El actor Blake Garret, recordado por su destacada trayectoria como estrella infantil en la televisión estadounidense, ha fallecido a los 33 años. El intérprete, natural de Austin (Texas), saltó a la fama siendo un niño gracias a su papel protagonista en la adaptación cinematográfica de 2006 del popular libro infantil How To Eat Fried Worms (Cómo comer gusanos fritos).
Su madre, Carol Garret, ha explicado al diario británico Daily Mail que los últimos días de vida de su hijo estuvieron marcados por una “agonía consumida por dolorosos problemas médicos”, aunque por el momento no se ha determinado la causa oficial de la muerte. Según su testimonio, Blake había sido diagnosticado poco antes de su muerte con herpes zóster, una infección viral extremadamente dolorosa que provoca erupciones cutáneas y que se produce por la reactivación del virus de la varicela-zóster. Su progenitora expresó su preocupación ante la posibilidad de que el intenso malestar derivado de esta afección hubiera llevado a su hijo a “automedicarse”, sobre todo teniendo en cuenta su oscuro pasado con las drogas.
Un pasado conflictivo
De acuerdo a las declaraciones del Daily Mail, el intérprete llevaba tres años sobrio. La familia se encuentra aún a la espera de los resultados de la autopsia, con la sospecha de que el fallecimiento podría deberse a una “ingesta accidental de sustancias para el dolor” relacionada posiblemente con el severo cuadro de dolor por el reciente diagnóstico de herpes zóster, y no a una recaída en su antigua adicción.
Durante sus últimos años, el joven estuvo viviendo en Tulsa, Oklahoma, donde se instaló tras haber dejado atrás sus problemas con el alcohol en busca de una vida más tranquila y estable. Su madre ha insistido reiteradamente en que Blake había “dado un giro a su vida”, recuperando la sobriedad y manteniendo buenas relaciones con su familia y amigos, algo que acentúa la sorpresa y el dolor por la trágica pérdida.
Garrett comenzó su trayectoria artística a muy temprana edad, participando en producciones de teatro local en su ciudad natal, como Aladdin And His Magical Lamp (Aladín y la lámpara mágica) y Peanuts: A Charlie Brown Tribute (Peanuts: Un homenaje a Charlie Brown). Con solo 10 años, se incorporó al elenco de Barney's Colorful World (El mundo colorido de Barney), un espectáculo que recorrió Estados Unidos y se representó en grandes recintos. Sin embargo, su proyecto más destacado fue How To Eat Fried Worms, que llegó a las salas de cine dos años más tarde.
Aunque la película obtuvo una recepción crítica desigual, Garrett y el resto del reparto principal fueron reconocidos con el premio al Mejor Reparto Joven en la 28.ª edición de los Young Artist Awards en 2007. A pesar de este reconocimiento, el actor no continuó desarrollando su carrera en el cine. En su lugar, optó por una vida más discreta y centrada en su recuperación personal tras su adicción al alcohol, una aflicción que desgraciadamente ha afectado a muchas otras estrellas infantiles.








