Hay pasiones que se heredan y otras que terminan contagiándose al ver cómo las vive quien tienes al lado. En el caso de Antonio Banderas y su hija Stella coinciden un poco ambas, pues si de algo ha presumido siempre el actor es de llevar España por el mundo, mientras que su hija, afincada en Estados Unidos, siempre ha llevado con orgullo haber nacido en Málaga. Y ha sido precisamente gracias al Mundial de fútbol cuando han aflorado estos sentimientos patrióticos, dejando una curiosa imagen que vuelve a evidenciar la estrecha relación que mantienen padre e hija y el fuerte vínculo que los une con España, pese a vivir separados por miles de kilómetros.
Mientras Antonio compartía desde Málaga una fotografía luciendo orgulloso la camiseta de la Selección Española y levantando el pulgar en señal de apoyo a La Roja, Stella seguía el encuentro desde el estadio de Los Ángeles junto a su marido, Alex Gruszynski, con quien contrajo matrimonio el pasado mes de octubre. Dos escenarios distintos, pero un mismo sentimiento.
Stella Banderas, española y malagueña de corazón
Aunque Stella Banderas ha pasado prácticamente toda su vida en Estados Unidos, nunca ha escondido el profundo cariño que siente por España. No en vano, nació en Marbella el 24 de septiembre de 1996, fruto del matrimonio entre Antonio Banderas y Melanie Griffith, y desde pequeña ha crecido alternando California con largas temporadas en la Costa del Sol.
El propio actor ha definido en más de una ocasión a su hija como "muy malagueña", una afirmación que ella misma ha respaldado con sus decisiones. La más importante llegó el pasado otoño, cuando eligió España para celebrar la boda con Alex Gruszynski, su compañero desde la infancia y hoy marido.
Lejos de optar por California, donde ambos residen, Stella quiso que familiares y amigos viajaran hasta nuestro país para descubrir el lugar donde nació y al que siempre ha sentido profundamente ligado. "Soy muy afortunada de poder casarme en el país que me vio nacer", confesó entonces a ¡HOLA!, dejando claro que sus raíces españolas ocupan un lugar privilegiado en su vida.
¿Qué ha heredado Stella de Antonio Banderas además de su pasión por España?
La conexión entre padre e hija siempre ha ido mucho más allá de su evidente parentesco. Ambos comparten una enorme sensibilidad artística y una creatividad que Stella reconoce haber heredado directamente del actor.
"De mi padre he heredado su creatividad. Tiene una mente privilegiada y ha despertado mi lado creativo", aseguró durante su primer gran posado en solitario.
Aunque muchos pensaban que seguiría los pasos de Antonio delante de las cámaras, finalmente decidió orientar su carrera hacia la escritura y la creación audiovisual. Se graduó en Estudios Narrativos por la Universidad del Sur de California y siempre ha mostrado mayor interés por desarrollar historias detrás de las cámaras, una faceta que el propio actor ya intuía hace años.
La niña de los ojos de Banderas
Antonio nunca ha ocultado que Stella ocupa un lugar muy especial en su vida. Durante años la ha definido como "la niña de sus ojos" y ambos mantienen un contacto prácticamente diario, una cercanía que se ha mantenido intacta incluso desde que ella formó su propia familia.
El actor ha explicado en varias ocasiones que la distancia nunca ha supuesto un problema entre ellos y que la comunicación sigue siendo constante. Esa complicidad ha quedado reflejada en numerosos viajes compartidos, como la inolvidable expedición que realizaron juntos a Machu Picchu, y en las frecuentes visitas que Stella hace a Málaga para disfrutar de unos días junto a su padre.
Así celebró Antonio Banderas la victoria de España desde Málaga
Mientras Stella comienza una nueva etapa personal tras su boda, Antonio Banderas atraviesa unos meses especialmente intensos. Entre sus compromisos profesionales y personales, el actor no quiso perder la oportunidad de mostrar su apoyo a la Selección Española y compartió desde Málaga una fotografía luciendo la camiseta de La Roja y celebrando la victoria.
Su agenda ha estado especialmente marcada por la actualidad. Hace apenas unos días se vio obligado a publicar un comunicado para desmentir que su hermano, Francisco Javier Domínguez Bandera, figurara en la lista de morosos, denunciando que algunos medios llevan tres años confundiendo su identidad con la de otra persona.
A ello se suma su intensa actividad al frente del Teatro del Soho CaixaBank y la ilusión con la que sigue muy de cerca las obras de 'Mi Calle', la nueva vivienda que está construyendo en Marbella tras la demolición de su emblemática residencia, 'La Gaviota'. Un proyecto que encara sin dejar de disfrutar de su refugio malagueño junto a Nicole Kimpel y que, incluso en medio de una agenda repleta de compromisos, no le impidió sacar unos minutos para animar a España desde su tierra natal.
¿Volverá Stella este verano a Málaga?
Las imágenes compartidas por ambos durante el Mundial resumen a la perfección el momento vital que atraviesan. Antonio, desde su inseparable Málaga. Stella, desde Los Ángeles, acompañada por su marido en su primer verano como recién casados.
Aunque por el momento se desconoce si Stella regresará a España este verano, no sería extraño que volviera a hacer las maletas rumbo a Málaga. La hija del actor mantiene un estrecho vínculo con la ciudad que la vio nacer y siempre que sus compromisos se lo permiten aprovecha para disfrutar de unos días junto a Antonio.
De hecho, hace apenas unos meses, con motivo de la Semana Santa, Stella y su marido, Alex Gruszynski, viajaron hasta la capital malagueña para acompañar al actor en una de las tradiciones más importantes para la familia. La pareja asistió a la procesión del Domingo de Ramos y visitó la parroquia de San Juan Bautista, donde se encuentra el trono de María Santísima de Lágrimas y Favores, antes de seguir el recorrido de la cofradía junto a Nicole Kimpel desde un balcón.
Ahora, mientras Stella disfruta de su primer verano como mujer casada, queda por ver si volverá a reencontrarse con su padre en la Costa del Sol. Mientras tanto, ambos han vuelto a demostrar que las raíces no entienden de fronteras. Separados por miles de kilómetros, vivieron la victoria de España con el mismo entusiasmo, confirmando que el orgullo por sus orígenes sigue siendo uno de los grandes vínculos que los unen.











