Luis Merlo, que coincidió con Gemma Cuervo en Aquí no hay quien viva, serie en la que hizo de Vicenta Benito, ha hablado este lunes en Y ahora Sonsoles de la relación que mantenía con la intérprete, fallecida este sábado a los 91 años de edad. "He perdido a una amiga, a una maestra, he pasado el día con mi madre y está verdaderamente tocada, porque ellas vivieron las Américas juntas, se fueron a hacer un espectáculo a México durante tres meses y se quedaron tres años", ha admitido el actor a Ónega.
"Gemma Cuervo solo se parecía a sí misma", ha expresado, visiblemente emocionado, tras la pérdida de la última del clan 'Radio Patio', el trío de la serie que enamoró a toda España y que sigue enamorando a las nuevas generaciones por su estilo único. Junto a Mariví Bilbao y Emma Penella, ambas ya fallecidas, el 'Radio Patio' de ANHQV vuelve a estar unido, aunque sea desde otra pantalla. "Era una mujer con gran carácter, pero deseaba el afecto y trascender a través del cariño del compañero", ha contado Merlo, que no ha dudado en abrir el baúl de los recuerdos para rescatar alguna que otra anécdota que compartió con ella entre escenas.
"Cuando nos encontrábamos en situaciones difíciles de trabajar, porque aquella serie tuvo una forma de hacerse muy intensa para todos nosotros, de repente le decía: 'Escucha esto, Gemma'. Ella era una mujer que había estudiado música, era cultísima, entonces le ponía a Mirella Freni, una soprano, y me decía: 'Calla Luisitio, ahora ya estoy bien'. Eso nos iba uniendo muchísimo en el trabajo", ha relatado, haciendo referencia a la exigencia entre escenas de la serie. Lo que une a Merlo con Gemma va más allá de Aquí no hay quien viva, pues "la conozco desde niño, mi madre y padre trabajaron con ella y con Fernando", ha admitido.
Aprovechando su intervención en el magacín de tarde de Antena 3, el actor, que recientemente ha participado en Top Chef: Dulces y Famosos, ha querido mandar un cálido abrazo y un mensaje de apoyo a su familia en este momento tan complicado para ellos. "Les mando todo el amor del mundo porque sé que una madre se va y eso no debe parecerse a ningún dolor anterior", ha expresado. "Es un dolor único, la muerte por una madre, por un padre"... ha añadido Sonsoles, que recientemente también perdió a su progenitor, el periodista Fernando Ónega, fallecido a los 78 años el pasado 3 de marzo.
Recordando algunas de sus grandes virtudes, Merlo ha puesto de manifiesto lo "valiente" que Gemma era, sobre todo a la hora de arriesgarse en los roles que escogía y de mostrar la humanidad que tenía como persona y como profesional. "Pasamos muchísimas horas juntos, muchísimas, y además, hay una desnudez en el miedo... Dicen que no es más valiente el que no tiene miedo, sino el que sabe tenerlo", ha admitido sobre el "vértigo" que, en ocasiones, el gremio interpretativo genera en sus trabajadores. "Gemma seguía siendo un ser vulnerable porque Gemma era una actriz que se la jugaba, y cuando te la juegas de esa manera, cuando no recurres a lugares comunes como actor y quieres hacer, como quería ella, cosas arriesgadas, al límite un poco, ella era también vulnerable, pero valiente; muy sólida, inteligente, era una mujer con una cultura extraordinaria".
"Es gente que pertenece a una raza excepcional de actores y actrices, trabajaban todo el rato", ha precisado el actor, que ha empleado su tiempo en pantalla para alabar sin tapujos a la actriz, que para los colaboradores de Y ahora Sonsoles pertenece, sin duda, a una "aristocracia": "Así eran, una aristocracia", ha concluido Merlo. A su último adiós, que tuvo lugar este domingo en el Tanatorio La Paz, en Madrid, acudieron infinidad de compañeros, amigos y seres queridos, entre ellos, una visiblemente emocionada Cayetana Guillén Cuervo junto a sus hermanos, Natalia y Fernando.










