Recuerdos imborrables

Genoveva Casanova se sincera como nunca sobre la duquesa de Alba: "La vi llorar muchas veces por sus hijos y porque se sentía sola"


La que fue nuera de Cayetana Fitz-James Stuart ha hablado, con el corazón en la mano, de la estrecha relación que mantuvo con ella


La duquesa de Alba y Genoveva Casanova, en una imagen de archivo© GTRES
Martín Gálvez PiquerasPeriodista experto en cultura, deporte y espectáculos
28 de marzo de 2026 a las 17:01 CET

Genoveva Casanova se ha sincerado como nunca al hablar de la duquesa de Alba, con la que convivió varios años de forma muy intensa y a la que dio dos nietos, Luis y Amina, fruto de su matrimonio con Cayetano Martínez de Irujo. "La vi llorar muchísimas veces. Llorar mucho por sus hijos. Llorar mucho porque se sentía sola...", revela la ex del duque de Arjona. "Llorar mucho porque echaba de menos a sus maridos. A los tres", apostilla con una media sonrisa, mezcla de tristeza y nostalgia al recordarla. Unas palabras que pronunciaba en el documental estrenado hoy en Canal Sur dedicado a repasar la figura única e irrepetible de la aristócrata, enmarcado este en una serie de acciones de la familia para conmemorar el centenario de su nacimiento.

Genoveva Casanova y la duquesa de Alba, en una imagen de archivo© GTRES
Genoveva Casanova y la duquesa de Alba, en una imagen de archivo

Durante todo el tiempo que pasaron juntas, entre ellas había una enorme complicidad y compartían multitud de confidencias. como cuando Cayetana Fitz-James Stuart le contó a Genoveva cómo vivió la temprana muerte de su progenitora. Era María del Rosario de Silva y Gurtubay, quien perdió la vida a los 33 años a causa de una tuberculosis, lo que lógicamente supuso un tremendo mazazo para sus seres queridos. "Recuerdo que le afectó mucho cuando su madre enfermó", explica Casanova. "Y me contaba que (María del Rosario) le lanzaba las zapatillas" para que no se acercara a su cama y evitar contagiarla.

En este sentido, aquella niña llamada Cayetana se sentía completamente desorientada por una situación que escapaba a su jovencísima mente. "No entendía lo que estaba pasando. Esa imposibilidad que tenía de poder acercarse a su madre, de no poder hacerle un gesto de cariño...", señala Genoveva. "Así que lo primero y lo principal que heredó de su padre (el duque Jacobo) fue la responsabilidad. Y el compromiso con la monarquía y con la casa de Alba", añade al respecto.

La duquesa, en su 87 cumpleaños con Cayetano, Genoveva, Alfonso Díez y el pequeño Luis© GTRES
La duquesa, en su 87 cumpleaños con Cayetano, Genoveva, Alfonso Díez y el pequeño Luis

La exmujer del conde de Salvatierra ha recordado también una anécdota muy curiosa de cuando la Duquesa fue inmortalizada en su infancia por el genio Ignacio Zuloaga. "El sobrino (del pintor) vino a Liria y me contó que su tío lo había vivido como una pesadilla absoluta", relata. "Que jamás en su vida volvería a pintar a un niño porque le había parecido una tortura absoluta, ya que Cayetana no se estaba quieta". No le faltaba razón al maestro, puesto que la duquesa reconocía, ya de adulta, que posar de esa manera "era terrible, tener que estar ahí sentada sin hacer nada" y siendo tan pequeña.

"Me contó lo duro que fue para ella estar fuera de España"

Los primeros años de la vida de Cayetana de Alba estuvieron marcados por el exilio y la pérdida, algo de lo que también esta le habló en su día a Genoveva. "Lo llevó muy mal. Me contó lo duro que fue para ella estar fuera de España y eso define mucho lo que fue su niñez", señala Genoveva. Tiempo después, una vez la duquesa creció y los Alba volvieron a España, uno de sus objetivos fue restaurar el Palacio de Liria. "Un día me empezó a contar cómo habían hecho las nuevas cortinas para el salón de baile", afirma Casanova. "También me dijo que Luis, su primer marido, y su padre habían ido recuperando algunas de las piezas que iban encontrando en anticuarios", añade.

La aristócrata y su nuera, en 2011 en Madrid© GTRES
La aristócrata y su nuera, en 2011 en Madrid

Alfonso Díez, el que fue último esposo de Cayetana de Alba, también ha participado en este documental de la televisión pública andaluza, que lleva por título La duquesa de todos. En una de sus intervenciones a cámara, el viudo de la aristócrata asegura de ella que fue una mujer que "tomaba nota de lo que se había equivocado, pero no se arrepentía de nada". Se refería así al carácter férreo de su mujer, con la que estuvo casado de 2011 a 2014.

Precisamente, Carlos Fitz-James Stuart ha recordado a su madre como "una gran señora muy vinculada al pueblo y con mucha personalidad en todo". Y al hablar de las parejas que tuvo esta, considera el actual duque de Alba que "el único que aportó mucho fue mi padre. Los demás matrimonios, pues no". También Cayetano Martínez de Irujo mencionaba a su progenitor, asegurando que "hablo de él y lloro. Su ausencia (cuando murió) fue tan monumental. Para la casa, para mi madre, y para nosotros", ha dicho emocionado.

Madre e hijo, en 2008© GTRES
Madre e hijo, en 2008