Hace dos semanas, Blanca Romero borró todas sus fotos con Quique Sánchez Flores de las redes y dejó de seguir al exfutbolista del Real Madrid —también hijo de Carmen Flores, hermana de Lola—. Aquellos movimientos hicieron que algunos de sus seguidores dieran por hecho el fin del noviazgo. Sin embargo, la actriz no tardó en negar la ruptura. “A ver, que estáis todos con el salseo, que os gusta… Está todo bien mucho el salseo”, afirmaba Blanca. “Quiero retomar la discreción que me ha caracterizado y creo que voy a dejar Instagram solo para las series que os gustan y que sea un poquitín más de curro. Eso de que lo dejan tres veces, lo dejaron de nuevo… ¡No! Le dejo todos los días”, explicaba con su característica ironía.
Aunque sus palabras no convencieron a todos, vemos que Blanca no mentía. De hecho, aunque continúa sin seguir a Quique, los dos acaban de dejarse ver así, abrazados y de lo más enamorados, por las calles de Madrid. ¡Ojo a cómo se miran! En su llegada a la capital, la actriz se encontró con los reporteros, a los que les volvió a dar la misma explicación a sus últimos movimientos en redes: “Cuando te enamoras, te da por hacer cosas más extraordinarias, al principio. Pero prefiero mantener la discreción que siempre tuve. Y sigue todo bien, todo igual, y ya está”, afirmó Blanca. “Instagram no deja de ser una herramienta de trabajo y, a veces, se te va un poco más de las manos al compartir cosas así”, expresó la actriz, para luego añadir: “Con Martín —su hijo pequeño— también lo quité todo, porque a él tampoco le gusta y es menor de edad”.
En esa ocasión, Blanca también fue preguntada por la nueva relación de Cayetano Rivera, su exmarido, y Tamara Gorro: “Me gusta que la gente que quiero esté feliz. Es bonito que volvamos a tener ilusión todos”, respondió. “No tengo nada malo que decir de Cayetano. Todo lo contrario, solo palabras bonitas. Es un gran caballero, un gran señor, un gran tipo. En mi casa, le queremos muchísimo todos”.






