Blanca Romero repasa su vida a punto de cumplir 50 años: "Pasé 16 horas detenida en el aeropuerto, encadenada de pies y manos"


La actriz acaba de estrenar la serie 'Pura sangre', en Telecinco, y se sincera, en exclusiva, en nuestras páginas


Antonio DiéguezRedactor jefe ¡HOLA!
12 de febrero de 2026 a las 6:00 CET

Blanca Romero nos confiesa que han sido sus locuras las que la han llevado a alcanzar la mayoría de sus propósitos. Su historia comienza en Asturias, aunque, con 19 años, decidió dejar atrás su tierra e intentar abrirse un camino en las grandes capitales de la moda. No solo lo consiguió, sino que ahora cuenta a ¡HOLA! cómo llegó a codearse con las grandes tops del momento. Pero Blanca se quedó embarazada de Lucía en 1998 y decidió regresar a España para criarla en solitario. Algo parecido sucedió cuando tuvo a su segundo hijo, Martín, en 2012. Después de consagrarse como actriz con trabajos en series como Física o química o películas como After —con la que consiguió una nominación al Goya—, decidió dejarlo todo por segunda vez. Sin embargo, ella siempre logra volver y recuperar su sitio. Ahora, regresa a la interpretación con la serie Pura sangre, que Telecinco emite las noches de los miércoles, y que produce Shine Iberia.

Blanca también tiene otro motivo de celebración. Por primera vez en mucho tiempo se siente ilusionada, y es con el entrenador de fútbol y exjugador del Real Madrid Quique Sánchez Flores, el hijo de la cantante Carmen Flores y sobrino de Lola, "la Faraona". En este momento de plenitud a todos los niveles, la actriz hace balance de su vida con ¡HOLA!, cuando se prepara para cumplir los 50 —será el próximo 2 de junio—.

Blanca Romero, en sesión editorial, por motivo de su 50 aniversario © Eduardo Miera

¿Cómo definirías Pura sangre?

Está inspirada en la serie Yellow­stone. Tiene unos paisajes increíbles. Solamente a nivel visual, sin guion y sin música, ya merece la pena ver la serie. Y ya con guion, una maravilla. Luego, el elenco es brutal. Me ha encantado trabajar con Ángela Molina, que era algo que tenía en la lista de sueños y superó todas mis expectativas.

La serie empieza con la muerte de un caballo. Entonces, aparece tu personaje, Alicia, que es teniente de la Guardia Civil, para investigar el caso.

Parece una venganza de vecinos, pero se lía y salen secretos familiares: amor, heridas sin cerrar, ira, rencor… Y Alicia también lo revoluciona todo.

¿Qué tienes en común con tu personaje?

La manera de tratar a los demás. Me da igual el título nobiliario que tenga otra persona o a lo que se dedique. Alicia es muy justa y se comporta exactamente igual delante de quien sea. Es el valor más bonito que tiene y lo que más tiene que ver conmigo.

También os gusta el campo y los animales.

Me encantó estar rodando en exteriores, en la naturaleza. Yo ya estaba feliz cuando me daba el aire, aunque hacía mucho calor y no lo aguantaban tanto los demás. Pero, como vengo de la moda, estoy acostumbrada a trabajar con temperaturas muy altas y muy bajas.

"Estoy muy bien. Muy muy bien. Me siento una gran afortunada. También tengo buen gusto", confiesa a sobre Quique Sánchez Flores, a quien define como "un caballero, un gentleman"

Pasasteis tres meses rodando en el campo. ¿El equipo no se convirtió en una familia o un 'Gran Hermano'?

No fue como en rodajes anteriores. Todos ya teníamos una edad y fue super fácil, llevadero. Con Juanfra Juárez hice una amistad increíble. Grabábamos coreografías para TikTok. A Amaia Salamanca la conocí de super joven.

¿De qué?

Cuando ella estaba petándolo en Sin tetas no hay paraíso, la encontré en una terraza de Madrid. Luci, que tenía seis años, me dijo: "Mamá, quiero una foto con ella". Después, coincidimos un montón y teníamos muchos amigos en común. A Aitor Luna también le conozco desde hace muchísimo. Incluso, antes que a su hermano, Yon González, con quien trabajé en Bajo sospecha. Luego, Ángela fue el descubrimiento de la serie. También me encantó trabajar con Pedro Casablanc, que es un actorazo. Lo mismo que Pep Muné… Todos. Hubo muy buen ambiente. Luego, nos trataron superbién en la producción. Terminamos la serie y empecé Bailando con las estrellas al cien por cien.

¿Tenías ganas de volver a trabajar como actriz?

Cuando te alejas de todo, es difícil volver… Crié a mi hijo en el monte y me quité de en medio de todo. De la misma forma que no volví a ser modelo en París después de tener a Luci, pensé que ya no sería otra vez la actriz de las series. Pero lo conseguí. Ahí piensas: "Qué guay. Si se consigue una vez, puedes una y mil veces más".

