Aterrizó en Barajas una noche de octubre de 1994 sin imaginar que aquel primer trayecto en taxi, bajo las luces de la ciudad, marcaría el inicio de una historia de amor con Madrid. Todo le parecía nuevo, brillante y lleno de posibilidades. Incluso el primer rostro que vio en televisión –el inigualable Chiquito de la Calzada– le arrancó una sonrisa y un puñado de frases que aún hoy conserva como parte de su lenguaje cotidiano. Desde entonces, Fabiola Martínez ha recorrido la ciudad barrio a barrio, dejando que cada etapa de su vida se impregnara del carácter acogedor, vibrante y abierto de esta capital que ya siente como suya.
Venezolana de nacimiento y madrileña por elección, combina con naturalidad lo mejor de ambas culturas: en su cocina, en la crianza de sus hijos, Kike y Carlos, nacidos de su matrimonio con Bertín Osborne, en su forma de vivir y, por supuesto, en su estilo. Ahora, en plena etapa de crecimiento personal y profesional, ha lanzado su propia firma de moda, Bon Bini Spain, con el propósito de vestir con alma, conciencia y alegría. Amante del comercio local, de los paseos por El Retiro, de los rincones secretos que solo se descubren caminando sin prisa, Fabiola nos invita a conocer su Madrid más íntimo, ese que huele a arepas recién hechas, a flores frescas de mercado y a sueños que se construyen paso a paso.
Llevas muchos años en Madrid. ¿Recuerdas cómo fue tu primer encuentro con esta ciudad?
Sí, recuerdo que llegué por la noche a Barajas en octubre de 1994. Durante el trayecto en taxi, iba mirando por la ventanilla y todo me parecía supergrande, bonito, nuevo, limpio, con muchas luces. Al llegar al apartamento donde me iba a quedar, encendí la tele y lo primero que vi fue al gran Chiquito de la Calzada en plena actuación. Me dejó impactada y con la boca abierta, intentando entender algo de lo que decía. Para mí era imposible descifrar ese idioma único que tan bien dominaba para hacernos reír a carcajadas. Rápidamente me hice fan y usuaria de sus frases míticas como ”fistro pecadorrr” o “candemorrr”.
¿Qué fue lo que más te sorprendió o te enamoró de la capital?
La amabilidad de la gente y la cercanía. Podía entrar en un bar sola y acabar en un grupo, divirtiéndonos como si fuéramos amigos de toda la vida. Eso para un extranjero no tiene precio.
¿En qué barrio vives actualmente y qué es lo que más te gusta de tu zona?
Ahora vivo en Chamartín, pero, a lo largo de estos años, he vivido en varias zonas de Madrid. Lo que más me gusta de mi barrio actual es la cantidad de comercio pequeño que hay, el acceso fácil y rápido al transporte público y las zonas verdes.
¿Te sientes ya madrileña o sigues conservando muchas costumbres venezolanas?
Sigo conservando muchas costumbres venezolanas; eso no lo puedo, ni quiero perder. Pero siento Madrid como mi casa.
¿Cómo combinas lo mejor de ambas culturas en tu día a día?
En la comida, sobre todo. En mi casa se hacen arepas, caraotas, hayacas e incluso la forma de sazonar algunos platos de aquí lleva un toque caribeño.
Si tuvieras que recomendar tres rincones secretos o especiales de Madrid, ¿cuáles serían y por qué?
El Jardín del Príncipe de Anglona (plaza de la Paja, 6), en La Latina. Es un oasis escondido que siempre me sorprende con su calma. También me encanta perderme por las callecitas del barrio de Las Letras, donde se respira historia, y el Parque del Capricho (P.º de la Alameda de Osuna, 25), que, aunque no está tan céntrico, es una joya que parece sacada de un cuento.
"Me inspiro en Madrid porque es una ciudad donde conviven lo clásico y lo moderno, lo sobrio y lo atrevido”.
¿En qué restaurante te sientes como en casa?
Tengo varios, pero uno muy especial para mí es La Cuchara (Conde de Peñalver, 82), un pequeño restaurante venezolano donde cada bocado me transporta a casa. Y para comida española, me gusta mucho El Qüenco de Pepa (Henri Durant, 31), de cocina honesta, producto excelente y un ambiente muy acogedor.
¿Dónde te gusta pasear cuando tienes un rato para ti sola?
El parque de El Retiro es mi sitio favorito para desconectar. Pasear entre sus árboles, sentarme a mirar el estanque o simplemente respirar me ayuda a recargarme.
¿Qué lugar te inspira más, ya sea para trabajar, pensar o simplemente desconectar?
El Templo de Debod (Ferraz, 1) al atardecer. Me parece un lugar mágico, donde puedes reflexionar y conectar contigo misma, con una vista de la ciudad que te deja sin palabras.
Como madre, ¿qué ofrece Madrid que consideras ideal para criar a tus hijos?
Sin duda, la diversidad cultural. Para mí eso es muy valioso.
¿Cómo es un fin de semana ideal con ellos en la ciudad?
