Eugenia Martínez de Irujo y Narcís Rebollo, nuevos miembros del selecto club de vinos de grandes estrellas internacionales como Vargas Llosa o Ken Follett


La duquesa de Montoro y su marido disfrutan de una jornada inolvidable en Bodegas Valduero


© narcisrebollo
5 de julio de 2026 a las 17:56 CEST

Eugenia Martínez de Irujo y Narcís Rebollo continúan consolidando su hermosa historia de amor con planes de lo más especiales. En un año repleto de emociones, donde la aristócrata ha honrado el centenario del nacimiento de su madre tanto en la romería de Almonte como comisariando su exposición conmemorativa, la pareja ha decidido regalarse una exclusiva escapada de fin de semana. El destino elegido ha sido la emblemática Denominación de Origen Ribera del Duero, concretamente Bodegas Valduero, una prestigiosa firma fundada en 1984 y especializada en la excelencia de sus vinos reservas y grandes reservas.

Media Image© eugeniamartinezdeirujo

Rodeados de un impresionante paisaje de viñas, la duquesa de Montoro y el presidente de GTS vivieron una experiencia de lujo silencioso donde el arte y la tradición enológica se dieron la mano. Durante la visita, ambos recibieron la alta distinción de convertirse en miembros de 'La Tenada', un selecto club de membresía que se otorga a grandes referentes de la cultura. Como muestra de este gran honor, la pareja dejó su firma grabada en la madera de una de las barricas de la bodega, plasmando la complicidad que los une desde que cruzaron sus caminos en la Feria de Abril de 2017.

Ha sido un encuentro idílico © narcisrebollo
Ha sido un encuentro idílico

El romántico mensaje de Eugenia Martínez de Irujo 

Haciendo gala de su habitual cercanía y entusiasmo, Eugenia quiso dejar constancia de este fin de semana tan especial dedicando unas afectuosas palabras a quienes lo hicieron posible: "Gracias infinitas por esta maravillosa visita a las Bodegas Valduero y en especial a Yolanda y Carolina García Álvarez, unas mujeres increíbles que han creado esta bodega con todo el esfuerzo y cariño de forma artesana. ¡Gracias a Belén Quijada por organizarlo! Un privilegio ser miembros del Club La Tenada".

La duquesa disfrutando del día© eugeniamartinezdeirujo
La duquesa disfrutando del día

Por su parte, Narcís Rebollo se mostró igualmente conmovido y compartió un emotivo balance de la experiencia: "Gracias a Yolanda y Carolina García Álvarez, de Bodegas Valduero, dos grandes mujeres que han dedicado su vida al vino, con mucho amor, pasión, trabajo y sabiduría. Recibimos el honor y privilegio de ser parte del exclusivo club membresía La Tenada, compartiendo este honor con grandes amigos y referentes del mundo de la cultura y las artes, como Mark Knopfler, Mario Vargas Llosa, Antonio López, Glenn Close, Ken Follett… Jornada inspiradora con las mejores anfitrionas, la mejor compañía y disfrutando de sus mejores caldos. Gracias a Belén Quijada por hacerlo posible y su perseverancia para organizar esta inolvidable jornada".

La firma que comparten con otras estrellas © eugeniamartinezdeirujo
La firma que comparten con otras estrellas

El gran momento personal y creativo de la aristócrata

Esta romántica cita llega en una etapa inmejorable para la pareja, que el pasado mes de abril celebró su noveno aniversario. De él, Eugenia ha asegurado en más de una ocasión que "es lo mejor que me ha pasado en la vida", llegando a aconsejar con humor a sus seguidores: "Pon un Narcís en tu vida". Este excelente momento vital coincide con su éxito en el terreno profesional tras la reciente presentación de sus vajillas de verano en Madrid. "Creo que este es el mejor momento de mi vida y estoy muy contenta y súper agradecida. Soy una privilegiada", confesó recientemente la duquesa a ¡HOLA!, añadiendo que "poder ver cómo mi universo creativo se lleva a la mesa me llena de felicidad. Y me lo paso muy bien trabajando con Sandra Segimón y el equipo de Sushita".

Viven en una nube de amor© eugeniamartinezdeirujo
Viven en una nube de amor

Sin duda, una plenitud que saborea día a día y que se asemeja mucho a su particular ideal de felicidad. Y es que, tal y como nos desvelaba en sus confidencias más íntimas, "para mí hacer hogar significa estar delante de la chimenea, rodeada de perros, con mis amigos más íntimos, que los conservo desde los 11 años, con mi marido, mi hija, un buen vino, un buen tapeíto y riendo mucho. Eso siempre…". Un sueño que, entre copas de gran reserva y paseos por las viñas de Ribera del Duero, se vuelve hoy más real que nunca.