Blanca y sus locuras

Hace poco, confesaste: "Cada día estoy mejor, más feliz y más loca".

Sí. Creo que mi locura ha sido lo que me ha llevado hasta aquí. Lo que me ha hecho salvarme. Lo que me ha rescatado y hecho romper con cosas que no tenían nada que ver conmigo.

¿Te refieres a tu inconsciencia?

A mi locura, mis formas, mi manera de ser. Creo que es lo más bonito que tengo, lo más valioso. He hecho las locuras necesarias para mantener mi identidad. Mi talento mayor viene de esa locura y es lo que más quiero rescatar. Lo único es aprender a utilizarla bien y ayudar a los demás.

¿Has hecho locuras por amor?

No especialmente. Siempre prioricé el trabajo, que es lo que me salvó la vida.

Blanca Romero posando por la celebración de su 50 aniversario © Eduardo Miera
"Es una maravilla que nos den sitio a las mujeres que no somos tan jóvenes. Quizá, no somos más guapas, pero sí más interesantes y con muchas cosas que contar", nos señala la actriz, que, a cuatro meses de alcanzar medio siglo de vida, acaba de estrenar la serie 'Pura sangre', con Ángela Molina y Amaia Salamanca

"Creo que mi locura ha sido lo que me ha llevado hasta aquí, lo que me ha hecho salvarme y romper con cosas que no tenían nada que ver conmigo. Mi talento mayor viene de esa locura"

Te han detenido dos veces. ¿Ha sido por tus locuras?

No, fue mala suerte. Llevaba una piedra de hachís, sin ser consciente, y me paró la Policía. La primera vez, fue en la aduana de Estados Unidos. Pasé 16 horas detenida en el aeropuerto, encadenada de pies y manos. Era muy niña y me asusté muchísimo. Fíjate que ya ni fumaba y tenía esa "china" en un bolso viejo de mi madre… Pero sucedió por algo.

¿Qué aprendiste?

Creo que me salvó la vida. No era el momento para estar en Estados Unidos y me protegió de muchísimas cosas. La segunda vez que quise ir allí, me di cuenta de que estaba embarazada de Martín, así que tampoco pudo ser. No era el momento. Cuando me vaya a Estados Unidos, será cuando dé el "do" de pecho. Pero ahí todavía no estaba preparada.

Renovando parcelas

En cuatro meses cumples los 50.

Sonará tópico, pero, físicamente, me encuentro mejor que nunca. Nunca me vi mejor. Gracias al baile, tengo una flexibilidad, un cuerpo tonificado y la espalda colocada.

La verdad es que tienes tipazo.

Sí. No tuve el cuerpo así de definido ni cuando era modelo. El baile también me curó a nivel de corazón, pues estaba muy cerrada a todo y tenía mis heridas. No acababa de pasar página, pero, al final, el baile me sanó.

¿Cómo defines tu momento actual?

Es un momento de reformas. Las de mi casa y las de mi "yo" espiritual, emocional, físico, profesional… Estoy renovando todas las parcelas de mi vida, dejando atrás patrones viejos.

¿Ahora te sientes plena?

Sí. Estoy en un momento de recompensa. Por fin, la vida me dijo: "Ya te lo has ganado". Es mi momento de más "reinona" que puedo tener.

¿Cómo llevas el paso del tiempo?

Muy bien.

Blanca siempre reivindica sus canas, y ahora, a las puertas de sus 50, lo visibiliza más© Eduardo Miera
Blanca siempre reivindica sus canas, aunque no siempre las pueda lucir por su trabajo. "Ahora me echo un tinte inteligente nuevo, que se va a los doce lavados y aparecen mis canas enteras. Si quiero, las dejo, y si no, las tapo. Pero las canas están ahí", cuenta orgullosa

"Lo mejor que hice fue sacar adelante a mis dos hijos sola. Soy una madraza. En casa, soy la que limpia, cocina, friega y hace todo, como las mamás de antes"

También porque estás estupenda.

Bueno, a ver… Con mi edad, soy procirugía y superfán de las reformas. Al igual que cambio el suelo, estoy a favor de la cirugía.

¿Qué retoques te harías?

Un montón. Pequeñas cosas y bien hechas. No soy de las de dicen "me gusta envejecer". Eso me parece fenomenal, pero, si puedo seguir guapa, no tendría problema en hacerme cosas.

¿Y te has hecho ya alguno?

Sí, una mastopexia para elevarme los senos. Pero tuve mala suerte y ya llevo como cuatro operaciones para arreglarlo. Y me queda alguna más. Pero tampoco pasa nada, no es por enfermedad.