Salir a algún parque, como Madrid Río o El Retiro, dar un paseo, improvisar un pícnic... Luego una peli en casa si hay algo interesante, o pasear alrededor del Bernabéu, pues a Kike le encanta ver el estadio, entrar al museo y disfrutar del ambiente. Lo importante es estar juntos y compartir sin prisas.
¿Qué valores tratas de inculcarles, tanto de tu tierra natal como de esta ciudad que los ha visto crecer?
El respeto, la empatía y la alegría de vivir. De Venezuela, la calidez humana y el sentido de familia. De Madrid, la libertad, la cultura del esfuerzo y la apertura a otras formas de pensar.
“El parque de El Retiro es mi lugar favorito para desconectar en la ciudad”
Se te ve muy activa, comprometida y positiva. ¿Dónde recargas energías cuando necesitas reencontrarte contigo misma?
Me ayuda mucho pasear sola y tomarme un café en silencio con una libreta para escribir. Necesito esos pequeños momentos para reconectar.
¿Practicas deporte o alguna actividad que te ayude a desconectar?
Sí, me gusta caminar y hacer algo de ejercicio personalizado, dirigido por mi entrenador Ángel Merchán, fundador de Home Wellness Madrid (Santo Domingo de Silos, 1). Es mi gimnasio del barrio donde entreno desde hace años.
¿Cómo es tu día a día? ¿Tienes rutinas marcadas o te dejas llevar?
Tengo una base de rutinas, sobre todo por el trabajo y la familia, pero intento dejar huecos para la improvisación. Esta ciudad tiene eso: siempre te sorprende con algo bonito si te dejas llevar.
¿Eres de planes tranquilos o te gusta salir a eventos?
Disfruto las dos cosas. Me encanta un plan tranquilo con amigas, una buena conversación y risas. Pero también disfruto mucho cuando salgo a bailar, o cuando asisto a eventos bonitos, sobre todo cuando tienen un propósito solidario.
Acabas de crear tu propia firma. ¿Qué importancia tiene la moda en tu vida? ¿Te inspiras en el estilo madrileño?
Sí, mi firma se llama Bon Bini Spain. La moda es una forma de expresión. En mi caso, es también una forma de transmitir valores. Me inspiro en Madrid porque es una ciudad donde conviven lo clásico y lo moderno, lo sobrio y lo atrevido. Y eso encaja mucho con mi forma de ver la moda.
¿Madrid te ha dado más de lo que esperabas o te ha enseñado a mirar la vida de otro modo?
Me ha dado mucho más de lo que esperaba y me ha enseñado a ver la vida de otra manera. Aquí he crecido, aprendido y madurado personal y profesionalmente.
¿Qué sueñas para esta nueva etapa personal que estás viviendo en Madrid?
Consolidarme como empresaria y crear una marca de ropa con propósito.
FABIOLA MARTÍNEZ EN CORTO: SUS DIRECCIONES FAVORITAS
Para un buen desayuno...
En Panela & Co (López de Hoyos, 10).
Restaurante favorito para una comida informal
El Velázquez 17 (Velázquez, 17).
Para una cena tranquila...
En Numa Pompilio (Velázquez, 18).
Mercado gastronómico, ecológico o de diseño que no te pierdas
Me gusta mucho el Mercado de San Antón (Augusto Figueroa, 24) y también Matadero Madrid (Pl. Legazpi, 8) cuando hacen mercadillos de diseño o sostenibilidad y los espacios que crea Pop Up Chic, que es donde tengo mi marca de ropa.
Rincón donde encuentres sabores de Venezuela
Aparte de La Cuchara (Conde Peñalver, 82), La Arepera, en Lavapiés. Y me encanta El Rincón del Venezolano (Federico Rubio y Galí, 40), donde hacen una maravillosa cocina con sazón zuliano.
SPA, centro de belleza o masaje
The Organic Spa (Lagasca, 90). Es una maravilla.
Peluquería o estilista
Desde hace muchísimos años voy al Salón Moncho Moreno (Velázquez, 76), los mejores.
Tienda de moda imprescindible
Me encanta NAC (Génova, 18), por su selección cuidada; Etxart Panno, (Barquillo, 43) que es una de mis firmas habituales; y también las propuestas de Malababa (Serrano, 8 y Santa Teresa, 5), porque tienen diseño con alma.
Para decorar tu casa...
Me encanta Becara (Juan Bravo, 18), siempre tiene cosas preciosas. También me gusta darme una vuelta por las tiendas del Rastro o mi floristería favorita de toda la vida, Flores Pili Bernabéu (plaza de los Sagrados Corazones, 2).
Librería favorita
Tipos Infames (San Joaquín, 3) en Malasaña. Me encanta por su atmósfera. Y La Central de Callao (Postigo de SanMartín, 9) es perfecta para perderse.
Teatro que no te cansas de recomendar
El Teatro Español (Príncipe, 25). Con personalidad y muy comprometido con la cultura.
Cine que sea parte de tu plan perfecto
Disfruto mucho cuando voy a los Cines Yelmo Luxury Palafox (Luchana, 15), con sus asientos reclinables y servicio de restauración. Es toda una experiencia.














