dolorosos para ella y sus hijos.
Una década después de aquella ruptura, su situación sentimental es muy diferente. Pitt comparte su vida con Inés de Ramón, con quien mantiene una relación desde hace varios años y que también aparece de forma espontánea en la conversación con Esquire. El actor cuenta, por ejemplo, que mientras él es un desastre haciendo las maletas, ella es tan organizada que, al llegar a un hotel, coloca cuidadosamente la ropa en los cajones. "Estoy aprendiendo", reconoce divertido.
"Cosas de familia": uno de los momentos más duros de la entrevista
Aunque la revelación sobre el alcohol es una de las grandes novedades de la conversación, Brad Pitt también aborda un periodo todavía más delicado de su vida.
El actor asegura que nunca había tenido tendencias suicidas porque siempre se ha considerado una persona especialmente optimista. Sin embargo, reconoce que existió un breve periodo en el que el dolor llegó a resultarle tan "opresivo" que no era capaz de ver una salida.
Pitt deja claro que no tenía intención de actuar en consecuencia, pero cuenta que aquella experiencia le permitió comprender que algunas personas pueden llegar a buscar únicamente un alivio al sufrimiento. Después habla de sus propios instintos de supervivencia y reconoce que estos se activaron inmediatamente.
Cuando el periodista le pregunta directamente si ese dolor estaba relacionado con sus hijos, el intérprete evita entrar en detalles.
"Cosas de familia", responde.
Una respuesta especialmente significativa en un momento en el que su relación con algunos de los seis hijos que comparte con Angelina Jolie atraviesa una etapa complicada, ya que todos ellos han dejado de utilizar o han iniciado trámites para eliminar legalmente el apellido Pitt.
A ese complicado momento familiar se suma otra pérdida que le ha marcado profundamente. Su madre, Jane Pitt, falleció el 10 de agosto de 2025 a los 84 años, y el actor reconoce en Esquire que el duelo le ha hecho reflexionar mucho sobre la ausencia y la soledad. "La pérdida es, desde luego, lo más profundo que puede soportar un ser humano", asegura, antes de definir la soledad que puede llegar después como "la mayor tortura".











