Poli, un divertido podenco andaluz, y Cookie, una elegante caniche miniatura, son los miembros perrunos de la familia de Vega Royo-Villanova. La llegada de Poli a sus vidas fue un flechazo: Noah, el hijo de Vega Royo-Villanova, se enamoró de él cuando era un cachorro de cinco meses, en la finca de su abuelo, y el guarda se lo regaló, volviéndose inseparables desde ese momento. Como buen podenco andaluz, una raza de las más conocidas de España, Poli es enérgico y valiente, y protagoniza divertidas anécdotas porque le gusta salir a pasear solo por los alrededores de la casa familiar, sin entender que, en las grandes ciudades, los perros no pasean solos.
¿Qué cuidados requiere Poli?
Pocos, pero, como es cazador, le ha pasado de todo. Se rompió una pata, y, cazando un jabalí, este le atacó con sus colmillos...El pobre, de las espigas en las orejas en primavera, no se salva.
¿Quién se encarga de cuidarle?
Obviamente yo. (Risas).
¿Qué come?
Pienso.
¿Cuál es vuestro momento favorito juntos?
Salir con la rehala a cazar. Disfrutamos un montón y ahora es algo que empiezo a disfrutar con mis hijos.
"La gente no entiende que Poli pasee solo por el parque del Conde de Orgaz y hemos tenido anécdotas de lo más pintorescas"
¿Cómo es su relación con tus hijos?
Es amoroso. Se deja abrazar, coger y besar sin parar. Ellos lo adoran.
¿Tiene alguna manía o capricho?
Sí, que ¡se pasea solo! (Carcajada). Es el perro más listo que he tenido en mi vida.
¿Recuerdas alguna anécdota divertida que haya protagonizado?
La gente no entiende que se pasee solo por el parque del Conde Orgaz y hemos tenido anécdotas de lo más pintorescas.
¿Qué significa para ti?
Es mi alma gemela en perro.





