14 MAYO 2004
Bajo los acordes de la 'Marcha de honor del príncipe Federico', del compositor Fuzzy, los Príncipes de Dinamarca hicieron su entrada en el comedor -una carpa en los jardines de palacio- después de que lo hubieran hecho los invitados a la cena de gala. Poco antes habían llegado los miembros de las Familias Reales asistentes al enlace, la reina Sofía con la reina Beatriz y, anteriormente, una espectacular y elegante Marie Chantal Miller con su esposo, Pablo de Grecia; Carolina de Mónaco con Ernesto de Hannover; la ex emperatriz de Irán, Farah Diba; la infanta Elena con su esposo, don Jaime de Marichalar, y el príncipe Felipe con su prometida, doña Letizia, entre otros.
Una vez acomodados los novios, flanqueados en la mesa nupcial por el príncipe Henrik y la reina Margarita, tuvieron lugar los discursos. Inició los parlamentos el príncipe Henrik que dio la bienvenida a los asistentes y dijo dirigiéndose a su hijo: "De una isla australiana has traído una flor que adornará nuestras islas danesas y se desarrollará aquí. Felicidades de todo corazón". A continuación, lo hacía la reina Margarita dirigiéndose a su hijo: "Hoy es el día de la fiesta y la alegría que estábamos esperando desde octubre. El príncipe y yo siempre hemos estado esperando el día en que nuestro hijo estuviese en el altar al lado de la mujer elegida... Federico has despertado sentimientos, has llamado la atención, no ha sido fácil, has trabajado muy duro... Has usado tus muchas cualidades, eres una persona cálida y no ha sido fácil encontrar tu otro yo...".
“Es realmente maravillosa”
El momento más emotivo de la velada, tuvo lugar cuando la reina Margarita se dirigió a Mary y tuvo unas palabras en recuerdo de las personas ausentes: "Hoy toda Dinamarca te da la bienvenida, tu nueva familia te da la bienvenida con los brazos abiertos. Tú también inspiras confianza y tienes una gran dignidad... Ahora vamos a echar de menos a dos personas: a tu madre, Mary, a la que no conocimos y a tu abuela, Federico, que no llegó a conocer la elección de tu corazón, a Mary. Ahora os esperan muchas tareas, tenéis que construir un hogar y afrontar muchas obligaciones; tú lo sabes, Federico, y Mary lo presiente, pero sois jóvenes... y fuertes, y esto también os traerá alegrías. Representaréis a vuestro país y haréis algo por los demás. Esta noche no hay fronteras; más allá de las puertas de Frederesborg se está celebrando vuestra boda... Hoy todos concentramos nuestros pensamientos y os deseamos que seáis muy felices. Pido que todos brindemos por la salud de Federico". A continuación, todos los presentes alzaron las copas para brindar y la reina dio un beso a su nuera.
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