Los sorprendentes secretos de Gala, musa eterna de Salvador Dalí, en el 44 anivesario su muerte: de su castillo al sarcófago que nunca llegó a usar


Mujer e inspiración absoluta para Salvador Dalí, formaron un tándem en lo personal y profesional, un matrimonio que duró 53 años


Formando un tándem artístico más allá del matrimonio, Gala se encargaba de administrar su arte y su sobras, más allá de ser el comienzo de todas ellas © Getty Images
10 de junio de 2026 a las 16:19 CEST

Se cumplen 44 años del aniversario de la muerte de Elena Ivanovna Diakonova, mejor conocida como Gala Dalí, la musa eterna. Protagonista absoluta y eterna inspiración para Salvador Dalí en su vida y su obra, Gala se despidió del mundo tal día como hoy y fue enterrada en su refugio particular, el castillo Púbol, un lugar medieval que Dalí le regaló en vida. 

Gala nació en Rusia, pero se traslado a Francia a causa de tuberculosis, para ser tratada y recuperarse © Getty Images
Gala nació en Rusia, pero se traslado a Suiza a causa de tuberculosis, para ser tratada y recuperarse

Elena Ivanovna Diakonova

Gala nació en 1894 en Kazán, Rusia, hace más de 130 años. Tras pasar los primeros años de su infancia en su país natal, se trasladó a Suiza por motivos de salud. Dalí no fue el único amor de su vida, ya que su primer amor fue el poeta Paul Éluard, con el que se casó en 1912. 

Tras su enlace, la pareja se mudó y comenzó a vivir en París, donde Gala se integró muy bien entre los poetas y artistas de la época, que a través de las pinturas metafísicas del pintor italiano Giorgio de Chirico, comenzaban a definir las primeras pinceladas del movimiento surrealista, que finalmente nació en París en 1924 con el escritor André Breton. 

HOLA La vida de Gala Dalí, musa eterna de Salvador Dalí, 44 años tras su muerte: dueña de un castillo y apasionado de Christian Dior© Getty Images

Con una fuerte personalidad y gran presencia intelectual, su carácter fue clave en los círculos artísticos de la época, consolidándose como una figura destacada dentro de la vanguardia parisina. De hecho, su influencia y apoyo fue determinante en la carrera de varios creadores surrealistas.

Cómo se conocieron Gala y Salvador Dalí: el comienzo de su historia de amor

En 1929 Gala y Dalí cruzaron sus caminos en Cadaqués, mientras se encontraba de viaje con Éluard. Este no fue un encuentro cualquiera, fue un apasionado flechazo entre dos personas que, con la diferencia de que Gala era diez años mayor que él, -que en ese momento tenía 25 años-, no volvieron a separar sus caminos. Gala dejó a Éluard para unirse a Dalí, comenzando una historia eterna. 

 Gala Dalí, musa eterna de Salvador Dalí,© Getty Images
Gala y Dalí jóvenes© Getty Images

Su musa y fuente de inspiración: un matrimonio de 53 años de doble alianza entre lo personal y lo profesional

La pareja se casó a principios de la década de los años 30 por lo civil y en 1958 por la iglesia. Aunque esto no sería una simple historia de amor, sería una doble alianza entre lo personal y lo profesional, ya que el centro de su unión recaía en la pasión compartida por el arte. Dalí, con apenas 25 años, tenía mucho talento y caos y Gala llegó a su vida para convertirse en su rutina y orden, su fuente de inspiración y modelo. Y mucho más, Gala fue su consejera, la persona que gestionaba sus obras y la comercialización de ellas y el centro de todos los aspectos de su vida. 

Formando un tándem artístico más allá del matrimonio, Gala se encargaba de administrar su arte y su sobras, más allá de ser el comienzo de todas ellas © Getty Images
Formando un tándem artístico más allá del matrimonio, Gala se encargaba de administrar su arte y su sobras, más allá de ser el comienzo de todas ellas

Su creatividad tenía un solo lugar y nombre y era ella, que además supervisaba las ideas y pinceladas de Salvador. El propio artista fue el que afirmó durante décadas que sus mejores obras fueron por y gracias a ella. 

El castillo de Púbol que Dalí regaló a Gala  

Prendado por su amor eterna y con la convicción de poder devolverle en vida todo el amor y la inspiración que ella le aportó durante décadas, en 1969 el pintor decidió regalarle un castillo en el pequeño pueblo de La Pera, en el Ampudán para que fuera su refugio, que se convertiría en su posterior lugar de descanso eterno.

Esto no fue una simple decisión debido a su eterna pasión por su musa, sino una gran promesa cumplida que el pintor había hecho a Gala en los años 30. La construcción medieval propia del siglo XI fue el lugar elegido y por el que pagó 1,5 millones de las antiguas pesetas (9000 €). 

