Tamara Falcó ha vuelto a conquistar a sus seguidores con una de esas imágenes que dicen mucho más de lo que muestran. Acostada en su cama, relajada y rodeada por tres de los cinco perros que comparte con su marido, Íñigo Onieva, la marquesa de Griñón ha dejado ver una faceta íntima, tierna y profundamente doméstica que ha generado una oleada de cariño. “En casa con mis perros”, escribía junto a la fotografía, una frase sencilla que, sin embargo, resume a la perfección el universo familiar que la pareja ha construido desde su boda.
Aunque Tamara no tiene descendencia, de momento, su hogar está lleno de vida gracias a sus cinco ‘hijos perrunos’. Son parte esencial de su día a día, compañeros inseparables y, en muchos sentidos, los protagonistas de la rutina que comparte con Íñigo Onieva, quien recientemente ha inaugurado Vega Members Club, un exclusivo local en el barrio de Salamanca, junto a socios como Cristiano Ronaldo y Manuel Campos Guallar, entre otros. La imagen publicada en sus redes no solo muestra un momento de descanso, sino también un gesto instintivo: Tamara aparece abrazando a tres de sus perros con la naturalidad de quien protege, cuida y se entrega. Una estampa que bien parece la demostración de su instinto maternal, ese que tantas veces se ha comentado y que ella misma ha reconocido en distintas ocasiones. Además, también muestra el interior de su dormitorio y un primer plano de uno de sus perros.
Desde que se casaron en julio de 2023, Tamara e Íñigo han formado un hogar donde los animales ocupan un lugar central. Los cinco perros son parte de la familia y aparecen con frecuencia en las publicaciones de ambos. Para la pareja, sus mascotas son una fuente de alegría y de una compañía inestimable.
Antes de su boda con Íñigo, Tamara ya compartía su día a día con Jacinta, una caniche toy de color canela a la que cariñosamente llama “mi pompón favorito” por su tamaño mini. También formaba parte de su familia Vanila, una elegantísima Golden Retriever que se ha convertido en una presencia tan noble como tranquila en la casa. La pasada primavera, el matrimonio amplió su familia con Missy y Dalkkung, dos cachorros de la raza Bichón Maltés que llegaron para llenar de energía —y alguna que otra travesura— cada rincón del hogar. La última en incorporarse fue Nala, una sorpresa que terminó robándoles el corazón. “Buscaba una familia y no estaba previsto que se quedara con nosotros, pero al final fue imposible dejarla ir”, confesó emocionada la marquesa de Griñón cuando presentó al cachorro en sus redes sociales.
La conexión del matrimonio con sus cinco perros es tan especial que incluso los han convertido en protagonistas de momentos señalados. De hecho, una fotografía de Tamara e Íñigo posando junto a Jacinta, Missy, Dalkkung, Nala y Vanila fue la elegida para felicitar las fiestas navideñas. “¡Les deseamos a todos una Feliz Navidad llena de alegría, bendiciones y salud! Con amor, la familia Onieva Falcó: Nala, Dalkkung, Missy, Jacinta, Vanila, Tamara & Íñigo”, escribieron junto a la entrañable imagen, que rápidamente se llenó de mensajes de cariño.
El matrimonio, que pronunció el “sí, quiero” el 8 de julio de 2023 en una romántica boda celebrada en el palacio de El Rincón, es la viva imagen de la felicidad junto a sus perros. “Es una de las cosas buenas de no tener hijos. Tenemos los perros, que Íñigo los llama la guardería canina, pero los dejamos en casa de mi madre”, contó Tamara a ¡HOLA! el pasado mes de septiembre. “Podemos viajar con total libertad y lo estamos aprovechando al máximo, porque nos encanta a los dos”, añadió. Mientras tanto, la marquesa de Griñón disfruta enormemente de su faceta de tía, especialmente con los hijos de su hermana Ana Boyer y Fernando Verdasco —los pequeños Miguel (7), Mateo (6) y Martín (4)—, con quienes mantiene una relación muy cercana y, sobre todo ahora que la pareja y sus hijos se han instalado nuevamente en España tras dejar Doha por la tensión que ha estallado en Oriente Medio. Además, ya se prepara para dar la bienvenida a la nueva benjamina de la familia, la niña que Ana está esperando y cuya llegada se espera con mucha ilusión.








