Belén Esteban ha vuelto a dejarse ver en redes sociales después de varios meses de silencio público. Desde que finalizó su participación en Top Chef: Dulces y Famosos, —donde quedó tercera— anunció su decisión de retirarse temporalmente de la televisión, la colaboradora ha optado por una etapa de descanso y desconexión. “Quiero descansar un poco. Me voy a dar un tiempo, llevo 26 años. La gente también necesita un descanso de mí”, dijo entonces entre risas, dejando claro que necesitaba parar tras más de dos décadas de presencia continua en la pequeña pantalla.
En este periodo, Belén ha mantenido un perfil bajo, centrada en su vida personal y en proyectos alejados del foco mediático. Y ahora, aprovechando este paréntesis profesional, ha emprendido un viaje a California, desde donde ha compartido un álbum de imágenes tomadas en algunos de los lugares más emblemáticos de Los Ángeles y San Diego. Sus publicaciones en las que aparece ella sola sin la presencia de su marido, celebradas por su comunidad de más de un millón de seguidores, muestran únicamente escenarios y rincones icónicos del estado.
Andrea Janeiro reside en Estados Unidos desde hace muchos años, donde ha estudiado y ha desarrollado su trayectoria profesional. Aunque Belén aparece sola en todas las fotografías —no hay rastro de su marido Miguel ni de su hija, fiel a la discreción con la que siempre ha protegido su intimidad—, no es la primera vez que la colaboradora cruza el charco para visitarla. Ambas intentan verse siempre que sus agendas lo permiten, aunque la distancia hace que no sea tan frecuente como desearían. Por eso, cada viaje de Belén al país adquiere un significado especial. En esta ocasión, la colaboradora ha preferido centrarse en compartir los lugares que ha visitado durante su estancia en California, sin mostrar ningún aspecto de su vida familiar.
Un recorrido por los lugares más icónicos
Durante su viaje por California, Belén Esteban ha compartido un álbum repleto de imágenes tomadas en algunos de los lugares más emblemáticos de Los Ángeles, Beverly Hills, Santa Mónica y San Diego. La colaboradora ha optado por mostrar únicamente escenarios y rincones icónicos, sin incluir escenas personales, y ha construido así un recorrido muy reconocible para cualquier viajero de la Costa Oeste.
Uno de los primeros lugares que mostró fue Cecconi’s, un conocido restaurante italiano situado en Melrose Avenue. Con su ambiente sofisticado y su clientela habitual de locales y visitantes, es uno de los puntos más fotografiados de West Hollywood.
Belén también posó en el Hollywood Walk of Fame, concretamente junto a la estrella de Miley Cyrus, una de las más populares del bulevar. El Paseo de la Fama reúne más de 2.700 estrellas dedicadas a figuras del cine, la música, la televisión y el entretenimiento.
Otra de sus paradas fue la estrella de David Beckham, la número 2.849 del afamado Paseo de la Fama de Hollywood, instalada en la categoría de Entretenimiento Deportivo. El reconocimiento, otorgado hace solo unos días, reunió a numerosas personalidades y estuvo marcado por la emoción del exfutbolista, acompañado por Victoria Beckham, quien dedicó unas palabras muy cariñosas durante la ceremonia. Belén posó junto a este nuevo hito del bulevar, convertido ya en parada obligatoria para los visitantes.
Entre los escenarios más reconocibles de su álbum está el Beverly Hills Hotel, célebre por su fachada rosa, su historia ligada al Hollywood clásico y su presencia constante en películas y editoriales de moda. Belén posó en uno de los hoteles más fotografiados del mundo, situado a pocos minutos de Rodeo Drive.
Otra de las imágenes está tomada frente al Las Palmas Hotel, en pleno corazón de Hollywood. El edificio es conocido por haber sido una de las localizaciones de la película Pretty Woman, un guiño cinematográfico que lo convierte en parada habitual para los fans del clásico protagonizado por Julia Roberts y Richard Gere.
Belén también se fotografió ante una de las instalaciones más llamativas de Rodeo Drive: la monumental escultura floral creada por el artista pop Mr. Brainwash. La pieza combina texturas inspiradas en Van Gogh con colores vibrantes al estilo de Andy Warhol y cuenta con 16 marcos interactivos pensados para que los visitantes formen parte de la obra. Un escenario muy fotografiado que fusiona arte urbano, cultura pop y el espíritu visual de Beverly Hills.
También hubo tiempo para visitar un mercado local, una de las experiencias más típicas de la vida californiana: puestos de fruta fresca, gastronomía multicultural y ambiente relajado. Belén no dudó en probar algunos de los productos de la zona.
Otra parada imprescindible fue el Santa Monica Pier, donde posó junto al famoso cartel “66 End of the Trail”, que marca el final occidental de la histórica Ruta 66. El muelle, inaugurado en 1909, es uno de los lugares más visitados del estado y alberga el parque de atracciones Pacific Park, con su noria frente al océano. Ni la lluvia impidió que Belén inmortalizara este momento.
Su recorrido incluyó también una escapada a San Diego, donde fotografió la escultura Unconditional Surrender (Rendición incondicional), también conocida como Embracing Peace. Situada en Tuna Harbor Park, junto al portaaviones USS Midway, recrea la célebre imagen del beso en Times Square al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
Por último, Belén posó en el Hollywood & La Brea Gateway, una estructura creada en 1993 para homenajear la diversidad de las mujeres en el cine. Está coronada por las figuras de Mae West, Dolores del Río, Dorothy Dandridge y Anna May Wong, y marca el extremo oeste del Paseo de la Fama.