'Soy una niña que cumplió su sueño'

Empecemos a repasar tu vida. De niña, ¿sabías que llegarías tan lejos?

Sí, lo tenía clarísimo. Me veía con mi vida de ahora: viajando por el mundo, siendo modelo, haciendo cine, cantando, bailando… Soy una niña que cumplió su sueño.

Con 19 años, dejaste Gijón para trabajar en París como modelo. ¿Te entendieron en casa?

Mi padre era más antiguo y no quería, pero mi madre, que siempre me apoyó, dijo: "Déjala que haga lo que quiera". De todas maneras, lo iba a hacer igual.

¿Cómo viviste esa época en París?

Me enamoré de la ciudad. Coincidí con Laetitia Casta. Las dos estábamos en auge, porque teníamos curvas. Yo estaba algo más gordita.

Llamarte 'curvy' teniendo ese cuerpo…

Eramos las "sexies". Más "babyfat", que se dice ahora. Laetitia era encantadora, pizpireta y rebelde. Nos hicimos amigas. Coincidí con todas las españolas y también con Carla Bruni, Naomi Campbell, Linda Evangelista, Eva Herzigová…

Vamos, con las 'tops' del momento.

Sí, desfilábamos para Christian Dior y más… El Elle francés nos llevaba a disparar a Bahamas, a Pink Sand, y coincidíamos todas.

Blanca Romero, con un 'lookazo' lista para recibir su 50 aniversario © Eduardo Miera

"Estoy mejor que nunca. No tuve el cuerpo así de definido ni cuando era modelo. Pero soy procirugía y super fán de las reformas. No soy de las de dicen 'me gusta envejecer'”

Siendo tan joven, ¿en algún momento alguien quiso aprovecharse de ti? 

Jamás en la vida me faltó el respeto un director, un fotógrafo o nadie del sexo opuesto con el que trabajé. Siempre tuve la suerte de dar con gente profesional y fui super respetada.

'Demasiado madraza'

Cuando trabajabas de modelo, lo dejaste para criar a tu hija, Lucía. Lo mismo ocurrió cuando tuviste a Martín. ¿Te sientes madre coraje por haber sacado  adelante a tus dos hijos sola?

Es lo que mejor hice y estoy orgullosa. Soy una madraza, algo exagerado. En casa, soy la que limpia, cocina, friega y hace todo. Soy como las mamás de antes. Tendría que haber sido algo más severa, porque soy demasiado madraza. 

Tanto que estabas en lo alto y lo dejaste todo para criar a tus hijos. Pocos se atreven.

Eso sí es una locura. Podía haber perdido mi lugar, pero siempre tuve claro que volvería cuando el niño estuviese criado. Luego, si eres honrado y haces las cosas de ley, puedes volver. Es importante irte bien siempre de los sitios. Ahora, quiero irme de España. Cuando Martín tenga 15, pienso mandarle fuera y volver a viajar yo, pues soy un alma libre. 

Tu hija se parece a ti físicamente, pero también ha sacado tu carácter. ¿Te ves muy reflejada en ella?

Luci es más diplomática que yo. Y Martín también. Bueno, Martín ni entra, es otro nivel. 

¿Qué tienen de ti cada uno de los dos? 

Luci tiene el talento de relacionarse en todo tipo de situaciones y con todo tipo de gente. Se adapta superbién a todo. Puede estar encima de una piedra, sin nada, como estar rodeada de glamour y riqueza. Martín es mucho más exquisito. Nació en otro lugar, con otra visión muy distinta. 

Lucía fue galardonada en los Premios Gen H y acaba de acaparar la portada de Fashion. Será un orgullo para ti.

Mucho. El reportaje quedó increíble. Son fotos modernas, porque Luci es moderna. Lo defiende todo, le pongas lo que le pongas. Aunque la fotografíen desnuda, sale fina. Y mola mucho ese sello. Luci lo está haciendo muy bien.

Blanca Romero con un traje color tierra, sacando su faceta modelo, y a punto de recibir sus 50© Eduardo Miera

"En París, me hice amiga de Laetitia Casta. Éramos las 'sexies'. También coincidí con Carla Bruni, Naomi Campbell, Linda Evangelista… Desfilábamos y nos llevaban a todas a Bahamas para hacer fotos"

Eres muy clara y transparente, pero no todo el mundo sabe que tienes mucho sentido del humor. 

Es imposible que la gente perciba mi humor, pero estoy muy contenta con quien no lo entiende.

Por ejemplo, cuando Cayetano Rivera tuvo su accidente de coche y los reporteros te preguntaron en plena calle, saliste muy bien de la situación al decir 'pobre palmera'.

Bueno, es que amo la naturaleza.

¿Quién dirías que es la persona que más ha influido en tu vida?

