El último vals es el nombre de la gira más reciente de Miguel Ríos, un artista que a sus 82 años lleva más de seis décadas en el escenario compartiendo con todos sus seguidores unas energías inagotables y un rock que no para de sonar desde que alcanzó su punto álgido en la música con Himno a la alegría. Sin embargo, incluso las leyendas del rock tienen momentos en los que se ven obligadas a parar. El pasado mes de junio, el cantante sufrió un accidente doméstico en su hogar al caerse mientras intentaba salvar una bandeja. Este incidente le provocó un traumatismo craneal que obligó a activar las alarmas sobre su estado de salud. Por recomendación médica y con el fin de priorizar su recuperación y reposo obligatorio, se vio en la necesidad de suspender varias de las actuaciones programadas en su gira, cancelando inicialmente sus citas en Ourense y Arucas.
Reaparición pública
"Por recomendación médica, y aunque su evolución es favorable, deberá guardar unos días de reposo, lo que le impedirá actuar en los próximos conciertos programados con tanta ilusión y cariño" comenzaba el comunicado que daba la peor de las noticias a los seguidores que ya tenían entradas para el concierto.
A estas dos cancelaciones posteriormente se sumó el Festival Gran Reserva en Calahorra, La Rioja, lo que generó una gran preocupación por una recuperación que tardaba más de lo esperado. Sin embargo, el granadino ha vuelto a aparecer tras estas ausencias para calmar a todos sus fans y retomar su agenda como estaba previsto.
"Estoy aquí para deciros que estoy de vuelta, muy bien de salud, mejorando a tope y quiero brindar con vosotros" hablaba a la cámara Miguel Ríos en un vídeo publicado en su Instagram donde se veía como le pasaban una cerveza para realizar ese "brindis" con sus seguidores. “Muchísimas gracias por todos los mensajes que me habéis mandado y todo el cariño. Un abrazo enorme, salud y rock and roll” se despedía.
Más recientemente, en el programa Y ahora Sonsoles ha contado en profundidad cómo pasó el accidente que le alejó de los escenarios durante un mes. "Me caí en las escaleras de espaldas y me hice un chichón increíble" rememoraba el cantante. A pesar de que ese mismo día se le realizaron radiografías para descartar problemas graves, el TAC por el que pasó una semana después reveló un hematoma subdural. Afortunadamente, el artista no sufrió ninguna fractura ósea ni hematomas externos de gravedad, y ese pequeño hematoma interno detectado ha ido diluyéndose con el paso de los días. "Estoy feliz de poder contarlo", comentaba visiblemente contento con su recuperación.
La cancelación de los conciertos
Haciendo gala de su característico sentido del humor, el artista reconoció que ha podido retomar su actividad en los escenarios con un exitoso concierto en Santurtzi, preparándose ya para su próxima cita musical en el Starlite de Marbella. Aunque lamentó profundamente los planes truncados de sus fans por las cancelaciones iniciales.
Cancelar los conciertos para él fue "terrible, sobre todo cuando sabes que la gente hace muchos esfuerzos para ir a verte" comentaba. Por suerte, los conciertos que no pudieron salir adelante el pasado mes se consiguieron reagendar y Miguel Ríos seguirá dándolo todo para sus fans hasta el próximo 8 de diciembre, donde cerrará la gira El último vals en el Movistar Arena







