La emoción, el orgullo y la gratitud acompañaron a Elisabeth Reynés durante una noche que difícilmente olvidará. La actual Miss Mundo España fue una de las invitadas a la tradicional recepción de los Reyes en el Palacio de Marivent, un encuentro muy especial para la joven mallorquina, que tuvo la oportunidad de conversar con don Felipe, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía apenas unos días antes de viajar a Vietnam para la gran final. Un respaldo inesperado y profundamente emotivo que, como ella misma nos cuenta, le ha dado aún más ilusión y fuerza para afrontar el mayor desafío de su reinado.
¿Cómo te llegó la invitación a la recepción de Marivent?
La invitación llegó a través del Govern de les Illes Balears, a raíz del proyecto social que estoy desarrollando como Miss Mundo España. Mi proyecto nace de mi propia experiencia con la dislexia y está centrado en dar visibilidad a esta realidad, promover una detección temprana y, sobre todo, conseguir que los niños que aprenden de una manera diferente puedan crecer sintiéndose comprendidos y acompañados. Por eso, cuando desde el Govern me comunicaron que tendría la oportunidad de asistir a la recepción de Marivent, lo viví con muchísima ilusión. Sentí que, de alguna manera, no era solamente una invitación hacia mí, sino también un reconocimiento al propósito que hay detrás de mi título y al trabajo que estoy intentando realizar durante mi reinado
¿Qué sentiste? ¿Qué significa para ti poder formar parte de esta cita tan importante?
Fue una mezcla de emoción, orgullo y muchísima gratitud. Soy mallorquina y poder estar en Marivent, en mi propia tierra, representando a España como Miss Mundo España, tiene para mí un significado muy especial. Además, esta recepción es una de las citas más emblemáticas del verano en Baleares. Estar allí, rodeada de tantas personas que representan distintos ámbitos de nuestra sociedad, y hacerlo precisamente en Mallorca fue uno de esos momentos en los que eres realmente consciente de todo lo que estás viviendo
Cuéntanos un poco cómo se desarrolló la noche, el protocolo...
Desde que llegas sabes que estás entrando en un lugar muy especial. Hay una organización y un protocolo muy cuidados, pero al mismo tiempo el ambiente resulta mucho más cercano de lo que quizá uno imagina desde fuera. Al llegar, nos fueron indicando dónde debíamos dirigirnos y cómo se desarrollaría el recibimiento. Poco a poco fueron llegando los invitados y se iba generando ese ambiente tan bonito previo al encuentro con los Reyes. Uno de los momentos que más impresiona es, evidentemente, cuando llega el turno de saludar a la Familia Real. Puedes pensar previamente qué vas a decir o cómo será, pero cuando estás allí simplemente intentas vivirlo y disfrutarlo. Después del saludo, la recepción continúa de una manera mucho más distendida. Puedes conversar con otros invitados, conocer personas de ámbitos muy diferentes y disfrutar de Marivent. Conforme avanzaba la noche, yo creo que fui siendo cada vez más consciente del privilegio de estar viviendo aquello
¿Cómo fue tu encuentro con los Reyes? ¿Pudiste hablar con ellos?
Sí, y fue uno de los momentos más especiales de la noche. Tuve la oportunidad de hablar unos minutos con Su Majestad el Rey y pude contarle un poquito sobre Miss Mundo y sobre la experiencia que estoy a punto de comenzar, porque este mismo viernes viajo a Vietnam para representar a España. Para mí fue un verdadero honor poder compartir ese momento con él justo antes de emprender este viaje. Me deseó que todo fuese muy bien y recibir esas palabras y ese apoyo antes de marcharme significó muchísimo para mí. Fue un encuentro breve, como es lógico en una recepción con tantísimos invitados, pero tremendamente especial. Me fui con una sensación de felicidad enorme y, de alguna manera, con todavía más ilusión y fuerza para afrontar todo lo que viene ahora en Miss Mundo
¿Qué te pareció la reina Letizia en las distancias cortas?
Me pareció una mujer con muchísima presencia y elegancia, pero también muy cercana en el trato. Hay personas cuya manera de mirar y escuchar hace que, aunque el encuentro sea breve, sientas que realmente están prestando atención a lo que les estás contando, y esa fue mi sensación. Además, inevitablemente te fijas en ella porque tiene una elegancia muy natural. Es una de esas personas que transmiten muchísimo también en las distancias cortas
También tuviste ocasión de conocer a la princesa Leonor y la infanta Sofía, ¿cómo son?
Sí, tuve el placer de ser recibida también por la princesa Leonor y la infanta Sofía y pudimos intercambiar unas palabras muy breves. Me parecieron dos mujeres impresionantes, muy cercanas y con una presencia que llama muchísimo la atención. Creo que representan de una manera preciosa a una nueva generación de jóvenes españoles. Tienen esa seguridad y esa presencia que inevitablemente impone la responsabilidad que representan, pero, al mismo tiempo, transmiten muchísima cercanía y dulzura en la mirada. Me pareció especialmente bonito ver esa combinación de responsabilidad, educación y naturalidad
¿Alguno de ellos te preguntó por tu reinado o tu proyecto?
