Los príncipes Guillermo y Máxima de Holanda respresentaron a la Casa Real de Orange-Nassau en la boda de la princesa Marta Luisa
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Los condes de Wessex, representantes de la Familia Real británica, y el príncipe Felipe a su llegada a la celebración de la boda de la princesa Marta Luisa
24 MAYO 2002
A las siete de la tarde, y después de que los novios posaran con sus familias para las fotografías oficiales, dio comienzo el banquete con el que los reyes Harald y Sonia agasajaron a los invitados a la boda de su hija mayor, la princesa Marta Luisa.
A pesar de que el palacio de Stiftsgaarden dispone de 148 habitaciones, ninguno de sus salones era lo suficientemente amplio como para albergar a los casi 300 invitados que asisten al banquete. Por este motivo, la Casa Real noruega dispuso que varias carpas de 450 metros se colocaran en el jardín para que tuviera lugar allí la fiesta nupcial de la princesa Marta Luisa y Ari Behn.
Los convidados han disfrutado de la celebración en mesas redondas adornadas, cada una de ellas, con un centro floral forrado con hojas de lirio. Los lirios de Marta, flor que también ornamentaba la catedral de Nidaros, peonías y rosas completaban el centro, tal y como la Princesa y su madre, la reina Sonia, habían escogido en colaboración con el equipo de diseñadores Kreativ flora.
El exquisito menú consistió en trucha tartar con espárragos frescos y huevos escalfados de codorniz, noisette de ternera con verduras de primavera, quesos de cabra calientes y, como postre, helado bábaro de vainilla con frambuesas y salsa de granadina. Príncipes, princesas, destacadas personalidades de la sociedad noruega, amigos y familiares de los novios disfrutaron de la celebración que se prolongó hasta las diez de la noche. Entonces, y después de cortar la tarta nupcial, comienza el baile de gala que tendrá lugar en las mismas carpas cuyo suelo ha sido cubierto con parqué.