Helena Resano ha sido la invitada de esta tarde, martes 7 de abril, en el programa Y ahora Sonsoles. La presentadora de laSexta, que acaba de celebrar dos décadas en la cadena caracterizada por el color verde, ha cumplido su sueño: lanzar su primera novela, Las rutas del silencio. "Tic tac… esto ya está casi, casi. Hoy tocaba firmar los ejemplares que podréis encontrar en aeropuertos y estaciones de tren. Creo que en la cara se me nota: estoy como una niña pequeña", ha compartido en las horas previas a través de sus redes sociales. La periodista se ha sentado junto a Sonsoles Ónega para hablar de este nuevo trabajo, de su sólida trayectoria en televisión y de su faceta más personal, donde su mayor apoyo es su familia: su marido, el también periodista Aitor Aristegui, y sus dos hijos, Emma y Pablo.
La periodista recuerda como un punto de inflexión en su carrera la inesperada llamada de laSexta, que llegó en un momento clave: mientras grababa un programa piloto de Pasapalabra. “Me convencieron porque TVE es un transatlántico, pero yo era muy joven y necesitaba asumir riesgos”, explica. Aquella decisión, que implicaba salir de una estructura consolidada para embarcarse en un proyecto nuevo, marcó el inicio de una etapa tan exigente como emocionante. El salto no fue sencillo. Supuso enfrentarse a retos completamente desconocidos, como hablar de fútbol sin tener experiencia previa. “Era empezar de cero en muchos aspectos”, recuerda. Han pasado ya dos décadas desde aquel momento, pero la emoción sigue intacta: “Fue escribir la primera línea de una cadena”. Entonces, el plató estaba en una planta y la redacción en otra, un reflejo del carácter casi artesanal de los inicios, que la periodista rememora con especial cariño: "Escuchaba los aplausos de los compañeros y era muy emocionante".
Esa misma mezcla de vértigo y ambición ha estado presente también en su faceta como escritora. Su libro, Las rutas del silencio, que ha visto finalmente la luz, comenzó a gestarse en 2014. Sin embargo, durante años quedó guardado en un cajón por inseguridad. “No me veía capaz”, admite. Fue el impulso de Miraim, quien retomó el proyecto como una “espinita clavada”, lo que la llevó a retomarlo y culminarlo. En el plano más personal, la obra tiene un significado especial. La periodista no puede evitar pensar en su padre, un gran lector, a quien le habría encantado leerla. “Esta historia le hubiese fascinado”, asegura emocionada. De hecho, durante el proceso ha recuperado libros que conservaba en casa, reconectando así con sus raíces y su historia familiar. Su madre, sin embargo, no supo nada del proyecto en un primer momento. “Al principio no se lo conté”, confiesa.
Un gesto que refleja tanto la intimidad del proceso creativo como las dudas que acompañaron durante años a un proyecto que hoy, por fin, es una realidad. Unas palabras que Sonsoles Ónega ha recogido diciendo que la novelada es fantástica. También ha desvelado que lleva escribiendo toda la vida: "También escribí una novela por mi hija dese que estaba embarazada, escribía a mi hija cartas. Ahora me he vuelto a arriesgar y yo solo quería que me dijeran que estaba bien escrito". "Sabes que te quiero, que te adoro y que gracias porque siempre estás ahí", le ha dicho Helena Resano a su compañera, la presentadora de Y ahora Sonsoles.
El proyecto más personal de la presentadora
La presentadora, que comparte su vida con su marido desde 1999, ha construido a lo largo de los años una familia consolidada junto a sus dos hijos, que se han convertido en el eje central de su vida. Madre dos hijos: Emma, graduada en Biomedicina —y de 23 años—, y Pablo, de 19, forman el núcleo central de la vida del romántico matrimonio. Una faceta familiar algo desconocida, aunque tampoco oculta. La presentadora a lo largo del tiempo no ha dudado en mostrar el orgullo sobre sus hijos, destacando sobre Pablo ser "gigante en amor, en empatía, en intentar entender a todos, en querer comprender, en abrazar a quien lo necesita, en ayudar a quien te lo pide, en sonreír".
Como decíamos, junto a su marido la presentadora ha formado un equipo basado en la unión tras pronunciar su 'sí, quiero' el 16 de octubre de 1999, dejando entrever —dos décadas después— el profundo que ambos comparten entre sí. Ella misma lo resumía con unas palabras sinceras con motivo de sus bodas de plata: "Aunque no todos los días han sido de vino y rosas, tú siempre has encontrado la forma de pintarme la sonrisa, cada día. Has conseguido que 'casa' sean tus abrazos, da igual dónde o cómo. No sé qué pasará en los próximos años, pero sí sé que los quiero pasar contigo. Te veo. Y sé que me ves. Te quiero. Y sé que me quieres", desvelaba la presentadora, mostrando su faceta más romántica y que permite entrever una historia de amor duradera y construida desde el cariño.









