Paulina, la mayor de las hijas de la princesa Estefanía, sonríe al oír los aplausos que les dedicó el público asistente
Uno de los ejercicios realizados por Paulina y sus compañeras
1 JULIO 2004
Muy aficionada a todo lo deportivo, como nuestros lectores recordarán también, hubo un tiempo en que Paulina participaba en arriesgados números circenses en la época en que su madre estaba sentimentalmente unida al empresario y director Franco Knie, pero ahora está centrada en la difícil disciplina de la gimnasia rítmica, y es a ella a la que dedica su mayor atención.
Estefanía asistió además a la actuación de su hija en su condición de presidenta
honoraria de la Federación de Gimnasia del Principado y como madrina del club al que pertenece su hija, el Femina Sport de Mónaco.
Estefanía, muy feliz junto a su padre
En otro orden de cosas, la princesa Estefanía, de quien en alguna ocasión se ha dicho que estaba alejada de sus obligaciones oficiales e incluso de la vida familiar, continúa manteniendo, por el contrario, su relación de siempre con los suyos, es decir,
cercana y afectuosa. Hace unos días se la pudo ver también muy feliz junto a su padre, el
príncipe Raniero; su hermano, el príncipe Alberto, y su tía la princesa Antoinette cuando asistió, como en años anteriores, a una fiesta popular en Mónaco. No estaba, sin
embargo, su hermana, la princesa Carolina, quien junto a su esposo, el príncipe Ernst, había comenzado ya sus vacaciones de verano, tal como informamos en otras páginas
de este número.