El Rey, durante su tradicional discurso navide駉 en el que record con emoci髇 a las v韈timas del terrorismo y se ha referido ampliamente al 30 aniversario de la Carta Magna, subrayando que ese texto nos reafirma en la leg韙ima convicci髇 y determinaci髇 de que el terrorismo "no puede tener cabida en una sociedad democr醫ica, libre y plural como la espa駉la, que de forma masiva rechaza su existencia y condena sus actos"
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"Este a駉 concluye asimismo marcado por los efectos de la seria crisis que estamos viviendo. M醩 all de la frialdad de las cifras, me preocupan muy especialmente las numerosas personas que en nuestro pa韘 han perdido su empleo. Me preocupan sus familiares y tantos j髒enes que no encuentran trabajo. Tambi閚 cuantos ven amenazados o truncados sus proyectos y aspiraciones", subray don Juan Carlos
26 DICIEMBRE 2008
El mensaje navide駉 que este a駉 ha mandado el Rey a los espa駉les ha venido marcado principalmente por tres asuntos que han tenido especial relieve en estos 鷏timos doce meses: el Treinta Aniversario de la Constituci髇; la lucha
contra el terrorismo; y la crisis financiera y econ髆ica.
Mucho me alegra empezar mis palabras expresando, de coraz髇, mis mejores deseos y m醩 afectuosa felicitaci髇 a todos los espa駉les en estas fechas navide馻s. Al t閞mino de este a駉, quiero -como es tradicional- compartir un conjunto de reflexiones y de sentimientos sobre nuestro desarrollo como pueblo y como Naci髇.
Un a駉 2008 intenso en acontecimientos, del que quisiera detenerme en tres asuntos de especial relieve, como son el Treinta Aniversario de la Constituci髇; la lucha contra el terrorismo; y la crisis financiera y econ髆ica generalizada que atravesamos.
La Constituci髇, fuente de estabilidad y progreso
Gracias a nuestra Constituci髇, Espa馻 ha vivido por primera vez treinta a駉s de democracia plena, que coinciden con los de mayor progreso y modernizaci髇 en nuestra Historia. Por eso, estos treinta a駉s de Constituci髇 deben servirnos, no s髄o para felicitarnos por lo mucho conseguido, sino sobre todo para llenarnos de energ韆 y de confianza en nuestra capacidad de presente y de futuro para seguir avanzando como gran Naci髇.
Capacidad para resolver problemas y alcanzar nuevos objetivos con sentido de Estado. Para engrandecer y rejuvenecer d韆 a d韆 nuestra vida colectiva, llenando el coraz髇 de nuevas esperanzas a todos los espa駉les, mediante planteamientos integradores y solidarios. Para lograrlo, debemos promover una cultura pol韙ica de ilusi髇, unidad y responsabilidad, que despierte en todos, j髒enes y mayores, un renovado inter閟 por los asuntos p鷅licos, favoreciendo el mejor conocimiento de lo que nuestra Constituci髇 representa para nuestra convivencia y nuestras vidas.
Una Constituci髇 que, construida sobre la concordia y el consenso, el respeto mutuo y la tolerancia, recoge las mejores conquistas de toda democracia avanzada, articula nuestra diversidad territorial, y asegura nuestra estabilidad y progreso. Sus reglas, valores y principios, son hoy nuestra principal fuente de fortaleza como Naci髇 moderna, unida, solidaria y diversa, pues a todos nos gu韆n y amparan para seguir avanzando en paz hacia nuevas metas. Una Constituci髇 que, por todo ello, nos reafirma en la leg韙ima convicci髇 y determinaci髇 de que el terrorismo no puede tener cabida en una sociedad democr醫ica, libre y plural como la espa駉la, que de forma masiva rechaza su existencia y condena sus actos.
Recuerdo a las v韈timas del terrorismo
Vienen especialmente a mi memoria en estas fechas navide馻s los nombres de todas y cada una de las v韈timas del terrorismo, cuyos familiares est醤 marcados por un dolor que en estas horas siempre rebrota con profundidad e indignaci髇. Me siento muy cerca de sus corazones en el respeto y apoyo que bien merecen, as como en el permanente y emocionado homenaje a sus seres queridos.
