La felicidad, a veces, viene por partida doble, pero el camino para alcanzarla no siempre es un sendero de rosas. Bien lo sabe Luna Serrat. La polifacética nieta de Joan Manuel Serrat se encuentra ya en la recta final de su embarazo, una etapa que ella misma ha definido como su "cuenta atrás" más emocionante y, al mismo tiempo, la más exigente de su vida. Tras meses de discreción y prudencia, la futura mamá ha querido compartir con sus seguidores una imagen que es el vivo reflejo de su estado actual: una enorme barriguita que ya anuncia la inminente llegada de sus dos pequeñas. A pesar de que su sonrisa en las redes sociales transmite una luz especial, Luna no ha querido ocultar la realidad de un proceso que se ha alejado mucho de lo que ella imaginó en un principio. Con la honestidad que la caracteriza, la periodista y actriz ha confesado que estos meses han sido una auténtica prueba de fuego física y mental.
Desde que el pasado 8 de marzo anunciara junto a Dani Ceballos, jugador del Real Madrid, que esperaban gemelas con aquel emotivo mensaje: "Lo soñamos tanto, que vino doble", la vida de Luna se detuvo para centrarse en lo más importante. Sin embargo, la realidad de un embarazo múltiple pronto se impuso a las expectativas. "Esperaba leer muchísimo en el embarazo, pero entre que la sobreinformación me asusta y que no me he encontrado bien más de un día seguido, me ha sido imposible", confiesa Luna con sinceridad.
La joven reconoce que la imagen idílica de la gestación se desvaneció ante la necesidad médica de guardar reposo. "Siempre pensé que tendría un embarazo muy diferente: tanto a nivel físico, porque he tenido que estar mucho tiempo en reposo absoluto y me ha dejado agotada, como a nivel mental", explica. Y es que, al tratarse de un embarazo de alto riesgo desde el primer día, la preocupación ha sido su compañera de viaje constante.
Para Luna, el exceso de información en internet y en los libros especializados se convirtió en una fuente de ansiedad difícil de gestionar. "Creía que leería muchísimo y estaría súper informada y así fue hasta que me enteré de que venían dos. A partir de ahí, todos los libros, vídeos y artículos que veía eran bastante negativos: riesgos por todas partes, que a mí me dejaban súper angustiada", relata. Ante esta situación, la decisión de la nieta del "Nano" fue drástica pero saludable: desconectar de las pantallas y confiar plenamente en los profesionales. "Al final decidí dejar de informarme. Como voy todas las semanas al ginecólogo porque es un embarazo de alto riesgo desde el primer día, siento que con sus revisiones y consejos tengo más que suficiente para saber qué debo y qué no debo hacer".
A este seguimiento médico se ha sumado el apoyo incondicional de su familia, especialmente de su abuela, quien ha sido su gran pilar en los días más grises. Luna recordaba con cariño cómo, tras una jornada de trabajo marcada por el malestar, encontró refugio en su hogar: "Menos mal que mi abuela vive al lado y en cinco minutos estaba en su casa tumbada en el sofá... Y me ha hecho unos huevos fritos (muy hechos) con patatas que recuperan a cualquiera".
"Sobreviviendo" con una sonrisa
Aunque el camino está siendo largo —"El embarazo se me está haciendo eterno, pero llevo ya 2/3 superado", admite—, Luna encara este último trimestre con una resiliencia admirable. No oculta que hay momentos de debilidad en los que el cansancio hace mella: "Sobreviviendo a un embarazo múltiple como puedo… Hay días que estoy fatal y días que estoy regular. Pero maravillosamente bien, aún no he tenido ninguno".
Sin embargo, ese "malestar" queda en un segundo plano cuando piensa en el futuro que está construyendo junto a Dani Ceballos. El pasado Día del Padre, Luna dedicó unas palabras llenas de amor al futbolista, dejando claro que son el equipo perfecto para esta aventura: "Nuestros bebés aún no saben la suerte que tienen de tenerte como padre. Y yo, aún no me creo la mía por poder compartirlo contigo", explicaba en su perfil público.