Como te contaba, tuve la oportunidad de hablar un poquito con el Rey sobre mi etapa como Miss Mundo España y, especialmente, sobre el viaje que estoy a punto de emprender a Vietnam para representar a nuestro país. Evidentemente, no disponíamos de muchísimo tiempo porque era una recepción con muchos invitados, pero para mí esos minutos fueron muy especiales. Poder contarle brevemente lo que estaba a punto de vivir y sentir su interés y sus buenos deseos fue muy bonito. Me llevo de Marivent una enorme felicidad y, sobre todo, una sensación de apoyo que significa mucho para mí justo antes de partir hacia Miss Mundo. Voy a Vietnam con la enorme responsabilidad y el orgullo de representar a España, así que vivir un encuentro así pocos días antes ha sido, sin duda, una motivación todavía mayor
¿Cómo es el ambiente en una cita tan especial en Marivent?
Es muy especial porque combina dos cosas que podrían parecer opuestas: la solemnidad de estar en una recepción con los Reyes y, al mismo tiempo, el ambiente mediterráneo y cercano de una noche de verano en Mallorca. Hay representantes de muchísimos ámbitos diferentes y eso hace que surjan conversaciones muy interesantes. Pero por encima de todo hay una sensación de celebración de Baleares, de nuestra sociedad y de nuestra cultura. Para alguien que ha nacido aquí, creo que eso se vive todavía con más emoción
¿Con qué invitados compartiste velada?
Tuve el honor de asistir junto a mi pareja y compartir la velada con nuestra presidenta del Govern balear, Marga Prohens, y con muchísimas personas a las que admiro y que representan ámbitos muy diferentes de nuestra sociedad. También pude compartir parte de la noche con Koldo Royo y su mujer, y reencontrarme con Fiona Ferrer, que además había sido la encargada de realizar mi estilismo para esta ocasión tan especial. Y, por supuesto, pude coincidir y conversar con distintos consellers y representantes de nuestras instituciones y con muchísimas personas vinculadas a la sociedad mallorquina. Para mí fue muy bonito porque, más allá de la importancia institucional de la recepción, sentí que había muchísima gente de mi tierra reunida en un mismo lugar. Como mallorquina, y estando además a punto de marcharme a representar a España en Miss Mundo, fue una noche que viví con muchísimo orgullo
A pesar del protocolo, ¿viviste alguna anécdota que puedas compartir con nosotros?
¡El calor! (ríe) Hacía muchísimo calor esa noche y, al final, terminó convirtiéndose casi en un tema de conversación que nos unía a todos. Creo que precisamente esas pequeñas cosas son las que hacen que una recepción que desde fuera puede parecer muy solemne se vuelva mucho más humana y cercana. Incluso pude bromear un poquito sobre ello con el Rey durante nuestro encuentro. Comentamos el calor que hacía y nos reímos, y para mí fue uno de esos momentos espontáneos que probablemente recordaré siempre porque rompió por completo los nervios del instante. Además, tuve la suerte de encontrarme con muchísima gente de Mallorca, algunas personas que ya conocía y otras que conocí allí. Fue una noche muy especial, pero también sorprendentemente cercana y divertida
¿Hay algo que te sorprendiera de la recepción?
Quizá precisamente la cercanía. Desde fuera imaginas una recepción de estas características como algo extremadamente solemne y protocolario y, aunque por supuesto existe un protocolo, una vez comienza la velada el ambiente es mucho más natural y distendido de lo que esperaba. También me sorprendió poder coincidir en un mismo espacio con personas de ámbitos tan diferentes. Al final se convierte en una representación muy bonita de la sociedad balear
¿Te indicaron algo de protocolo a tener en cuenta?
Sí, evidentemente existe un protocolo y la organización te va indicando en todo momento cómo proceder, especialmente durante el recibimiento y el saludo. Pero todo está organizado de una manera que hace que resulte muy sencillo para los invitados. Yo intenté vivirlo con naturalidad, teniendo siempre presente el respeto que requiere una ocasión así. Creo que el mejor protocolo también consiste en eso: educación, respeto y saber entender el lugar en el que estás
¿Qué look elegiste y por qué?
He tenido la enorme suerte de contar para una ocasión tan especial con el estilismo de Fiona Ferrer, una gran referente del mundo de la moda y una mujer a la que admiro muchísimo por su trayectoria y por su sensibilidad a la hora de entender la elegancia. Ella ha sido la encargada de crear este estilismo tan bonito para mí, íntegramente de Lola Casademunt. Una falda espectacular combinada con una camisa preciosa y uno de sus bolsos, que me parece una pieza absolutamente emblemática de la firma. Me encanta porque conseguimos un look elegante y especial, a la altura de una recepción como la de Marivent, pero que al mismo tiempo sigue teniendo frescura y personalidad. Y, como toque final, llevo unos pendientes de la diseñadora Lisi Fracchia que me parecen simplemente perfectos para completar el conjunto. Son ese detalle especial que termina de elevar el estilismo y que creo que encaja maravillosamente con una velada así
¿Alguna vez te imaginaste poder compartir un acto así con la Familia Real?
Sinceramente, no. Y quizá por eso lo he vivido con todavía más emoción. Hay momentos durante este año como Miss Mundo España en los que miro atrás y pienso en la niña que fui, y me resulta inevitable emocionarme. Nunca habría imaginado que aquella niña algún día representaría a España, escribiría un libro infantil sobre la dislexia, para ayudar a otros niños que están viviendo lo que ella vivió y sería recibida por los Reyes en el Palacio de Marivent, además, en su propia isla. Creo que precisamente por eso este momento significa tanto para mí. No lo siento únicamente como algo bonito que me está sucediendo, sino como una oportunidad para demostrar que aquello que alguna vez sentimos como una dificultad también puede convertirse en nuestra mayor fortaleza. Y poder vivir todo esto en Mallorca, mi casa, lo hace todavía más inolvidable