El dormitorio de Gala en el castillo de Púbol© Getty Images
El dormitorio de Gala en el castillo de Púbol

Una vez que Gala se instaló en este lugar, comenzó a pasar largas temporadas. Uno de los aspectos más destacables de su estancia es que la protagonista vivía sola sin su esposo, del que solo recibía visitas cuando ella le mandaba la invitación a él. Una curiosidad que describe la extraña relación, que con las décadas comenzó a existir entre ellos. Dalí consideraba a Gala una musa intocable, por lo que se negaba a tener intimidad con ella. Es así como su relación de amor comenzó a ser más profesional y muy dependiente. Gala era fuerte y decidida y Dalí dependía de su administración, su creatividad y su presencia para crear muchas de sus grandes obras. 

La pareja en los primeros años de su matrimonio © Getty Images

Las profundidades del castillo donde Gala descansó eternamente

El pintor se propuso hacer la mayor de las reformas a gusto de su mujer para darle una nueva vida al castillo, tanto en los jardines exteriores como en el interior. El jardín fue reformado con estilo afrancesado, colocando grandes esculturas con forma de elefantes de largas patas, una fuente decorada con bustos de Wagner y una piscina, entre otros aspectos. 

En el jardín, homenaje a Wagner en Figueres© Getty Images
En el jardín, homenaje a Wagner en Figueres
Las esculturas de elefantes de patas largas que Dalí colocó en el jardín del castillo de Gala © Getty Images
Las esculturas de elefantes de patas largas que Dalí colocó en el jardín del castillo de Gala

En el interior, el castillo contaba con tres plantas entre las que se diferenciaban un espacio para el trono de Gala, el dormitorio principal y mucha decoración con fuerte simbología romántica y propia de la personalidad del dúo artístico que transporta hacia el universo de Dalí. 

El trono para recibir a la prensa en Figueres© Getty Images
El trono para recibir a la prensa en Figueres

Dalí, Christian Dior y Gala, un triángulo de éxito

Además de histórico diseñador de moda, Christian Dior fue también galerista de arte. En una de sus galerías expuso sus obras Dalí a comienzos de los años 30, cuando todavía no era muy conocido y ese fue el comienzo de su relación de amistad. Agradecido siempre por haber apostado por su arte desde los inicios, Gala siempre admiró sus prendas y fue fiel seguidora de sus colecciones. Atesorando decenas de prendas del diseñador, Gala tenía claro que quería ser enterrada con un vestido Dior rojo, uno de sus preferidos. Aunque Dalí lo intentó, finalmente fue cubierta con una sencilla mortaja blanca. 

3rd December 1951:  Spanish artist Salvador Dali (1904 - 1989) and his wife Gala (1894 - 1982) looking at one of his paintings, entitled 'The Madonna of Port Lligat'. Gala herself modelled for the figure of the Madonna.  (Photo by Allan/Express/Getty Images)© Getty Images
Salvador Dalí y su esposa Gala contemplan uno de sus cuadros, titulado "La Virgen de Port Lligat". Gala posó como modelo para la figura de la Virgen

Su muerte y su frenético traslado al castillo

Gala falleció la tarde del 10 de junio de 1982 en Portlligat (Cadaqués, Girona), la casa en la que vivió junto a Salvador Dalí. Sin embargo, quería morir en su castillo así que existe la teoría de que fue trasladada en coche hacia el lugar con el objetivo de que su certificado dijera que había muerto allí y tener un entierro discreto en la intimidad. Se concluye la teoría con que el objetivo más allá de esto, era evitar a la prensa y poder tener una despedida íntima. 

Salvador Dalí y su esposa, Gala, en los acantilados de Port Lligat, en la Costa Brava© Getty Images
Salvador Dalí y su esposa, Gala, en los acantilados de Port Lligat, en la Costa Brava

Cambio de última hora en la ubicación de su tumba

Existe la teoría, según cuenta la Cadena Ser, que la tumba de Gala estaba prevista en el jardín surrealista que Dalí había reformado durante años con cuidado y delicadeza. Sin embargo, en mayo de 1982 se cambió de idea y se construyó una tumba doble en el sótano del castillo en la que cupieran ambos cuerpos y pudieran descansar juntos. El sótano se convirtió finalmente en una cripta en la que se pudo celebrar el célebre entierro. 

Gala y Dali © Getty Images

La vida de Dalí tras la muerte de Gala

La vida de Dalí no hubiera sido lo mismo sin Gala, ni viceversa. Durante 53 años de matrimonio, a pesar de sus altos y sus bajos, ella fue su razón de ser y fuente de su inspiración. Su compañera de vida había partido y le había dejado, a sus 78 años, solo lidiando con un eterno dolor. Desconsolado por su pérdida, el artista se trasladó a su castillo, donde quiso permanecer los últimos años de su vida para estar más cerca de ella. En 1984 el castillo sufrió un grave incendio, del que salió ileso pero tuvo que trasladarse a Figueras mientras lo reconstruían. 

La pareja formada entre Dalí y Gala, unidos por el arte© Getty Images

En 1984, finalmente el gran Dalí murió a los 84 años en su tierra natal dejando un legado que marcaría para siempre la historia del arte y del surrealismo. Dalí no fue enterrado en Púbol y aunque debido a las características de la construcción de la tumba, todos los indicios apuntan a que ese era su deseo, nunca ocurrió ni hubo forma de contrastar de esa era su petición final o no. 

Salvador Dalí © Getty Images