Mi hijo. Fue el ancla más grande que tuve. Renuncié a todo por criarlo y lo hice a la antigua, sin guarderías ni "nannies". Eso creó un vínculo muy grande y una dependencia mayor. Es un niño muy maduro y nos agarramos el uno al otro fuertemente. Me cambió la vida totalmente.

'Cuando quiero, quiero de verdad' 

Hablemos de amor. ¿Crees que has tenido suerte?

Mmm... (Piensa). Creo que sí. No es fácil acercarse a mí. Tengo todas las armas para boicotear a cualquier hombre que se me acerque y llevo haciéndolo toda mi vida.

¿Por qué dices eso?

Porque sí. Tengo mucha resistencia a la pareja y llevo mentalizada desde hace muchísimos años, así que es muy difícil llegar a saltar el muro. Pero cuando alguien lo consigue y entra dentro de mí, me entrego por completo. Cuando quiero, quiero de verdad y para toda la vida.

Siempre que te preguntaban si tenías ganas de enamorarte, decías que no. Ahora lo has compartido abiertamente.

Me gusta naturalizar las cosas, porque creo que es lo más sano y lo menos tóxico. Igual que naturalizaba no tener pareja, ahora naturalizo tenerla. También porque me pillaron, porque esto viene de atrás. Pero, como estamos en la era de Instagram, lo cuento como algo normal. 

Blanca Romero, posando para HOLA!, por motivo de sus 50 años © Eduardo Miera
"Me gusta aprender y probar todo, pero soy tan inquieta que no me paro en nada", reconoce Blanca. "Te canto y lo resuelvo bien, pero no soy cantante. O bailo, pero no soy bailarina. Soy muy hiperactiva y me aburro pronto de las cosas", prosigue antes de añadir: "Para ser buena en algo, hay que dedicarle muchas horas y no tengo esa disciplina, no la aprendí de pequeña. De lo que me siento profesional es de lo que comí: del cine, la moda…"

"No es fácil acercarse a mí. Tengo todas las armas para boicotear a cualquier hombre que se me acerque y llevo haciéndolo toda mi vida. Pero cuando alguien logra entrar, me entrego por completo"

Y porque estás segura (con Quique Sánchez Flores).

Claro. Estoy muy bien. Muy muy bien. Me siento una gran afortunada. También tengo buen gusto, ¿o no? (Ríe).

Estuvimos con él en la boda de su hija, Paty, y nos pareció un tipazo, muy educado. 

Es un caballero, un "gentleman".

¿Cómo se vive el amor a los 50? 

Sientes que te queda menos tiempo, así que quieres disfrutarlo y le sacas muchísimo más partido. Como a todo en la vida, lo valoras muchísimo más.

Hay quien pierde la inseguridad con los años y disfruta de ello desde la calma. ¿Es tu caso? 

Estoy feliz. Ahora, no me importaría vivir a la sombra. Si tengo oportunidad, me encantaría. Aunque parezca que quiero brillar, es todo lo contrario. Me gusta pasar desapercibida. Me parece un lujo maravilloso saborear la vida desde la sombra.

¿Ahora dónde estás viviendo?

Volví a Asturias, para arreglar mi casa. Me apetece estar más tranquila, lo necesitaba. Llevaba ocho meses fuera y currando un montón. Pero regreso a Madrid en abril por trabajo, ya que tengo un rodaje.

Antes de despedirnos, ¿eres futbolera?

No, aunque llevo comiéndome el fútbol desde que mi hijo tiene cuatro años. El inquilino que estuvo seis en mi casa es futbolista del Sporting. Vamos, que el fútbol me persigue (ríe). Pero sí sé ver una buena jugada, aunque, a veces, no me entero de nada. El otro día, el equipo de mi hijo ganó 9-0 y, al terminar el partido, le pregunté si había perdido. Martín me contestó: "Mamá, ganamos". No vi ni un gol. Puedo despistarme con un gol, pero nueve… Puedo llegar a ese nivel. No soy futbolera.

¿Y flamenca?

Siempre lo fui. Mi padre es de Huelva y mi bisabuelo bailaba flamenco increíble. Claro que soy flamenca. Mucho.

TEXTO

Antonio Diéguez

FOTOS

Eduardo Miera

ESTILISMO Y PRODUCCIÓN

María Parra 

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA:

Roberto Siguero 

AYUDANTE DE AYUDANTE DE ESTILISMO

Victoria Izaguirre

AYUDANTE DE FOTOGRAFÍA

Luis Spinola 

LOOK 1

Vestido y zapatos: Tory Burch

LOOK 2

‘Total look’ Dior 

LOOK 3

Top y joyas Louis Vuitton

LOOK 4

Camisa y falda The 2nd Skin y pendientes Monies

LOOK 5

Traje y gabardina Simorra

LOOK 6

Chaqueta y falda P.A.R.O.S.H., pulsera Aquazzura, zapatos Tory Burch 

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