No te puedes perder todo lo que rodea a San Isidro, una de las fiestas populares que más se celebran en Madrid. El objetivo es rendir homenaje a su patrón, pero también pasarlo bien, con verbenas, conciertos, diferentes actividades culturales... y, por supuesto, disfrutando de su gastronomía más castiza.
Callos, rabo de toro, cocido y bocata de calamares para celebrar al patrón de Madrid
En estos días, la gastronomía más castiza es la protagonista. La que hay en los puestos de la famosa pradera, sí, pero también la de numerosos bares y restaurantes en los que se pueden probar los platos madrileños más emblemáticos, salados y dulces, y regados con vermús, vinos y cervezas elaborados en esta comunidad autónoma. Estos días la capital sabe a bocadillos de calamares, callos, cocido, rabo de toro, casquería, rosquillas, barquillos, bartolillos, etc.
¡Al rico bocata de calamar!
Lugares en los que comer buenos bocatas de crujientes calamares —un símbolo de la gastronomía madrileña— hay bastantes, pero te recomendamos 4: el del Jardín de El Patio de Claudio, en Hotel Único, que es una reinterpretación hecha por el chef Mario Valles de la receta clásica, pero en clave chic, sofisticada y cosmopolita, y lleva un toque de ralladura de lima, puré de rocoto y un refinado y esponjoso pan brioche; y el de Ático, en la terraza La Pérgola de The Principal Madrid Hotel, creado por Víctor Cuevas, en una versión canalla y cañí, con selectos calamares rebozados en harina de garbanzo, para que queden bien crunchies, y servidos con alioli de ajo previamente asado.
Por otro lado, no hay que dejar de probar el de MANERO, la taberna neocastiza de Carlos Bosch, que tiene fama de hacer uno de los mejores bocadillos de calamares de Madrid, ensalzado por crítica y público, y se compone de calamares seleccionados bien crujientes servidos en delicioso mollete de Antequera con una suave mayonesa de lima; ni tampoco te pierdas el de los distintos establecimientos del Grupo Arzábal, un brioche de calamares con mayonesa de cítricos.
📍 Hotel Único: Claudio Coello, 57
📍 The Principal Hotel Madrid: Marqués de Valdeiglesias, 1
📍MANERO: Claudio Coello, 3 y Marqués de Cubas, 14
📍Grupo Arzábal: Av. Menéndez Pelayo, 13; Santiago Bernabéu; Santa Isabel, 52
Cocido madrileño
Cocidos hay varios, y cada zona tiene el suyo, pero el madrileño es uno de los que más gustan, y en mayo todavía apetece comerlo, antes de que lleguen los intensos calores veraniegos de la capital. Te recomendamos 3 de ellos muy ricos, aunque son muchísimos más los que puedes encontrar en la capital. El de La Gran Tasca lo hacen desde 1942 a fuego lento durante 48 horas y ¡con 15 ingredientes! Por su parte, en La Rayua, propiedad de la familia Verdasco, preparan cada día el cocido de la misma manera que lo hacía la matriarca de la familia cuando llegó a Madrid en 1870, en pucheros de barro individual, a fuego lento, sobre carbón de encina ¡y está buenísimo! Además, no te pierdas otros platos derivados del cocido, como la pizza de ropa vieja o el arroz de cocido. Y, para terminar este capítulo, otro gran lugar para ir en San Isidro es Taberna Antonio Sánchez, que desde el año 1787 mantiene vivo el espíritu más castizo con platos como su cocido madrileño, servido en dos vuelcos y preparado siguiendo la tradición más clásica; resume el carácter familiar y popular de las antiguas tabernas de la capital.
📍 La Gran Tasca: Santa Engracia, 161; La Rayua: Tintoreros, 4 y Taberna Antonio Sánchez: Mesón de Paredes, 13
Rabo de toro
No es de origen madrileño, pero teniendo en la ciudad la Plaza de Las Ventas y una de las más potentes aficiones taurinas, el rabo de toro es otra elaboración fija en el recetario de la capital. Se puede probar en infinidad de lugares, pero te sugerimos tres: por tradicional, el del mítico Casa Toribio, que lo hacen guisado con zanahorias, champiñones y guisantes, y lo acompañan con patatas fritas; y por originalidad, el de Casa Toro, que, además de guisado a baja temperatura, lo sirve por encima de unos huevos fritos con patatas, y los ravioles de rabo de toro con su jugo reducido de Torcuato, en el CC. ABC Serrano.
📍 Casa Toribio: Cardenal Belluga, 14; Casa Toro: Julio Camba, 5 y Casa Torcuato: Serrano, 61
Callos a la madrileña
Este plato castizo a más no poder, que se elabora con callos de ternera, morcilla, chorizo y jamón, cocinados a fuego lento en una salsa espesa y ligeramente picante, también se reivindica en San Isidro. Son históricos los de Botín, fundado en 1725 y reconocido como el restaurante más antiguo del mundo, donde también son imprescindibles sus asados de cordero y de cochinillo. Otros que están especialmente buenos son los del mítico Zalacaín, basados en la receta tradicional, en la que seleccionan y equilibran a la perfección los ingredientes –60 por ciento de tripa, 20 de pata y 20 de morro–, y que les lleva dos días de preparación. Y no hay que perderse los del Restaurante Chirón, en Valdemoro, que ganaron el primer premio del último certamen de los mejores callos de la Comunidad de Madrid celebrado por ACYRE (Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid), y que emplean tripa negra, callo, morro, pata, embutido asturiano y jamón Joselito.
