Aitana Sánchez-Gijón, rota de dolor en el último adiós a su madre: el momento más emotivo junto a sus hijos


La actriz, visiblemente afectada, en la despedida a Fiorella De Angelis, fallecida en Madrid


Aitana Sánchez-Gijçon con su hijos Bruna y Teo Luccadane en el último adiós a su madre© GTRES
27 de abril de 2026 a las 12:35 CEST

Aitana Sánchez-Gijón está completamente desolada tras la muerte de su madre, Fiorella De Angelis. La popular actriz acudió, visiblemente afectada, a despedirse de su progenitora, con la que mantenía un vínculo muy especial, acompañada de sus hijos Teo y Bruna, quienes la arroparon en tan difíciles momentos. La intérprete, de 57 años, ha perdido a los dos grandes pilares de su vida. Su padre, Ángel Sánchez-Gijón Martínez, catedrático de Historia y traductor español, falleció en 2007 y ahora casi dos décadas después ha tenido que despedirse de su madre, un pilar fundamental en su vida, y a quien le dedicó su Goya de Honor en 2025.  "¿Lo mejor de recibir el Goya de Honor tan pronto? Poder dedicárselo a mi madre en vivo y en directo. Gracias por tanto, mamma", exclamaba feliz haciendo un guiño a los orígenes de su madre, italiana de nacimiento. 

Aitana Sánchez-Gijón con su hijos Bruna y Teo Luccadamo en el último adiós a su madre© GTRES
Aitana Sánchez-Gijón con su hijos Bruna y Teo Lucadamo en el último adiós a su madre
Oculta tras unas gafas de sol, que velaban un rostro lleno de dolor, la protagonista de Amarga Navidad acudía con sus hijos al último adiós a su madre junto a otros familiares e íntimos amigos, en una despedida que se ha celebrado en la más estricta intimidad. Junto a ellos también estaba Eloy Sánchez-Gijón, hermano de la artista e hijo de la fallecida, quien no faltó a un adiós tan sentido. La intérprete de Respira acompañó al féretro cubierto de flores hasta el cementerio de la Almudena, en Madrid, donde tuvo lugar la posterior cremación. Tanto ella como sus hijos se llevaron algunas flores de las coronas como emotivo recuerdo de su último adiós.
Aitana Sánchez-Gijçon con su hijo Teo Luccadane en el último adiós a su madre© GTRES
Aitana Sánchez-Gijón con su hijo Teo Lucadamo en el último adiós a su madre

Teo y Bruna, los dos hijos que Aitana nacidos de su relación con el artista Papin Lucadamo, a quien estuvo unida 18 añosse han convertido en el mejor y más tierno apoyo para la actriz en los momentos complicados. En las páginas de ¡HOLA!, Aitana los describía como jóvenes con "la cabeza muy bien amueblada", destacando que siempre ha confiado plenamente en ellos, quienes ya han cumplido 24 y 22 años, respectivamente, y tienen claro hacia donde encaminar sus pasos. Bruna, que en un principio se centró más en la música con el rap, hip-hop y trap, ahora está más enfocada en la interpretación y debutó en el Teatro de Mérida en la obra Medea, mientras que Teo ha encontrado en la música urbana su autentica pasión, es compositor y también una gran estrella en Tik Tok que sueña con ganar un Grammy.

La intérprete, que recientemente se convirtió en noticia por su sorprendente romance con Maxi Iglesias -su compañero en Velvet y con quien se le relacionó tras salir publicadas unas fotos besándose—, encuentra ahora en su familia el refugio perfecto.  Aitana acaba de culminar su última obra en el teatro Español de Madrid, La Malquerida, un proyecto que marcó el cierre de una etapa intensa para la actriz justo antes del fallecimiento de su madre, Fiorella De Angelis.

Aitana Sanchez Gijon, de luto y visiblemente afectada en el último adiós a su madre© GTRES
Aitana Sanchez Gijon, de luto y visiblemente afectada en el último adiós a su madre

Aitana, una de las intérpretes más queridas y admiradas de su generación -galardonada con el Goya de Honor en 2025,  la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes,  Concha de Plata en el Festival de San Sebastián y ganadora de un premio Feroz, entre otros reconocimientos-, dice adiós a Fiorella, la mujer que supo transmitirle su amor por la cultura y las artes escénicas. Italiana de nacimiento, profesora de Ciencias y Matemáticas en el Liceo Italiano, fue una mujer de una curiosidad sin límites, una elegancia intelectual y una pasión por los libros, el cine y el teatro, que supo transmitirles a sus hijos desde la infancia, al igual que su esposo, el catedrático de Historia Ángel Sánchez-Gijón.  Su partida deja un hueco imborrable, pero su esencia, inspiradora y eterna, seguirá guiando a la familia en cada paso.