Los hermanos Caballero han sabido crear un sello propio y llevan más de dos décadas demostrando que son capaces de encontrar humor donde casi nadie lo buscaría. Después de colarse en las comunidades de vecinos más caóticas de la televisión, de retratar una urbanización perdida en mitad del campo o de reírse de la masculinidad tóxica y las contradicciones de la vida moderna, decidieron fijar su atención en un lugar todavía más inesperado: un tanatorio. Lo que sobre el papel parecía una idea difícil de imaginar acabó convirtiéndose en una comedia llena de personajes imposibles, luchas de poder y situaciones tan disparatadas como reconocibles... y en una de sus series estrella. Ahora, Muertos S.L. vuelve a ser noticia por una decisión inesperada que cambia por completo el futuro de la ficción.
Lo que nadie se esperaba
Si eres fan de la serie de humor negro de Netflix, hay malas noticias para ti: la plataforma de streaming ha sorprendido con el anuncio de que la cuarta temporada será también la que ponga fin a las historias dentro de la funeraria Torregrosa. Apunta porque la despedida ya tiene fecha: será el próximo 7 de agosto cuando, a nivel global, los espectadores digan adiós a las andanzas de Dámaso y compañía.
La gran incógnita de la temporada final
Los seis capítulos de la cuarta entrega arrancan con una gran incógnita: ¿quién se quedará con el codiciado sillón de director del tanatorio? Chemi tiene la solución perfecta: propone ocupar el puesto “solo un ratito”, lo justo para dejar su impronta y después ya, si eso, que se encargue Dámaso. La situación, lejos de calmar las aguas, acaba convirtiéndose en un problema para el comercial, que da bandazos entre intentar hundir a su nuevo jefe o hacerle la pelota mientras espera su oportunidad.
Mientras tanto, la mente de Chemi no para. Empieza a tomar decisiones e implementar medidas que quizá funcionarían en cualquier otro negocio.... pero no en una funeraria, donde cada movimiento parece empeorar un poco más el caos existente. Su llegada a la dirección no hace más que amplificar esa dinámica ya habitual en la que todo intento de orden termina derivando en lo contrario.
Ese contraste entre la lógica empresarial, el delirio personal y el mínimo de respeto que se supone a un negocio vinculado a la muerte —y que aquí muchas veces brilla por su ausencia— sigue siendo una de las claves cómicas de la serie, que ha hecho de ese choque una de sus señas de identidad.
¿Qué rostros volverán por la funeraria en la última entrega?
La temporada final de Muertos S.L. contará con el regreso del reparto principal encabezado por Carlos Areces (La que se avecina), quien vuelve a enfundarse el traje del mezquino y ambicioso Dámaso, obsesionado con el poder y con hacerse con el control de Funerarias Torregrosa. Junto a él, o en su contra, según se mire, Amaia Salamanca (Bienvenidos a Edén) interpreta a Vanesa, la implacable directiva y su gran rival, mientras que Diego Martín (Machos Alfa) da vida a Chemi, el yerno metido a la fuerza en el negocio familiar y experto en vender humo.
Al día a día de la empresa se suman Salva Reina (El 47) como Nino, el chófer de carácter canalla, y Adriana Torrebejano (¿A qué estás esperando?) como Manuela, la resolutiva tanatopractora. Completan el elenco Ascen López (Nosotros), Aitziber Garmendia (Ocho apellidos vascos), Gerald B. Fillmore (Gym Tony), Roque Ruiz (El pueblo), Bárbara Santa-Cruz (El refugio atómico), Lorea Intxausti (Maleficio (La regla de Osha)), Manolo Cal (Cuéntame cómo pasó) y Lucía Quintana (Matadero), que dan vida a Nieves, Olivia, Abel, Morales, Pilar, Ainara, Anselmo y Milagros, respectivamente. Un universo coral clave para mantener el equilibrio entre el humor más absurdo y las dinámicas laborales llevadas al extremo que caracterizan a la ficción.
Un adiós que no llega solo
Muertos S.L. no es el único final que han anunciado recientemente Laura y Alberto Caballero. La comedia funeraria se convertirá en la tercera ficción vinculada a los creadores de La que se avecina que cierra etapa este año después de la cancelación de Por el amor de Dios antes incluso de iniciar su rodaje y del anuncio de que Machos Alfa, uno de sus buques insignia, también terminará tras su sexta temporada en Netflix.
Este "último velatorio" pone fin a una etapa, pero abre el camino a nuevos universos firmados por los hermanos Caballero con su habitual mezcla de humor absurdo y situaciones cotidianas que, por muy inverosímiles que parezcan, siempre nos sacan una sonrisa al sentirnos identificados con las locuras que vemos en pantalla.