📍 Botín: Cuchilleros, 17; Zalacain: Álvarez de Baena, 4 y Chirón: Alarcón, 27 (Valdemoro)
Casquería: un sello de identidad de Madrid
El aprovechamiento de los interiores de los animales es lo que se conoce como casquería y Madrid es uno de los lugares en los que esta tradición gastronómica sigue muy vigente, especialmente en momentos como San Isidro, con platos como los callos, las gallinejas, los entresijos, la oreja, los sesos, etc., que encontrarás en varios puestos de la pradera. Un gran clásico para probarlos también es Casa Enriqueta, en el barrio de Carabanchel, abierto en 1956, y si te atreves con versiones más contemporáneas, te encantarán la oreja de cerdo a baja temperatura o las manitas de cerdo al curry rojo, del restaurante Egun-On en el corazón de Barajas.
📍 Casa Enriqueta: General Ricardos, 19 y Egun-On: Pº del Zurrón, 31
Y para los que gustan de estas piezas, pero de una manera más refinada y ligera, son ideales los locales del chef Javi Estévez, tanto La Tasquería como La Barra de La Tasquería y El Lince. El primero es el único restaurante de casquería reconocido con 1 estrella Michelin de España; el segundo es una versión convertida en formato de barra con platos casqueros y otros que no lo son, y El Lince, otra versión también informal con una oferta castiza con algunos guiños a la casquería (mollete de oreja y salsa brava, brioche de carrillera, tacos de molleja de ternera, etc.) y a otras elaboraciones (croquetas de cecina, paloma de ensaladilla, gilda, patatas bravas, etc.).
📍 La Tasquería: Modesto Lafuente, 82; La Barra de La Tasquería: Duque de Sesto, 48 y El Lince: Pza. Pedro Zerolo, 10 y Príncipe de Vergara, 289
Un dumpling castizo
Cualquier festividad es buena para innovar en la cocina. Y aprovechando este San Isidro, DUM DUM, el proyecto creado en 2024 por los hermanos Kéril y Yerai Gómez, abierto a explorar una de las recetas chinas más icónicas, ofrece el dumpling castizo durante todo el mes de mayo, tanto en el restaurante como en delivery. Elaborado con cerdo adobado con salsa brava y torreznos, es un bocado crujiente por fuera y cremoso por dentro, que reinterpreta la tradición y combina técnica, creatividad y sabor.
📍 Infanta Mercedes, 17 y Blasco de Garay, 10
El "pack to go” más castizo
El Museo del Jamón llena sus escaparates de “cestas” para llevar a la Pradera o conciertos. Este mítico negocio mdrileño e suma a las fiestas de San Isidro con una propuesta única que aúna innovación y sabor: la vuelta de su Rosquilla Jamonera, la versión más redonda y castiza de su emblemático bocadillo de jamón, que marida con el tinto de verano Don Simón. Hasta el 17 de mayo lo encontrarás en el "pack to go", que cuesta 9,90€ y se compone de un pan redondo casero y relleno del mejor jamón ibérico de cebo, un tinto de verano en formato lata y, un divertido abanico de regalo para las 300 primeras unidades.
📍En los museos de Carrera de San Jerónimo, Calle Mayor, Gran Vía y Paseo del Prado
Dulces de San Isidro que no son las famosas rosquillas
Las rosquillas llegarán en otro de nuestros contenidos, pero ahora queremos que te sumes a los planes isidriles más dulces relacionados con otros postres para festejar al Santo. Por ejemplo, Caracola, negocio especializado en tortillas de patata y en tartas de queso para comprar en sus dos locales o para delivery, presenta su propio reconocimiento a las flores de violetas y la Violetera por San Isidro. Y para ello ha creado una cremosa tarta de queso elaborada con el emblemático sabor del caramelo de violeta y una mezcla de varios quesos.
📍 Mercadode Antónn Martín: Santa Isabel, 5 y Conde de Peñalver, 39
Por su parte, La Fresería, con varias sedes en Madrid, celebra San Isidro del 14 al 17 de mayo; por la compra de un vasito de fresas tamaño M, se regalarán como topping rosquillas listas recubiertas de chocolate y de fresa junto a un barquillo en las tiendas de Calle Mayor, Plaza de España, Santa Isabel, Embajadores, Chueca y La Vaguada. Asimismo, en su local de Embajadores, se entregará un clavel rojo, reforzando así el vínculo con una de las tradiciones más representativas de la festividad madrileña.
📍 Varias direcciones
Una forma diferente de celebrar San Isidro
Si quieres celebrar esta festividad madrileña de manera distinta, apúntate a la propuesta del hotel Avani Alonso Martínez Madrid: una verbena muy castiza, con degustación de productos típicos de la ciudad, un pop-up que reunirá una cuidada selección de piezas de artesanos y artistas madrileños y la posibilidad de hacerte un tatuaje, un recuerdo único plasmado sobre la piel de un amplio imaginario madrileño a través de diseños minimalistas inspirados en iconos, frases y símbolos de la ciudad.
📍 Santa Engracia, 5
Este San Isidro no te quedes en casa, tanto si vives en Madrid como si vienes de fuera, porque la ciudad está en plena ebullición y celebra una de sus fiestas grandes, con gastronomía, procesiones y, por supuesto, la visita a la famosa pradera, con su nutrida agenda de actividades.














