Son momentos muy difíciles para Sonsoles Ónega ya que hace dos semanas perdió a su padre, que era su referente, su modelo a seguir en lo profesional y uno de los pilares fundamentales de su vida. Todas las muestras de cariño que recibe son un alivio para su inmenso dolor y se siente muy orgullosa de la huella que ha dejado en el oficio al que se dedicó en cuerpo y alma hasta el final. Ahora se ha emocionado hasta las lágrimas al escuchar el mensaje de admiración que le dedicó Gemma Cuervo, quien deja huérfano al mundo de la interpretación con su muerte a los 91 años.
La ganadora del Premio Planeta ha estado hablando con Jorge Anegón, quien conoció a Gemma Cuervo mediante Cayetana Guillén y la introdujo en el universo 2.0 sin imaginar que aquello supondría un antes y un después. "Quería que su madre se siguiese sintiendo activa en su día a día y la sorpresa para mí fue que me curó el alma. Era muy rápida viendo las heridas que tapamos e iba acariciándolas. Me hizo creer más en mí", ha comenzado a decir durante una intervención en Y ahora Sonsoles.
El empresario, que tiene su propia agencia de marketing, ha recordado que desde el primer día que conoció a la gran dama de la interpretación, ella le hablaba de sus problemas y sus vivencias. "Yo la miraba y decía, ¿cómo me puedo quejar de mis problemas si esta mujer, en días que estaba ya muy malita, estaba dispuesta a hacer una obra de teatro? Es un ejemplo para todas las personas que la rodeamos", ha señalado, añadiendo que en esa recta final también quiso tener un detalle con la familia Ónega.
Jorge ha contado que hablaban por teléfono los martes y los jueves y que en una de esas llamadas le contó que había muerto Fernando Ónega, al que decenas de compañeros. amigos, autoridades e incluso la reina Letizia, despidieron en la Casa de Galicia de Madrid. "Hubo un silencio en la llamada y dije, a lo mejor esta información no se la tenía que dar. Pero hizo una reflexión sobre tu familia y me dijo que el día que coincidiera contigo no me olvidara de decírtelo", ha comenzado a decir.
"Me dijo que lo más bonito que tenía tu papi era la mirada, cómo veía la vida, y que eso lo transmitía en sus escritos, en sus palabras, y cómo él luchó para que hubiese un ministerio para los mayores. Dijo que el resultado de esa bondad que tenía en la mirada se veía impregnado en sus hijos. Y que sepas que veía tu programa todas las tardes porque decía que tú permitías en las entrevistas el silencio y la escucha", ha añadido sobre el mensaje que le trasladó Gemma, a la que han despedido este fin de semana numerosos compañeros de profesión.
Su intervención se ha parado durante unos instantes por un largo aplauso espontáneo y ha provocado las lágrimas de Sonsoles, que heredó la vocación periodística de su padre. Fernando fue hasta el final su gran consejero, su maestro y su espectador más fiel. En el hospital pudo leer una parte de Llevará tu nombre, su nueva novela, que narra la historia de una mujer inquebrantable que desafió su destino. "Estuve pidiéndole a Dios que diera tiempo para que el libro estuviera impreso. Y el primer ejemplar que me llegó se lo llevé al hospital. Leyó hasta la página 152. Me da rabia", contó en Cadena SER sobre su nuevo proyecto, que se publicó a finales de febrero.







