Este domingo, 7 de junio de 2026, Plaza de Cibeles de Madrid ha sido escenario de la celebración de la Santa Misa del Corpus Christi oficiada por Su Santidad el papa León XIV, un evento de tal magnitud institucional y espiritual que ha contado con la presencia de la Familia Real española. Volvemos a ver a los Reyes y a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofia, cuyos estilismos han atrapado las miradas de los miles de fieles congregados en el centro de la capital. Consciente del peso de la ocasión, la Reina ha deslumbrado con un estilismo que trasciende las tendencias y se traduce en un profundo mensaje de respeto y diplomacia. Para este solemne encuentro con el Santo Padre, al igual que hizo ayer, doña Letizia ha recurrido al ancestral privilegio del blanco, una concesión histórica que le permite vestir del mismo color que el Pontífice. Esta estricta norma del protocolo del Vaticano es un honor que recae única y exclusivamente en las soberanas de las monarquías católicas y, con él, la mujer de Felipe VI abraza un tono que simboliza universalmente la pureza, la inocencia y la paz.
La reina Letizia, fiel al protocolo con un vestido de estreno en la misa del papa León XIV en Cibeles
Cada encuentro que la reina Letizia ha tenido con el Papa (sea León XIV o sus predecesores) ha estado marcado por una cuidadosa combinación de elegancia, respeto institucional y protocolo. Aunque el color, sobre todo el icónico 'rojo Letizia', ha marcado alguna de estas citas y también la hemos visto de negro, concretamente en su cita con Juan Pablo II tras su boda y en la misa de inicio del pontificado del papa Francisco, la esposa del rey Felipe VI goza de una prerrogativa de la que hace uso: el privilegio del blanco (privilège du blanc), una consideración de la que disfrutan la reina Sofía de España, las reinas Matilde y Paola de Bélgica, María Teresa y la gran duquesa Stéphanie de Luxemburgo, y la princesa Charlene de Mónaco.
El 30 de junio de 2014, a menos de dos semanas de que el rey Felipe VI subiera al trono, el monarca y doña Letizia visitaron al papa Francisco y, durante este encuentro, ella estrenó su derecho a vestir de blanco ante el pontífice. Se decantó por un conjunto y un bolso de mano a juego, ambos firmados por Felipe Varela. El contraste de su look lo aportó el calzado, unos zapatos abiertos en color tierra suave de Magrit, que complementó, para poner el broche de oro al estilismo, con sus clásicos pendientes de diamantes y perlas de la casa Ansorena.
"Tiene fuerza, pero no compite": la estrategia para innovar con el privilegio del blanco
La Reina se ha decantado este domingo por un vestido de dos piezas, compuesto por un top de tweed de manga corta con botones joya, bolsillos frontales y cinturón fino en el mismo tono impoluto que crea una favorecedora silueta péplum, junto a una falda midi acampanada. Recrea, de esta forma, el New Look tan elegante de los años 50.
No es casualidad la elección, más allá de cualquier protocolo que la invite a vestir de blanco: "Es un color que funciona muy bien cuando quieres destacar sin parecer que lo estás intentando, porque tiene fuerza, pero no compite", nos explica Juan Avellaneda sobre la psicología detrás de su uso en eventos institucionales, galas, alfombras rojas y demás ceremonias de importancia. Ese, el de una figura destacada y no protagónica, es precisamente el rol de doña Letizia en esta cita.
La anécdota más llamativa, no obstante, ha sido la similitud que guarda el diseño que ha elegido doña Letizia con este vestido blanco de Kate Middleton, que firma la británica Self-Portrait, una de sus enseñas preferidas. El de nuestra reina es un vestido midi blanco de tafetán sastre, de cuello mao, ajustado y con cinturón extraíble, que aún se encuentra disponible en su web por 575 euros y solo se desmarca por su falda lisa, que en el caso de la princesa de Gales muestra unos sutiles plisados.
Si bien la mujer de Felipe VI tiene en su repertorio otro modelo de la misma marca muy parecido, también blanco y de top con botones, bolsillos y cinturón, este que ha seleccionado para la misa es más apropiado, debido a la presencia de unas mangas cortas que esconden los hombros sin dejar de ser apto para soportar las altas temperaturas de la capital.
En cuanto a los accesorios, podemos decir que no ha sorprendido. Y es que cuando algo funciona a la perfección, no hace falta modificarlo. Una de sus fórmulas más repetidas en sus encuentros con el Papa desde que es Reina consiste en rematar sus looks blancos con los pendientes largos de diamantes y perlas australianas de Asorena que tiene desde 2006. De igual manera, ha recurrido al mismo bolso blanco de Magrit que le vimos este sábado durante el recibimiento al Papa en el aeropuerto.
Así vistió el sábado en la bienvenida al Pontífice
Hace menos de 24 horas daba comienzo en Madrid la esperada visita del papa León XIV a España, un acontecimiento histórico que congregará en nuestro país a fieles llegados de todo el mundo. El Pontífice aterrizó en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde fue recibido en el Pabellón de Estado de la Terminal T-4 por los Reyes, protagonizando una de las imágenes más destacadas de la primera jornada de su viaje. Como hemos dicho, la reina Letizia también hizo uso de su privilegio ayer, rescatando un vestido impoluto de encaje de guipur y largo midi, de la firma The 2nd Skin Co, con cuello redondo, manga larga y cinturón al tono. Lo estrenó en El Cairo durante su visita de Estado a Egipto el 17 de septiembre de 2025.










