Manuel Benítez 'El Cordobés' es una de las figuras que más ha marcado la historia del toreo en nuestro país. Ahora, dos sus hijos, Manuel Díaz y Julio Benítez, continúan con la estela del que fuera conocido como el V Califa del Toreo dentro de los ruedos. Para ellos es todo un honor, como admite el pequeño de los hermanos, seguir con el exitoso camino sembrado por su padre. Es por ello que Julio ha sido uno de los invitados en el programa de esta tarde de Sonsoles Ónega, donde ha hablado de su vida personal y ha recibido una inesperada sorpresa de su hermano.
'El Cordobés' llegó al ser el número uno en las plazas, haciendo historia con el capote y consiguiendo ser admirado por todos los seguidores de este deporte. Algo que, como ha explicado Julio en Y ahora Sonsoles, lleva por bandera y con muchísimo orgullo. "Te vas dando cuenta poquito a poco, porque de pequeño no te das cuenta", ha confesado el diestro, subrayando que, sin embargo, "nunca seré consciente porque no lo viví".
"Tuvo que ser algo brutal", ha indicado en el espacio de las tardes de Antena 3 acerca del fenómeno que fue su padre. "Hace no mucho me contaron muchísimas anécdotas que nunca había escuchado", ha recordado con una gran sonrisa, subrayando que "es bonito" que sigan teniendo tan presente al diestro. Además, ha indicado que siente "mucho orgullo" por toda la trayectoria de su familia entera.
El apoyo de su padre
Tenía tan solo 16 años cuando Julio le dijo a su padre quería entrar a los ruedos como él. Sin embargo, la noticia no llegó por su parte. "Fue muy curioso porque no se lo dije yo", le ha confesado a Sonsoles, indicando que a la primera persona que se lo planteó fue a su hermana. "En el momento, se lo tomó un poco a ver qué pasa", ha recordado, confesando que "se lo tomó a broma hasta que vio que tenía maneras". Desde entonces, Julio ha indicado que "siempre me ha apoyado".
Uno de los consejos que más repetía el V Califa del Toreo era que, en esta profesión, "había que ser un león, había que luchar". Un esfuerzo incansable que, finalmente, tuvo sus frutos, y más conociendo cómo había sido la complicada infancia de Manuel Benítez. "No suele hablar de su infancia", ha comentado.
Sin embargo, hay ocasiones en las que "habla de que tenía que robar naranjas". "Fue una época durísima", ha lamentado, "y ya sumado a que no tenía padres...". "Me parece increíble que llegara a donde llegó", ha admitido, reconociendo que "en esa época, como la gran mayoría, pasó hambre", pero que "supo recomponerse y llegar lejos".
Su infancia
Además de la figura clave de su padre, Julio reconoce que su madre fue fundamental para que él y sus hermanos hayan salido así de trabajadores. "Mi madre nos ha enseñado desde pequeños unos valores fundamentales", ha expresado, muy agradecido también por la educación que ha recibido en casa. Unos valores que siempre le han ayudado a "valorar más las cosas". "No todo es tan fácil", comenta en referencia a la durísima infancia de su padre.
Además, agradece que siempre les haya "mantenido al margen" del foco mediático, siendo sus apariciones en el ojo público casi nulas. "Nunca nos ha involucrado en nada", ha admitido, reconociendo que, por ejemplo, sus hermanos siguen siendo anónimos. "Al final por mi profesión me he tenido que exponer", ha indicado Julio, algo con lo que se siente cómodo. Eso sí, reconoce que su exposición no ha sido tan complicada como podría haber sido.
"No te puedo decir que me hayan dicho...", ha comentado, lamentando que, tristemente, "estás más expuesto a la sociedad" y "a las críticas, a lo que puedan decir de ti con o sin razón". "Los comentarios pueden molestar", ha concluido.
Julio también recuerda que, si bien tiene una espectacular relación con sus hermanos, "de pequeños nos peleábamos más". "Quizá más con mi hermana porque era con quien más vínculo tenía", algo que derivaba en "encontronazos". Además, el diestro reconoce que durante su infancia "yo era el mimado".
Su relación con su hermano Manuel Díaz
Fueron decenas los rumores acerca de hijos extramatrimoniales de Manuel Benítez, aunque en 2016 finalmente se supo que Manuel Díaz sí que era "sangre de mi sangre" (en palabras del diestro). "Me llevo muy bien con él, el mundo del toro nos ha unido", ha reconocido Julio en Y ahora Sonsoles. "A raíz de que saliese la sentencia de que era hijo de mi padre, me ofrecieron torear con él y dije 'por qué no', al final es hermano mío, porque no voy a querer torear con él y conocerlo", ha indicado, con una gran sonrisa.
Al final, es una situación que "hay que normalizar", ya que, para él, "las cosas no hay que complicarlas tanto". Unas preciosas palabras que se han vuelto más emocionantes al ver que su hermano, Manuel, estaba escuchando. El también diestro se ha sumado al la dedicatoria afirmando que Julio es "un pedazo de torero" y se merece "todo lo bueno". "Este año me haría mucha ilusión verte en nuestra Córdoba", ha confesado Manuel, indicando que si se diese esta situación "iríamos a verte los dos 'Cordobeses' que ya no torean".
Además, el torero ha confesado que "lo peor que llevo es ser el hermano feo", en referencia a lo atractivo que es su hermano Julio. Ya en un tono más serio, Manuel ha reconocido lo complicada que es querer dedicarse a los toros, admirando la fuerza de su hermano para volver a los ruedos tras casi una década alejado de estos por un "fortísimo accidente de moto".
Manuel y Julio coinciden en que uno de los días más bonitos que vivieron juntos fue "cuando toreamos", recordando "cuando salimos a hombros y recibimos todo el cariño de la afición". Además, el mayor de los hermanos ha confesado que "tenemos los mismos gustos y valores", en parte, gracias al toreo, y que su vínculo ha sido "una unión muy bonita que demuestra la grandeza y la nobleza que tenía nuestro padre". "Que tenía un padre de otro planeta ya lo sabía yo, pero que he conseguido a un hermano 'extraterrestre' también...", ha confesado Manuel, recordando cuando aún no tenía relación con su familia paterna. "He tenido mucha suerte", concluye.














