|
PALACIO
GRIMALDI. Emplazado sobre la gran Roca de Mónaco, el Palacio Grimaldi
se ha convertido, con el tiempo, en un museo gracias a los tesoros
artísticos que se conservan en su interior. Las grandes dependencias
de este Palacio -de estilo renacentista y genovés- son un auténtico
homenaje a célebres pintores y artistas cuyas obras decoran paredes
y muebles, procedentes del siglo XVI. Entre sus enormes estancias,
se encuentran el Museo Napoleónico, el Salón rojo, el Cuarto de
York, el Salón amarillo, el Cuarto Luis XV, el Salón de los oficiales
y el Salón azul, una exquisita exhibición de buen gusto. La Sala
del Trono es reflejo claro del refinamiento de los residentes del
palacio monegasco. Adornado por bellos frescos del siglo XVII, el
salón alberga una chimenea de piedra suave de La Turbie y, en frente
de la misma, un trono de madera dorada de estilo imperio, que sirve
sólo una vez en la vida de los Príncipes herederos, el día de su
Advenimiento.
|