Dalí se encuentra con la dinastía italiana en el Palacio Real de Milán: la histórica exposición que reunirá obras de archivo y un pasado en común


Más de 200 obras serán expuestas en el histórico edificio, utilizado frecuentemente por la Familia Real para eventos oficiales


Salvador Dalí, en una imagen de archivo© Getty Images
29 de julio de 2026 a las 23:54 CEST

La de Salvador Dalí (1904-1989) con Italia es una relación con mucha historia, tejida con una infinidad de detalles escritos a través de los lienzos, la moda y las relaciones personales con la Familia Real que se fueron afianzando con el paso de los años y han trascendido, incluso, su muerte. El idilio entre el surrealista —considerado uno de los pintores más admirados a nivel internacional— y el país de la bota comenzó mucho antes de que el originario de Figueres pudiera cruzar el Mediterráneo para visitar el territorio italiano. 

Salvador Dalí, durante la década de los 60© Getty Images
Salvador Dalí, durante la década de los 60

Dalí siempre se había definido a sí mismo como un gran admirador del arte clásico, aunque vivió un auténtico flechazo con el Renacimiento —que nació cerca de la Toscana—, el cual descubrió durante su etapa más mística, extendida en el tiempo durante la década de los años 50. Lo renacentista influyó en su arte y moldeó sus proporciones y temáticas, adentrándolo en un periodo donde —en sus propias palabras— "lo real y lo sublime casi se tocan" y la geometría abarca gran cantidad de sus obras. Sin embargo, antes de este giro en sus lienzos, su mujer, Gala, durante la década de los años 30, trató de infundir su gusto por el clasicismo italiano, viajando juntos, incluso, a ciudades como Urbino. 

Salvador Dalí y su mujer, Gala, en 1980© Getty Images
Salvador Dalí y su mujer, Gala, en 1980, en París (Francia)

A pesar de que siempre se ha incluido en el altar de los grandes nombres de la historia del arte, existía un pintor con el que no osaba comparar su pincel. Se trataba de Rafael, renacentista y creador de grandes obras como La escuela de Atenas o Los desposorios de la Virgen, entre otras. A él le referenciaba cuando afirmaba que, si en algún momento lograba pintar un cuadro perfecto como los suyos —o componer algo con la misma soltura que Mozart—, "moriría a la semana siguiente", subrayando que, por ese mismo motivo, prefería seguir protegido en los infinitos márgenes de su excentricidad.

Su amistad con el último rey de Italia

Fue durante estos años, los 50, cuando Salvador Dalí forjaba una inigualable amistad con el rey Humberto II de Saboya y, durante el verano de 1956, el monarca decidió visitar al pintor en su casa de Port Lligat, cerca de Cadaqués. "Unos amigos me avisan por teléfono de que el rey Humberto de Italia va a venir a visitarme. Contrato a la orquesta de sardanas [baile típico de Cataluña] para que venga a tocar en su honor", se lee en los documentos ofrecidos por la fundación del pintor acerca de este encuentro. 

Salvador Dalí, en una imagen de archivo© Getty Images
Salvador Dalí, en una imagen de archivo

Con el paso de los años, su inusual vínculo fue reforzándose, alimentándose también por las estrechas relaciones que el pintor ampurdanés mantenía con personas de la alta sociedad italiana. Entre estas amistades, por ejemplo, se encuentra el conde Theo Rossi di Montelera, mecenas y aristócrata, quien quedó cautivado con la obra de Dalí y comisarió la histórica exposición retrospectiva de Dalí, Palazzo Pallavicini Rospigliosi, en Roma en el año 1954, la cual estuvo inaugurada por el presidente de la Cámara de Diputados italiana, Giovanni Gronchi. 

Salvador, en otra instantánea tomada en la década de los 60© Getty Images
Salvador, en otra instantánea tomada en la década de los 60

Este no fue el único honor que le fue permitido desde el Gobierno italiano ya que, con ocasión de la conmemoración del 700 aniversario del nacimiento de Dante Alighieri, Salvador Dalí fue encargado ilustrar los cantos de la Divina Comedia, el poema más famoso del filósofo y escritor que buscaba homenajearse. Ilusionado, el artista comienza la realización de las 102 acuarelas encargadas para el Istituto Poligrafico dello Stato aunque, sin embargo, la decisión de confiar en el catalán desencadena en numerosas polémicas que derivan en la revocación del proyecto. 

Su arte vuelve a echar raíces en Italia

Ahora, 37 años después de su muerte, los caminos de Salvador Dalí e Italia vuelven a encontrarse de la mano de la exposición Dalí e la moda, en la que más de 200 piezas del surrealista serán expuestas en el Palacio Real de Milán —que podrá disfrutarse desde finales de septiembre hasta finales de enero del año que viene—. Si bien el pintor ampurdanés, durante la duración de su amistad con el rey Humberto II de Saboya, nunca tuvo la oportunidad de visitar el histórico edificio —el cual la Familia Real reservaba para actos oficiales—, su legado encontrará un hogar provisional en sus pasillos. 

Un retrato de Salvador Dalí© Getty Images
Un retrato de Salvador Dalí

La influencia de Salvador Dalí en la moda —y viceversa— es una de las temáticas principales de la muestra, tal y como puede intuirse por el nombre de esta. Sus colaboraciones junto a grandes diseñadores como Paco Rabanne, Coco Chanel, Christian Dior o Elsa Schiaparelli —con quien mantuvo, especialmente, una estrechísima relación de amistad— le afianzaron una posición inquebrantable en el mercado de la alta costura, así como la presencia de su mujer, Gala Dalí, como musa, modelo y estratega en su presencia in crescendo en el sector textil.