Madrid amanecía todavía de resaca emocional después de lo vivido en el dia de ayer con el Papa León XIV en la capital. Han sido más de 1.200.000 personas las que se han reunido hoy en la plaza de Cibeles de Madrid para asistir a la misa de su Santidad, donde se ha desplegado un dispositivo de logística y de seguridad sin precedentes. Un acto multitudinario retransmitido en todo el mundo y que ha puesto a España en el epicentro de la noticia.
A las 12 del mediodía aproximadamente y tras la misa y los actos de la mañana, el Papa abandonaba el Palacio de Cibeles, donde fue despedido por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y su mujer, Teresa Urquijo. Un momento alejado de los focos y de miradas ajenas, desapercibido en su mayoría para el gran público, pero que ¡HOLA! ha podido captar.
El Papa salía hacia su coche oficial por la calle Alcalá y, detrás de él, el alcalde de Madrid y su mujer le acompañaban hacia su vehículo, en una muestra de respeto y cercanía.
Juan Urquijo, en la misa
Entre los asistentes a la misa, hemos visto a Juan Urquijo, hermano de Teresa Urquijo, con quien comparte un estrechísimo vínculo y un enorme cariño, y cuñado del alcalde de Madrid. Hasta allí se ha acercado el hermano de la alcaldesa consorte con el ánimo de vivir en primera persona un día para la posteridad.
Segunda jornada del Papa en Madrid
Hoy, en la segunda jornada de la visita de su Santidad en nuestro país, la hospitalidad del Rey ha vuelto a repetirse desde que se han encontrado en la puerta lateral del Palacio de Cibeles, a la que León XIV ha llegado en el papamóvil, atravesando las calles abarrotadas de Madrid. Tras unos minutos de conversación, el monarca ha invitado al Papa a acceder al edificio, donde ha recibido la Llave de Oro de la Villa de Madrid de manos del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, tratándose de la máxima distinción institucional que concede el Ayuntamiento de Madrid.
La entrega de este reconocimiento se fundamenta en el Reglamento de Protocolo y Ceremonial municipal, que establece la cesión de la Llave de Oro a los jefes de Estado extranjeros que visitan Madrid en viaje oficial como un gesto de cortesía y amistad internacional. Se trata de una pieza de orfebrería que emula las antiguas llaves de la muralla. Este reconocimiento fue recibido también por Benedicto XVI en el año 2011. El acto de entrega de la Llave de Oro ha tenido lugar previamente a la misa oficiada por el sumo pontífice en la plaza de Cibeles, desde donde partía después la procesión del Corpus Christi hasta la iglesia de San José.
Rober Prevost (es su nombre secular) ha firmado en el Libro de Honor del Ayuntamiento, dejando este mensaje: "Que Madrid siga siendo una ciudad acogedora e integradora, donde la vida en sociedad se inspire en los auténticos valores humanos”. Mientras escribía esta frase, el rey Felipe le observaba con orgullo sin dejar de sonreír. A su lado, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
Qué actos quedan en la agenda de la visita a España
El próximo martes, los Reyes también estarán con León XIV en Barcelona. En la Sagrada Familia asistirán a la Santa Misa oficiada por el Papa con motivo del centenario del fallecimiento de Antonio Gaudí. Además, el viernes don Felipe se trasladará hasta Canarias para estar en la ceremonia de despedida del Sumo Pontífice, en el aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna. Desde allí cogerá un vuelo de regreso a Roma, para continuar con sus compromisos tras un viaje que, sin duda, llevará siempre en el corazón.









