El 3 de septiembre de 1971, un mes antes de lo previsto, llegó al mundo la primera hija de Julio Iglesias e Isabel Preysler. Desde esas primeras horas de vida convivió con la popularidad y se siente agradecida por todo el cariño que reciben, pero nunca se ha dejado cegar por los brillos ni por el éxito. Para ella no hay mayor privilegio que su familia, en su caso, supernumerosa familia, de la que ha heredado unos importantes valores que se ha encargado de trasladar personalmente a los dos hijos que tiene junto a Christian Altaba. Chábeli Iglesias está muy orgullosa de ser quien es y de la influencia que han tenido siempre en su vida sus padres, sus abuelos y sus hermanos, quienes han forjado su personalidad única y su forma de entender la vida.
Chábeli valora cada momento que pasa con su familia: desde las llamadas telefónicas diarias con su padre, a las visitas de su madre, sus hermanos y su sobrinos, pasando por esos planes sencillos que hicieron de la suya una infancia feliz. Mira al futuro con entusiasmo y a la vez echa la vista atrás con emoción y un halo de nostalgia, echando de menos a sus abuelos, a los que adoraba. Su recuerdo se hace aún más presente a través de su álbum personal, del que ha rescatado una bonita imagen que nos permite adentrarnos en un día cualquiera de la familia Iglesias.
"Un domingo en la bahía de Miami, el mar como escenario y, después, un almuerzo con mis abuelos. ¡Qué recuerdos! El tiempo pasa más deprisa de lo que imaginamos, y con los años uno aprende que el verdadero privilegio es tener a tus abuelos y coleccionar recuerdos con ellos", ha dicho Chábeli. Sus palabras acompañan una bonita imagen en blanco y negro en la que aparece de niña con sus hermanos, Enrique y Julio; su padre, Julio Iglesias; sus abuelos paternos, el doctor Iglesiaas Puga y María del Rosario de la Cueva y Perignat, e incluso su mascota, un perro llamado Hey.
Esos planes familiares sencillos se hicieron aún más especiales a raíz del susto que vivieron por el secuestro del doctor Iglesias Puga por parte de la banda terrorista ETA. "Cuando nos cuentan la noticia del secuestro siento miedo. Yo tengo mucho cariño hacia mi abuelo y en ese momento, como somos niños, piensas lo peor", rememoró en Lazos de sangre. "Mientras papá se desesperaba en Miami, la policía investigaba el secuestro de mi abuelo. Papá y toda la familia vivimos angustiados esperando alguna noticia del abuelo, fue tan duro...", añadió. El 17 de enero de 1982 fue liberado y viajó a Miami para reencontrarse con los suyos: "El reencuentro de mi padre con mi abuelo fue maravilloso porque se adoran, se quieren muchísimo... A mi padre se le salían las lágrimas al ver a mi abuelo, fue impresionante, y a mi abuelo igual. Fue un reencuentro precioso y todos los nietos caímos encima de mi abuelo".
Sus dos hijos repiten la historia: la unión de Alejandro y Sofía con los abuelos
También muy unida ha estado siempre a la rama materna de su familia y se siente afortunada de haber disfrutado de Beba Arrastia hasta 2021, año en el que murió la madre de Isabel Preysler a los 98 años. " Mi abuela del alma, nunca te olvidaré por tu gran bondad, alegría e inteligencia. Fuiste mi inspiración y me diste todo el amor del mundo. Te tendré siempre en mi corazón", aseguró en un bonito mensaje de despedida.
La historia se repite y los hijos de Chábeli sienten adoración por sus abuelos. "Sofía con su abuela es muy cariñosa. Le encanta hacer «facetime» con ella. Adora a su abuela y tienen una relación muy especial. A mi madre le hace mucha gracias hablar con Sofía, hablan casi todos los días y la quiere muchísimo", decía en ¡HOLA!, donde hablaba también de la conexión de su hijo Alejandro con Preysler: "Mi madre tiene devoción por su nieto y siempre hacen por verse lo máximo posible". También nos confesaba que a su padre "le encanta ejercer de abuelo" y suele tener "larguísimas conversaciones" con Alejandro, que ha seguido sus pasos estudiando Derecho.
La familia siempre ha sido, es y será siempre su prioridad. Quiso que sus hijos crecieran apartados del foco mediático y se ha dedicado plenamente a ellos. Para lograrlo, se alejó de la televisión y eligió el interiorismo como profesión para poder ser una madre presente. "Ha sido nuestra prioridad intentar proteger a nuestros dos hijos lo máximo posible. Mi familia y mis hijos siempre han sido mi prioridad. Hacer este trabajo me ha permitido durante estos últimos 20 años estar siempre cerca de ellos", nos explicaba.







