Lamine Yamal emociona a todos hablando de su abuela Fátima y de humilde infancia: "Llegó sola en autobús"


El 10 del F.C. Barcelona se convertirá este domingo en el tercer futbolista más joven en disputar una final de un Mundial


Lamine Yamal con su abuelita Fátima© @hustle_hard_304
17 de julio de 2026 a las 20:05 CEST

A pocas horas de convertirse en el tercer jugador más joven de la historia en disputar una final del Mundial de fútbol —por detrás de Pelé, que jugó la de 1958 con 15 años, o Bergomi, que con 18 alcanzó la gloria en 1982—, Lamine Yamal es una de las personas más buscadas. Convertido en todo un referente para las generaciones más jóvenes, el 10 del Fútbol Club Barcelona continúa batiendo récords sin ignorar sus orígenes, que tienen raíz en el barrio obrero de Rocafonda (Mataró, Cataluña), tal y como demuestra en cuanto marca un tanto al gesticular el código postal de su vencindario, el 304. 

Lamine Yamal posa junto a su madre y su hermano pequeño, dos de los grandes apoyos personales que le han acompañado desde sus primeros pasos en el fútbol.© Getty Images
Lamine Yamal posa junto a su madre y su hermano pequeño, dos de los grandes apoyos personales que le han acompañado desde sus primeros pasos en el fútbol.

35 kilómetros le separaban de la Ciudad Condal, donde ahora tiene fijada su residencia (concretamente en Esplugues de Llobregat) tras debutar en el primer equipo del Barça a sus 15 años en el 2023 tras formarse en La Masía, la cantera del club blaugrana —donde coincidió con uno de los defensas de la Selección española, Pau Cubarsí, y donde también jugaron estrellas del equipo como Pablo Gavi, Ansu Fati o Fermín López, así como figuras históricas del deporte como Pep Guardiola o Leo Messi, a quien se enfrentarán este domingo por ver quien alza la copa del Mundial—. 

El mayor orgullo de Lamine: que su familia esté tranquila 

Allí vive solo, aunque su hermano pequeño, Keyne, quien se roba el protagonismo con cada aparición, y su madre Sheila, entre otros familiares, tienen su residencia cerca y siempre que pueden pasan tiempo juntos, además de mantener en cada ocasión una infinita cercanía con aquellos que no pueden residir junto a él. El delantero, desde el minuto uno de su primer equipo en el Barça, supo que quería darle una vida mejor a su familia, contando con orgullo en múltiples ocasiones la mejoría de calidad de vida que ha llegado junto a ser uno de los titulares que salen al campo con el equipo blaugrana. 

Lamine Yamal con su padre, Mounir© hustle_hard_304

Su padre, Mounir Nasraoui, por su parte, vive en la zona alta de Barcelona, mientras que su abuela paterna, Fátima, con quien comparte un estrechísimo vínculo, continúa viviendo en Rocafonda, el barrio al que llegó tras emigrar de Marruecos, en una propiedad adquirida por el joven delantero. "Veo a mi madre feliz, veo a mi hermano tener la infancia que yo hubiera querido tener y eso es lo que más feliz me pone", apostillaba en una entrevista en el podcast Fundación José Ramón de la Morera, subrayando que ver "que mi padre está tranquilo en su casa, que mi abuela está tranquila en su casa, mi madre tiene todo lo que ella quiera" es "todo lo que un niño puede pedir". 

El profundo respeto de Lamine a su abuela

Lamine siempre ha expresado su profundo respeto a los orígenes obreros de sus padres, así como el incalculable esfuerzo que les supuso llegar a España, incidiendo en incontables ocasiones en la valentía de su familia para lograr alcanzar su destino final. Así lo confesaba él mismo durante la mencionada intervención hace diez meses, en septiembre del año pasado, que ha resurgido a poco más de 48 horas de que salga al campo junto con La Roja en la esperadísima final del Mundial. 

Las muecas, los bailes y la pasión con la que anima a su hermano Lamine Yamal han convertido a Keyne en uno de los rostros más queridos del campeonato© lamineyamal
Las muecas, los bailes y la pasión con la que anima a su hermano Lamine Yamal han convertido a Keyne en uno de los rostros más queridos del campeonato

En su conservación, Lamine destacaba el arrojo de su abuela Fátima, quien hizo el tedioso recorrido ella sola. "Mi padre llegó con tres años y mi madre también, igual, mi padre vino con su hermana", comenzaba explicando, con voz solemne y veneración en cada palabra. "La primera en llegar fue mi abuela por parte de padre, que llegó sola en autobús" desde Marruecos, expresaba, desvelando que "se coló en el bus, paró en Algeciras, paró en Granada y consiguió llegar a Mataró". 

    Lamine Yamal con su abuela en la gala del Balón de Oro 2025© Getty Images
Lamine Yamal con su abuela en la gala del Balón de Oro 2025

"Fue la primera en llegar y empezó a trabajar", continuaba explicando, incidiendo en qeu "trabajaba de mañana, de tarde, de noche... para que mi padre pudiera venir, porque él se quedó en Marruecos solo con su hermana y cuando hizo algo de dinero pagó a una señora para que se los trajera". Unas declaraciones con las que hacía públicas el origen de su tesón y perseverancia en el campo, dejando entrever que la mayor herencia que ha obtenido de su abuela es el no rendirse nunca.

Por su parte, "mi madre, de Guinea, vino con mi abuelo y llegaron a Barcelona". Lamine desvelaba que sus padres se conocieron en la Ciudad Condal y, tras quedarse embarazada su madre a una temprana edad, "comenzamos a vivir en una residencia con más padres jóvenes y yo me crié ahí en una residencia, que era como un comedor donde nos daban comida a todos". Tras pasar página, la vida de Lamine estuvo marcada por los casi constantes cambios de hogar, ya que, como indicaba, "luego vivimos lo típico de que un amigo tiene una casa y te deja una habitación" hasta que sus padres decidieron tomar caminos separados y "mi padre se fue a vivir con mi abuela y mi madre conmigo en Granollers".