Madrid vive hoy uno de sus momentos más emblemáticos del calendario: la celebración del Día de San Isidro, una jornada que combina tradición castiza, solemnidad institucional y el reconocimiento público a quienes han contribuido de forma destacada a la vida cultural, social y científica de la capital. Cada 15 de mayo, el Ayuntamiento convierte el Palacio de Cibeles en el epicentro de los actos oficiales, donde tiene lugar la entrega de las Medallas de Honor y las Medallas de Madrid, distinciones que premian trayectorias ejemplares y vínculos profundos con la ciudad.
El acto, presidido por el alcalde José Luis Martínez-Almeida, se celebra en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, un escenario ya consolidado como uno de los más relevantes dentro del programa institucional de San Isidro. La cita llega apenas dos semanas después de la conmemoración del Día de la Comunidad de Madrid, el 2 de mayo, prolongando así un mes especialmente significativo para capital española. Y lo hace con una nómina de premiados que refleja la diversidad y el talento que definen a la capital. A su llegada al recinto, Almeida ha saludado con un cariñoso beso a su esposa, Teresa Urquijo.
El edil madrileño también ha tenido un gesto cariñoso con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien tampoco se ha perdido esta entrega de premios. Hace apenas quince días era ella quien ejercía de maestra de ceremonias en la Real Casa de Correos, en plena Puerta del Sol. Hoy, en cambio, acudía como invitada especial y ha sorprendido con un look muy favorecedor: pantalón fluido ancho y blusa de encaje sin mangas en color blanco, un estilismo primaveral, a pesar del tiempo inestable, que ha destacado entre los asistentes.
Teresa Urquijo ha sido una de las primeras en llegar al Ayuntamiento para acompañar a José Luis Martínez-Almeida en el gran día de Madrid. Lo ha hecho junto a María Aguado Tudurí, jurista y diseñadora madrileña, con quien ha accedido al Palacio de Cibeles en una mañana especialmente fría en la capital. Fiel a esta cita anual —no hay que olvidar que el año pasado la vimos aquí en una de sus últimas apariciones públicas antes de dar a luz—, Teresa ha apostado por un vestido de estampado floral, que ha combinado con un mantón de Manila blanco.
Invitados ilustres, premiados y familiares se dan cita en el Palacio de Cibeles
La llegada de autoridades y personalidades ha marcado el inicio de una mañana especialmente concurrida en el Palacio de Cibeles, situado en la emblemática Plaza de Cibeles y sede del consistorio madrileño. Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, no ha faltado a la cita, en la que ha sido galardonado Sergio Llull, jugador de baloncesto del equipo madridista. Entre los rostros conocidos tampoco han pasado desapercibidas Paloma Segrelles y su hija Paloma Segrelles de Arenaza, que, al igual que en la festividad del 2 de mayo, han acudido juntas al acto, mostrando de nuevo su estrecha vinculación con la vida social e institucional de la capital.
También ha hecho su entrada Koke Resurrección, capitán del Atlético de Madrid y uno de los galardonados de esta edición, que ha recibido el cariño de los asistentes. Lo ha hecho acompañado de su esposa, Beatriz Espejel, muy guapa con un vestido de color morado, y de los dos hijos de la pareja, Leo (6) y Claudia (2).
Por su parte, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ha llegado acompañado de los hermanos Guillén Cuervo, distinguidos este año con la Medalla de Oro. La propia Cayetana Guillén Cuervo había adelantado esta noticia durante el velatorio de su madre hace dos meses, recordando que ella misma fue reconocida en vida con la Medalla de Honor de Madrid en San Isidro. Ahora, serán sus hijos quienes recojan el galardón en su nombre en esta jornada tan simbólica para la familia y para la ciudad.
El blanco se convirtió en uno de los colores protagonistas de la mañana. Al igual que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cayetana Guillén Cuervo también ha apostado por este tono en su estilismo, con un vestido camisero que acompañó con un clavel blanco, un guiño castizo muy presente en esta jornada. Su hermana Natalia Guillén Cuervo también lució un clavel —en su caso, rosa— a juego con el traje de chaqueta que llevaba.
