La Reina, que ha demostrado su elegancia en muchas ocasiones, con el premio en sus manos.
Mientras observa detenidamente la figura, hace alarde de su simpatía y elegancia.
18 DICIEMBRE 2002
La Reina Rania de Jordania recibió estos días en la ciudad de Nueva York el premio ¡HOLA! como la mujer más elegante del año 2001. La Reina aceptó el merecido obsequio, una figura de oro y amatistas de Carrera y Carrera, sintiéndose muy halagada y mostrando en todo momento su alegría y agradecimiento hacia nuestros lectores por haberla elegido.
«Gracias, es realmente bonito —declaró —, pero en España hay
muchas mujeres elegantes. Me siento muy halagada».Con el premio entre sus manos, que le había
entregado Mercedes López, y haciendo alarde de su simpatía y elegancia, la Reina observó detenida
mente la figura, reiterando su
agradecimiento y felicidad.
Tan pronto accedió al Trono, la Reina Rania deslumbró al mundo con su belleza y su innata elegancia, que la llevaron a figurar muy
pronto en las listas de mujeres más elegantes. De cabello castaño y
con rasgos suaves, ha sabido estar
al nivel que la herencia de su antecesora, la Reina Noor, le exigía. En
cada aparición pública, ya sea de
corte oficial o privado, la joven soberana demuestra una especial
sensibilidad para incorporar las últimas tendencias a su vestuario, respetando, eso sí, el protocolo.
Elegante y clásica cuando la ocasión
lo requiere, y cómoda, práctica y
sobria cuando la visita oficial es a
un hospital o a un campo de refugiados, Rania lleva con la misma naturalidad y estilo un traje de chaqueta que
un vestido de alta costura de París.