Este sábado, Shakira ha hecho historia gracias al concierto gratuito, y multitudinario, que ha dado en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. Siguiendo los pasos de artistas como Lady Gaga o Madonna, que ya actuaron en el icónico escaparate brasileño, la cantante colombiana sigue escribiendo nuevas páginas de su particular historia en la industria musical, todas ellas a golpe de récord. Según datos oficiales compartidos por su discográfica, en torno a dos millones de personas pisaron la arena para ver a la Loba interpretar todos los éxitos de su carrera, según los datos compartidos por las autoridades brasileñas.
Este concierto se enmarca dentro de su gira Las Mujeres Ya No Lloran, un tour con el que ha recorrido Latinoamérica y América del Norte, y con el que se prepara para desembarcar en Madrid durante los meses de septiembre y octubre. No en vano, la capital española ha sido escogida como el centro de operaciones de su residencia europea. En Copacabana, el espectáculo estuvo marcado por muchas sorpresas: la colombiana compartió escenario con leyendas de la canción brasileira, iconos globales como Caetano Veloso, su hermana Maria Bethania, Irene Sangalo y la gran Anitta, que recibió a Shakira en su casa para estrenar juntas en directo su nuevo éxito, Chocka Chocka.
Entre la emoción, el sudor y los cánticos, hubo un momento que se ha viralizado en redes sociales y que tiene que ver con el pasado de Shakira. En el metro, mientras muchos de sus fans se preparaban para disfrutar de la artista latina más grande de todos los tiempos, algunos de sus seguidores más apasionados reunieron sus voces para entonar el siguiente cántico: "¡Piqué, vete a la m*****!". Sacando sus abanicos y haciendo tiempo mientras llegaban a Copacabana, los feligreses de la colombiana no dudaron en dejar claro qué es lo que opinan de la expareja de la artista y padre de sus dos hijos, Milan y Sasha.
Durante el concierto, Shakira también se sinceró, hablando de cómo han sido los últimos años para ella, y haciéndolo con un portugués perfecto, lo que ha hecho que su conexión con el público sea aún mayor. Sin mencionar nombres, la colombiana pronunció un discurso que rápidamente se asoció con el fin de su relación con el exfutbolista. Con tono firme, la cantante habló sobre la superación y la independencia, reforzando el mensaje de su gira. El público respondió con gritos y aplausos. "Mi vida no ha sido fácil últimamente, en los últimos años, pero nadie se libra de los tropiezos. Sin embargo, nosotras, las mujeres, cada vez que caemos nos levantamos un poco más sabias, un poco más fuertes y un poco más resilientes", dijo.
"Las mujeres ya no lloran. Por eso, este concierto va a estar dedicado a todas nosotras. Las mujeres solas son más vulnerables, pero juntas somos invencibles", dijo y añadió: "En Brasil, más de 20 millones de madres son solteras y no cuentan con ningún tipo de apoyo… ¡Yo soy una de ellas!". Agradecida por la cálida acogida del público local, Shakira rememoró su primer viaje al país cuando era joven y soñaba con triunfar en la música, un deseo que, sin duda, se ha cumplido con creces.
"Todo se vino abajo"
Hace unos días, Shakira se sinceró como nunca por medio de una carta muy íntima dirigida al diario brasileño O Globo, titulada Llorar ya no basta. En la misiva, la colombiana abrió por completo su corazón y abordó uno de los episodios más dolorosos de su vida: su ruptura con Gerard Piqué. En ella reflexionaba sobre su vida, la maternidad y la capacidad de reinventarse tras vivir una complicada ruptura y cómo un día se despertó "siendo una mujer diferente", que tuvo que seguir adelante como "madre, proveedora y artista".
"Hay una pregunta que me persigue desde el día en que recibí la invitación, y he tenido que recorrer muchos kilómetros y muchos pensamientos antes de poder responderla. Por qué yo. Por qué Copacabana. Por qué Río de Janeiro. Por qué ahora. Para contestarla tengo que volver atrás, a un día en que todo lo que había construido se vino abajo al mismo tiempo. No fue un proceso largo, no hubo señales graduales: fue una sola mañana en la que me desperté siendo una mujer diferente, con una vida diferente. Al día siguiente, tuve que levantarme, preparar el desayuno, llevar a los niños a la escuela, contestar el teléfono y seguir con mi carrera. La vida no da tregua a las mujeres cuando de pronto se encuentran solas, con todos sobre sus hombros", reveló.