Nuestros derechos y libertades, empezando por la vida, no pueden ser violados y amenazados por profesionales del terror, por lo que debemos seguir luchando para derrotar al terrorismo. Un objetivo inaplazable que, desde la debida unidad entre todos los dem骳ratas, requiere seguir aplicando todos los instrumentos del Estado de Derecho y una eficiente cooperaci髇 internacional. En este sentido, dirijo mi especial felicitaci髇 a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a nuestras autoridades policiales y judiciales, as como a las de Francia, por los importantes 閤itos alcanzados este a駉 que tanto nos estimulan. Estoy convencido de que, con unidad, voluntad y determinaci髇, el final del terrorismo estar cada vez m醩 cerca.
Unidad ante la crisis econ髆ica
Como dec韆 al principio, este a駉 concluye asimismo marcado por los efectos de la seria crisis que estamos viviendo. M醩 all de la frialdad de las cifras, me preocupan muy especialmente las numerosas personas que en nuestro pa韘 han perdido su empleo. Me preocupan sus familiares y tantos j髒enes que no encuentran trabajo. Tambi閚 cuantos ven amenazados o truncados sus proyectos y aspiraciones.
Una crisis que explica los esfuerzos de nuestras autoridades nacionales, europeas e internacionales por corregir desajustes y adoptar medidas que, con el di醠ogo y la colaboraci髇 de nuestros agentes econ髆icos y sociales, deben centrarse en recuperar la confianza, en respaldar la actividad diaria de nuestro tejido productivo, y llegar a nuestras familias y ciudadanos. Unos objetivos que requieren del concurso y del empe駉 del conjunto de nuestras fuerzas pol韙icas, econ髆icas y sociales.
Juntos podremos vencer problemas y dificultades si actuamos con realismo, rigor, 閠ica y mucho esfuerzo, anteponiendo siempre el inter閟 general sobre el particular, buscando acuerdos y soluciones con generosidad, responsabilidad y amplitud de miras. Despleguemos con inteligencia y tes髇 nuestra bien probada capacidad de superaci髇, tirando del carro en la misma direcci髇, aportando cada uno su grano de arena.
Se trata de volver, tan pronto como sea posible, a la senda del crecimiento econ髆ico y de la creaci髇 de empleo; de abrir una perspectiva de pronta recuperaci髇 y un horizonte de adecuada seguridad a nuestros operadores econ髆icos, trabajadores y consumidores. Se trata, junto a ello, de disponer de reglas internacionales m醩 eficaces para reforzar la estabilidad, supervisi髇 y transparencia del sector financiero en un nuevo entorno globalizado.
Lucha contra el desempleo
Sigamos otorgando car醕ter prioritario a la lucha contra el desempleo, siendo solidarios con los m醩 desfavorecidos y vulnerables, atendiendo a las necesidades sociales y asistenciales, as como a las derivadas de la conciliaci髇 laboral y familiar. No hay recetas m醙icas. Para volver a crecer de forma sostenible, necesitamos m醩 eficiencia y competitividad, m醩 innovaci髇 tecnol骻ica, y elevar la educaci髇 y preparaci髇 de nuestros j髒enes, cuyo compromiso con la sociedad es un activo insustituible. Son ellos quienes m醩 apoyo necesitan para abrirse un digno futuro laboral y profesional.
Por otro lado, la actual crisis econ髆ica demuestra hasta qu punto dependemos cada vez m醩 del exterior y tenemos que saber gestionar h醔ilmente la defensa de nuestros intereses en el mundo. Por eso, hoy m醩 que nunca, importa el papel internacional de Espa馻, de nuestras instituciones, empresas y profesionales, para asegurar nuestro crecimiento, bienestar y seguridad.
Una acci髇 exterior que debe ser lo m醩 consensuada y coordinada posible, dirigida a fortalecer posiciones en la Europa a la que pertenecemos, preparando desde ahora la Presidencia espa駉la de la Uni髇 Europea en 2010. Para ello, tambi閚 debemos dar un nuevo impulso a nuestras relaciones con los Estados Unidos, intensificar nuestros s髄idos v韓culos con Iberoam閞ica y con el Mediterr醤eo, y mantener nuestra proyecci髇 en 羏rica y Asia, junto a nuestra cooperaci髇 con los pa韘es menos favorecidos.
