El ex de Aitana Sánchez-Gijón, Guillermo Papin Lucadamo, regresa a la escena pública en pleno revuelo mediático por el romance de la actriz con Maxi Iglesias


El escultor argentino ha dado la cara en plena tormenta de su exmujer y madre de sus dos hijos: Bruna y Teo


LA ACTRIZ AITANA SANCHEZ GIJON Y PAPIN LUCADAMO DURANTE UN ACTO PUBLICO EN SEVILLA
20/05/2008
© GTRES
Mónica GarzónPeriodista multimedia
9 de abril de 2026 a las 13:08 CEST

El nombre de Aitana Sánchez-Gijón lleva días ocupando el foco mediático tras conocerse su romance con el también actor Maxi Iglesias, probablemente muy a su pesar, ya que la intérprete ha tratado siempre de mantener su vida personal lo más lejos posible de la escena pública. Así lo hizo durante los más de 20 años que estuvo al lado del padre de sus hijos, Guillermo Papin Lucadamo, el esculor argentino que durante más de dos décadas formó con ella una de las parejas más sólidas del cine español y que ahora ha vuelto involuntariamente a la palestra de la mano de su benjamina, Bruna Lucadamo.

LA ACTRIZ AITANA SANCHEZ GIJON Y PAPIN LUCADAMO DURANTE UN ACTO PUBLICO EN SEVILLA
20/05/2008
© GTRES
La actriz y el escultor en un acto en Sevilla en el año 2008

Ha sido la hija pequeña que tuvo la expareja en común, Bruna Lucadamo, que también es actriz como su madre, quien ha compartido una escena cotidiana de él con todos sus seguidores. Una imagen que ha sorprendido a todos y en la que se puede ver a un Papin relajado, rompiendo así un "exilio" mediático que comenzó mucho antes de que se confirmara el fin de su relación con la ganadora del premio Goya. La escena cotidiana que ha protagonizado el escultor nos ha permitido verle consultando un libro en la cocina de casa, con un look que recuerda al que lucía años atras: barba larga (ahora más blanca) y el pelo largo.

El escultor en la imagen que ha compartido su hija, Bruna Lucadamo
© @brunalucadamo
El escultor en la imagen que ha compartido su hija, Bruna Lucadamo

Tras 22 años juntos, Aitana y Papin decidían separarse en el año 2020. Pero, ha sido tanto el empeño de los dos por mantener su relación lejos de las cámaras, que la noticia de su ruptura no se conoció hasta tres años después de haberse producido. Aunque posaron juntos en alguna alfombra roja mientras estuvieron juntos, se puede decir que su matrimonio fue bastante hermético, sumado a que el escultor argentino optó por dar un paso atrás y ocupar un segundo plano en la relación, para no eclipsar lo más mínimo la importate y solvente carrera interpretativa de su mujer.  La familia ha demostrado mantener una unidad sólida. Esta aparición junto a la menor de sus dos hijos (el mayor es Teo, de 25 años) refleja la estrecha relación que une al escultor con los hermanos. 

La actriz con sus hijos en una foto reciente© @aitanasanchezgijon
La actriz con sus hijos en una foto reciente

Este reencuentro ante las cámaras llega en un momento de madurez para ambos, confirmando que, más allá de los titulares sobre la vida sentimental de Aitana, el núcleo familiar que construyeron sigue siendo su refugio más seguro. Tanto Teo como Bruna intentan sacar tiempo para viajar con sus padres tal y como demuestran las imágenes que comparten con sus seguidores visitando dintintos rincones del mundo, desde Asturias (como muetran las fotos junto al artista argentino) hasta Perú, escapada que dusfrutaron con la actriz de 'Amarga Navidad'.

El escultor con sus hijos en unas vacaciones recientes © @brunalucadamo
El escultor con sus hijos en unas vacaciones recientes

Esta última aparición de Guillermo Papin Lucadamo que ha compartido su hija,  no es solo una fotografía familiar, sino la confirmación de una filosofía de vida que lleva impregnada cado miembro de la familia de artistas. Mientras que muchas rupturas en el mundo del espectáculo terminan bajo el ruido de los focos y los reproches en plató,  los Lucadamo-Sánchez-Gijón ha logrado lo que parecía imposible: transitar de una convivencia de 22 años a una nueva etapa de respeto mutuo y silencio elegante. La presencia de Bruna, ya convertida en una joven con identidad propia, subraya que el legado de la pareja ha sido heredado por una generación de artistas que entienden la fama como una herramienta de trabajo. Al final, este reencuentro público deja un mensaje claro: aunque Aitana y Papin ya no sean pareja, la estructura familiar permanece intacta, protegiendo su intimidad con la misma firmeza con la que Guillermo moldea sus esculturas.