La reina Fabiola optó por lucir un abrigo de visón, que luego se quitó para ir a ceremonia religiosa en la que llevó con un conjunto malva. Pulse sobre la imagen para ver más fotos.
Victoria y Magdalena de Suecia eligieron el rosa y el malva, respectivamente.
Matilde de Bélgica llevó una túnica premamá y un delicado sombrero de estilo oriental.
14 ABRIL 2003
Al ser una boda de mañana, las invitadas, como manda el protocolo en estos casos, fueron de corto, con vestido y abrigo o traje de chaqueta, y con tocado. De hecho, uno de los elementos protagonistas de la ceremonia fueron los vistosos y alegres sombreros y pamelas que lucieron reinas, princesas y demás asistentes al enlace, como si, además de la unión entre el príncipe Laurent y Claire Coombs, celebraran la radiante primavera que inundaba la ciudad de Bruselas.
La reina Fabiola de Bélgica
Aunque a primera hora de la mañana lució un impresionante abrigo de visón, después se desprendió de la prenda para lucir un segundo conjunto azul malva, también con abrigo a juego. Como complementos destacaba la pamela de color lila (ribeteada con flores) y un regio collar de perlas de cuatro vueltas.
La princesa Matilde de Bélgica
Lució un precioso conjunto premamá de color rosa-lila, diseño de Gerard Watelet. Un vestido con cuello redondo y lazada cayendo sobre su espalda y una túnica, abierta, con manga acampanada. Su espectacular pamela de marcado sabor oriental llamó mucho la atención, al igual que la cartera y los zapatos de rayas.
María Teresa de Luxemburgo
Llevaba un vestido de gasa con falda naranja y corpiño marrón. Del cuello de su traje, fruncido, salía un enorme lazada que le llegaba hasta el suelo. En ella también hay que destacar el sombrero de ala redonda, en naranja, y un chal naranja y verde.
Victoria y Magdalena de Suecia
Fueron, como suele ser habitual, aclamadas por la multitud. Magdalena llevaba una chaqueta azul con botonadura de volantes y una falda de encaje. A juego, el precioso sombrero, además de los guantes, y el bolso. Una cadena de perlas hacía destacar aún más su juvenil belleza. Victoria, por su parte, acudió a la cita con un dos piezas de color rosa con tocado a juego: la chaqueta iba cortada a la altura del pecho y atada a la cintura con una pequeña lazada y tenía un acabado redondeado en la parte de atrás.
Miriam de Ungría, princesa de Tirnovo
La representante, junto a su esposo, de la casa real búlgara, llevaba una falda de gasa, en tonos beige y marrón, con flores cosidas a juego con el ribeteado de las mangas y del cuello de la chaqueta. De su atuendo llamaron especialmente la atención sus zapatos de piel de cocodrilo, su bolso y su sombrero, todo ello adornado con pequeñas plumas.
La princesa Laurentien de Holanda
Llevaba un vestido rojo cruzado en la cintura y manga acampanada. Como tocado, un sombrero de rafia de gran ala y un precioso y llamativo collar de coral.