Es imposible hablar sobre cine de acción sin nombrar a Sylvester Stallone, que se coló en nuestras pantallas a puñetazos y determinación con el mítico personaje de Rocky. Desde que se estrenó la premiada película en 1977, Stallone no ha dejado de formar parte de las grandes estrellas de Hollywood que siempre aparecen a tiempo para poder interpretar una buena pelea.
Con un legado que parece imposible de borrar, Sylvester Stallone da la bienvenida a los 80 años. Sin embargo, este cumpleaños no llega de la manera tan tranquila en la que el actor tenía prevista debido a la polémica que rodea al 50 aniversario de su película estrella.
Una carrera actoral que no ha sido fácil
Llegar tan lejos como lo ha hecho Sylvester Stallone no es fácil para nadie, pero mucho menos para alguien a quien le rechazaban en la mayoría de papeles por su parálisis facial, con lo que vive desde siempre debido a un mal uso de los fórceps en un nacimiento imprevisto y rápido.
A pesar de todas las negativas que recibió, él no se dio por vencido. Incluso en los peores momentos de su vida, donde apenas tenía dinero para mantenerse y dormía en la estación de autobuses tras ser desahuciado, no abandonó su sueño de escribir y ser el actor principal de su propia historia. Tuvo que protagonizar una película erótica y vender a su perro para ganar algo de dinero, pero su determinación por no vender el guion de Rocky si no le aceptaban a él como protagonista dio sus frutos cuando la película se puso en marcha y finalmente fue reconocido por todo Hollywood con un éxito que el tiempo no ha borrado sino que ha convertido casi en culto.
Siguiendo al icónico boxeador, que cuenta con múltiples secuelas, su siguiente gran personaje fue Rambo. El cine de acción empezó a tener un nombre y era el de Sylvester Stallone, aunque se sintió en muchas ocasiones encasillado y otras veces olvidado por la industria, no paró de crear y actuar. Cintas tan famosas como Tango & Cash, Demolition Man o Los Mercenarios forman parte de su interminable filmografía.
Actualmente el neoyorquino no ha parado en el mundo del entretenimiento y protagoniza la serie Tulsa King, donde se mete en la piel de un mafioso recién salido de la cárcel que tiene que crear su propia pandilla. Además, en el 2023 también se atrevió a protagonizar su propio reality junto a su familia: La familia Stallone.
Su vida personal
Igual que su carrera actoral, su vida amorosa ha atravesado varias crisis. Se ha casado tres veces y ha tenido un total de cinco hijos con dos de sus mujeres.
El primer matrimonio fue con Sasha Czack, de 1974 a 1985, y dieron la bienvenida a sus dos primeros hijos Sage y Seargeoh Stallone. Aunque en 2012 los dos recibieron un duro golpe cuando Sage fue encontrado muerto en su casa a la edad de 36 años debido a una enfermedad en las arterias coronarias. El mismo Sylvester Stallone habló por primera vez sobre ello en el documental de Netflix, Sly, aunque de manera superficial.
Su segundo matrimonio fue mucho más breve, él y Brigitte Nielsen solo estuvieron casados durante dos años, en 1987 decidieron separarse.
Por último, en 1997 dio el "sí, quiero" con Jennifer Flavin, su actual esposa. El matrimonio, sin embargo, en 2022 y como se podía ver en el reality familiar el matrimonio pasó por una crisis e incluso llegaron a pedir los papeles del divorcio, los dos encontraron la manera de reconciliarse y en la actualidad siguen juntos.
Un aniversario problemático
Junto con las ochenta primaveras del actor, también coincide el 50 aniversario de Rocky y a pesar de que los fans de la saga de boxeo más conocida pueden esperar con emoción y expectación el estreno de la película Yo soy Rocky, producida por Amazon, para el propio Rocky original la noticia no ha sido tan bien recibida porque como él mismo afirmó en la revista The Playlist: "No tengo nada que ver".
La sinopsis de la película, que se estrenará en España en enero de 2027, expone una historia que los más fans del intérprete ya conocen: "Un actor fracasado escribe la historia definitiva de un perdedor y debe luchar por su oportunidad de interpretar el papel de su vida: Rocky Balboa". A pesar de que la historia es la propia vida de Sylvester Stallone, él ha remarcado que ni siquiera se le informó sobre ello: "Me chocó mucho la noticia" comentó al mismo sorprendido. "Como lo viví en mis carnes, pensé que tal vez podría participar".
A pesar de sus declaraciones, el director Peter Farrelly, encargado de Yo soy Rocky, negó también a la revista The Playlist las acusaciones: "Lo he leído un par de veces y no es correcto. No sé de qué va esto, pero lo primero que hicimos fue comunicárselo", contradecía el director. "Después me reuní con él en el hotel Beverly Hills de Los Ángeles. 'Oye, ¿qué te parece? No lo haré si no me das tu aprobación’" contaba el encuentro entre los dos y cómo Stallone terminó dándole "luz verde" al guión.
"Supongo que debió de olvidarse. El único malentendido que podría imaginar es que estuviera escribiendo sus memorias mientras estábamos haciendo el filme" zanjaba Farrelly la polémica, añadiendo que a pesar de todo cree que el actor estará contento con el resultado final.
El siguiente libro de Sylvester Stallone
Las memorias a las que se refería el director representan el próximo gran hito en la carrera de Stallone. Su nuevo libro, titulado Los escalones en España, tiene previsto su lanzamiento para el 8 de octubre bajo el sello de la editorial Plaza & Janés. Esta obra se presenta como un testimonio donde el actor narra, por primera vez y de forma íntima, la historia de su vida.
El relato profundiza en sus orígenes más difíciles: desde un nacimiento complicado y una infancia marcada por la hostilidad de un padre agresivo y la compleja relación con su madre que intentó abortarle en varias ocasiones, hasta sus años escolares donde fue incomprendido. Stallone utiliza la narrativa de su trayectoria, especialmente entre su llegada a Nueva York en 1969 y el triunfo de Rocky en los Oscar de 1977, para ofrecer una meditación sobre la importancia de la fuerza de voluntad y el trabajo duro.
En las aproximadamente 400 páginas que componen el libro, el intérprete explora cómo transformó el rechazo inicial de una industria que no le quería como actor en un éxito global sin precedentes. La obra vincula su resiliencia personal con el simbolismo de los icónicos escalones del Museo de Arte de Filadelfia, convirtiendo su experiencia en una guía de motivación y superación para los lectores.









