Volvía a su isla preferida, la que lleva grabada para siempre —en forma de silueta en un tatuaje— en su piel. Victoria Federica conoce bien Mallorca, desde que era una niña y solía disfrutar del verano junto a su familia en el Palacio de Marivent; pero ahora, a sus 25 años, la hija de la infanta Elena regresa a este lugar tan especial para ella como cualquier otra joven de su edad.
El regreso de Victoria Federica a Mallorca: su refugio de verano
En alguna ocasión, se ha comentado que acompañada de su novio, Jorge Navalpotro —hace unos meses saltó la noticia de que habían hecho una escapada—, con quien mantiene una relación que continúa avanzando con paso firme —y que se hizo ‘oficial’ en la Semana de la Moda de París—. Otras, con amigos, como su íntima Rochi Laffón —"su otra mitad"—, con quien ha estado disfrutando de unos días de sol y playa.
Son muy amigas, hermanas, no de sangre, pero sí de elección. "Vic es de esas amigas que se convierten en familia", nos decía Rochi en estas mismas páginas en un posado que protagonizaba junto a Victoria, que nos aseguraba que Rochi es "alguien en quien puedo confiar incondicionalmente, siempre está a mi lado, brindándome apoyo y alegría en cada momento de mi vida".
Disfrutaron de unos días de sol y playa, presumiendo de estilo y de tipazo a orillas del Mediterráneo
En verdad, sus caminos se cruzaron gracias a sus padres, como ellas mismas nos contaban. "Mi padre y su madre, la infanta doña Elena, comparten afición por los caballos y nos veíamos mucho en Sevilla. Cuando Vic empezó a montar también allí, se quedaba siempre en mi casa". Y así surgió este "flechazo" de amistad que se mantiene, inquebrantable, hasta el día de hoy.
Victoria Federica y Rochi Laffón: una amistad incondicional que nació en Sevilla
Acostumbradas a pasar muchísimo tiempo juntas, las dos hicieron en esta ocasión las maletas para volar a la isla pitiusa, donde celebraron el 40º aniversario de Puerto Portals —junto a otras caras conocidas como Mar Flores o Mario Conde— y aprovecharon su escapada para compartir confidencias a orillas del Mediterráneo.
En las imágenes que acompañan estas líneas las vemos en las playas mallorquinas sacándose selfies e inaugurando el verano de un año marcado por grandes celebraciones —como la boda de Carmen, hermana de Rochi, en Sevilla— y proyectos. Porque Victoria sigue abriéndose camino en la moda, un mundo que le apasiona. Se ha convertido en todo un referente de estilo y es ya una habitual en el front row de los desfiles más importantes de la industria, desde que, hace cinco años, acudió por primera vez de la mano de su padre, Jaime de Marichalar, a la Semana de la Alta Costura parisina.
El estilo de Victoria Federica y la influencia de su padre, Jaime de Marichalar, y sus abuelas
De él, reconocía en una entrevista en ¡HOLA!, es de quien más ha aprendido de moda. Aunque también sus abuelas han jugado un importante papel, "tan sólo con ver cómo visten".
Sigue fiel al mejor consejo que le han dado en su vida, ser fiel a sí misma. Decía que todavía no se identifica con un estilo completamente definido, puesto que le gusta adaptarlo en función "del plan o del estado de ánimo". Juega con la tendencias, y pese a admitir, con humildad, que la palabra "icono" es una palabra "muy elevada" para ella, lo cierto es que su forma de jugar con las tendencias la ha puesto en el radar de los amantes de la moda.
"Creo que estoy en un momento de mi vida muy creativo y de aprendizaje. Me siento en constante evolución, explorando nuevas ideas y experiencias y disfrutando de poder crecer tanto personal como profesionalmente".