Los premiados de este San Isidro
La edición de este año reúne a una nómina diversa y de enorme peso público, con figuras que representan la excelencia madrileña en ámbitos como la ciencia, la cultura, la empresa, el deporte y la vida social. Entre los distinguidos con la Medalla de Oro de la Ciudad destacan el investigador Mariano Barbacid, referente internacional en oncología; la saga de intérpretes Guillén Cuervo, una de las familias más influyentes de la escena española; y el empresario Valentín Díez Morodo, presidente de la Fundación Casa de México en España.
El momento más emotivo ha llegado con la entrega de la Medalla de Honor de Madrid a los hermanos Guillén Cuervo, quienes han recibido el reconocimiento de manos del alcalde madrileño. Cayetana Guillén Cuervo, visiblemente emocionada, ha lanzado un beso al cielo en recuerdo de sus padres, destinatarios de este homenaje por una vida entera dedicada al teatro, el cine y la televisión. Su hermana Natalia, la menos conocida de los tres, también contenido las lágrimas. La familia vive aún el reciente fallecimiento de Gemma Cuervo, ocurrido el pasado 15 de marzo a los 91 años tras una complicación en su estado de salud. Su hijo Fernando Guillén Cuervo explicó entonces que “todo ha sido muy repentino”, unas palabras que hoy resonaban con especial significado en un acto que ha convertido su legado artístico en protagonista de la jornada.
En cuanto a las Medallas de Madrid, los reconocimientos de este año ponen el foco en figuras, entidades y comercios que forman parte esencial del tejido social, cultural y económico de la capital. Entre ellos destaca Amadeo Lázaro, fundador de la histórica Casa Amadeo, donde desde 1940 se sirven los célebres caracoles que se han convertido en un símbolo de la gastronomía castiza. También ha sido distinguida la asociación APRAMP, referente en la lucha contra la trata y la explotación sexual, así como Capas Seseña, establecimiento centenario que mantiene viva la tradición madrileña de la capa artesanal.
El ámbito literario y periodístico está representado por dos figuras de referencia. Por un lado, la escritora madrileña Paloma Sánchez-Garnica, autora de La trilogía de Berlín —formada por La sospecha de Sofía, Últimos días en Berlín y Victoria, obra con la que obtuvo el Premio Planeta 2024—, cuya trayectoria la ha consolidado como una de las voces más sólidas de la narrativa contemporánea. Por otro, la periodista y editora Paula Quinteros, fundadora del medio online The Objective.
En el ámbito empresarial y económico, las medallas reconocen a Cortefiel, marca de origen madrileño que nació como una pequeña mercería a finales del siglo XIX y que hoy suma más de 1.800 puntos de venta en todo el mundo, y a Elena Revoredo, presidenta de Prosegur y figura destacada del mecenazgo social y cultural.
El ámbito taurino también tiene su espacio con la distinción a la Escuela José Cubero “Yiyo”, que forma a nuevas generaciones de toreros y mantiene viva una tradición profundamente ligada a Madrid. Completa la lista el jurista Antonio Garrigues Walker, una de las figuras más influyentes del Derecho en España.
En el terreno deportivo, los reconocimientos recaen en Elisa Aguilar, patrimonio del baloncesto nacional y primera mujer en presidir la FEB en más de un siglo. ; en el futbolista Jorge “Koke” Resurrección, capitán del Atlético de Madrid y jugador con más partidos en la historia del club; y en Sergio Llull, leyenda del Real Madrid y uno de los grandes nombres del baloncesto europeo.
Durante la ceremonia, José Luis Martínez-Almeida ha recordado que “Madrid renueva hoy, de forma solemne, su compromiso de servir, proteger y representar a todos”, unas palabras que han puesto el acento institucional a la jornada.
Después, el músico Ruben Pozo ha puesto ritmo al acto con una actuación que ha aportado frescura al final de la mañana. Con su música como despedida, se ha cerrado uno de los eventos más importantes del calendario madrileño, mientras miles de vecinos disfrutan del día de su patrón en la pradera y saborean las tradicionales rosquillas del santo. Una estampa muy madrileña para culminar este día festivo donde tradición y orgullo castizo van de la mano.




























