El sábado 23 de mayo, tras muchos meses de organización, nervios y, sobre todo, muchísima ilusión, María Milans del Bosch, hija de la periodista Marta Barroso y el financiero Álvaro Milans del Bosch, se casaba con Bosco Olalquiaga en una romántica ceremonia en Segovia. Tal y como ha podido conocer ¡HOLA!, los novios, que salían desde hace años, se prometieron hace unos meses, dando el paso más importante en una relación de lo más consolidada para alegría de ambas familias.
"Y de pronto te casas. Y mi cansancio emocional —y físico— me impide escribir todo lo que me gustaría. Pero ya lo haré. Mientras, dejo que las emociones se carguen de recuerdos. De esos recuerdos que pasan como una película por tu mente. Parece que fue ayer, sí, parece que fue ayer. Pero han pasado 30 años", escribía emocionada, horas más tarde, la propia Marta Barroso en sus redes sociales, en un mensaje en el que también dejaba por escrito el cariño que siente por su yerno: "Sé que vas a ser muy feliz. Él es, sencillamente, maravilloso". Mucho amor en sus palabras, que refleja todo el que vivieron durante este día de celebración que no quisieron perderse grandes amigos del la pareja, como José Luis Martínez de Borbón-Dos Sicilias, entre otros muchos rostros conocidos.
Una ceremonia cargada de romanticismo
Como manda la tradición, la boda, celebrada a media tarde, comenzaba con una emotiva ceremonia religiosa, en la iglesia de Santo Tomás de Canterbury, un templo de pequeñas dimensiones de estilo gótico que data del siglo XVI. Ubicado en pleno corazón de la pequeña localidad segoviana de Vega de Matute, acogió a los cientos de invitados conocidos, venidos casi todos de Madrid.
Todos ellos fueron testigos del momento padre e hija más esperado: el camino hacia el altar de su brazo, con el padrino lleno de orgullo, y María radiante, vestida con un diseño hecho a medida por Cristina Martínez-Pardo, diseñadora de Navascués.
Entre los invitados destacó la presencia de Pepe Barroso, Victoria López-Quesada, Teresa Urquijo y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, entre otros
Para la ocasión, se decantó por un vestido confeccionado en crepé de seda, con las mangas, el cuello y las caídas que hacían de cola de bambula. No llevó velo, por lo que esta caída daba un extra de movimiento al diseño que hacía como si flotase.
Como detalle, lució una especie de pañoleta a la altura del talle, sobre la falda confeccionada en los mismos encajes antiguos incrustados en la falda. Con la melena recogida en una coleta pulida y su gran sonrisa, desprendía elegancia en cada movimiento.
Su madre, cuyo look también fue muy alabado, se decantó por un conjunto de camisa rosa empolvado y falda estampada de flores en los mismos tonos, confeccionado por Sole Alonso.
Invitados de excepción
Nadie quiso perderse el gran día de María y Bosco, ni familiares, ni amigos de los novios. Entre ellos, destacaron rostros tan conocidos como la familia encabezada por Pepe Barroso, fundador de Don Algodón y orgulloso tío de la novia, así como sus primos Felipe y Pepe Barroso Jr., que acudió acompañado por Gara Arias.
La novia se decantó por un diseño hecho a medida por Navascués: un original vestido confeccionado en crepé de seda con una pañoleta de encaje antiguo y sin velo ni cola
Tampoco faltaron íntimos amigos de sus padres, como Cristina de Borbón-Dos Sicilias; su hija, Victoria López Quesada, y el marido de esta, Enrique Moreno de la Cova; Teresa de la Cierva; José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo; Bárbara Pan de Soraluce, y Sandra Segimón, entre muchos otros.
Celebración en las marcas
Finalizada la ceremonia, en un descapotable antiguo, pusieron rumbo a la finca "Las Margas", junto al resto de sus invitados, ubicada a unos minutos en coche de distancia. Esta finca está gestionada en exclusiva por el catering Ciboulette —el favorito de la Casa de Alba para sus bodas—, propiedad hasta hace poco de Íñigo Ramírez, también de la pandilla de Retamar del padre de la novia y Carlos Sainz.
Allí, además de disfrutar de un larguísimo cóctel en el que no faltaron algunas de las especialidades de este catering, degustaron ya sentados de la cena y posteriormente bailaron en la pista de baile hasta el amanecer. Una boda de ensueño, con dos escenarios cargados de encanto que han convertido este 23 de mayo en un día inolvidable para ambas familias.

