Es hora adem醩 de reforzar la cooperaci髇 multilateral frente a los grandes desaf韔s, desde el terrorismo internacional que condenamos con firmeza y que, de modo tan brutal, se ha manifestado en Bombay, hasta la crisis financiera y econ髆ica internacional, el hambre y la pobreza, o la protecci髇 del medio ambiente. Quiero, en este marco, expresar mi reconocimiento a quienes sirven a Espa馻 en el mundo, subrayando que se cumplen veinte a駉s tanto de la participaci髇 de nuestro pa韘 en misiones internacionales de paz, como de la incorporaci髇 de la mujer a nuestros Ej閞citos. Dirijo un emocionado recuerdo a los miembros de nuestras Fuerzas Armadas que este a駉 perdieron tr醙icamente la vida en el exterior, reiterando todo mi afecto a sus familias.
Por otro lado, no olvidemos que junto a los progresos que vamos acumulando se plantean situaciones y problemas sensibles que a todos nos incumben y requieren de la dedicaci髇 y coordinaci髇 de autoridades, instituciones y sociedad civil. Cada a駉 recuerdo algunos de ellos, como la discapacidad, las graves enfermedades, la drogadicci髇, la violencia de g閚ero o los accidentes de tr醘ico. Son temas serios y acuciantes, por lo que reitero mi llamamiento para que no dejemos de dedicarles los mayores desvelos. Aseguremos asimismo los derechos humanos, la dignidad y la igualdad de las personas, sin discriminaci髇 por raz髇 de ideolog韆, raza, creencias o sexo.
No es tiempo para el des醤imo. Hemos logrado salir adelante con fuerza de otros periodos complejos y reemprender el camino a鷑 con mayor dinamismo. Tenemos, pues, sobradas razones para creer en nosotros mismos, para sentirnos satisfechos de lo que somos, de nuestros esfuerzos, de muchas realizaciones y nuevos 閤itos, incluidos los deportivos tan abundantes en este 2008.
Destacado papel de la mujer, las instituciones y los j髒enes
En definitiva, son muchos los motivos para sentirnos orgullosos de Espa馻, para alimentar la necesaria confianza y esperanza en el futuro, con el aval de tres d閏adas de progreso y modernizaci髇 en torno a nuestra Constituci髇. Un per韔do felizmente marcado por una impresionante y muy valiosa incorporaci髇 de la mujer a todos los 醡bitos.
Confianza en la labor y solidez de nuestras instituciones, en la capacidad de nuestros empresarios, profesionales y trabajadores, as como en la indudable mayor preparaci髇 y empuje de nuestros j髒enes. Confianza en la fuerza creativa de nuestra cultura rica y diversa, en la capacidad de nuestros centros docentes y de investigaci髇, o en el creciente peso del espa駉l en el mundo como segunda lengua de comunicaci髇 internacional. Confianza, en suma, en todos y cada uno de los hombres y mujeres que, d韆 a d韆, desde los distintos rincones de Espa馻, la hacen crecer y mejorar con su honrado trabajo y admirable empe駉.
En esa tarea cont醝s como siempre con todas mis energ韆s y con mi m醩 firme compromiso de seguir sirviendo con la mayor ilusi髇 y dedicaci髇 a Espa馻. De servir a todos nuestros ciudadanos, alentando todo lo que nos une y nos permita progresar juntos. Un compromiso y unos sentimientos que el Pr韓cipe de Asturias comparte plenamente conmigo y que tienen en 閘 la mejor garant韆 de porvenir.
En esta Nochebuena y en v韘peras del A駉 Nuevo, la Reina y toda mi Familia se unen a m para expresar a todos los espa駉les nuestro mayor afecto y mejores deseos, que dedicamos asimismo a cuantos extranjeros viven con nosotros.
De coraz髇, para todos, muy feliz 2009, y muy buenas noches.