Madrid es el escenario de muchos recuerdos entre Gigi Sarasola y Sara Zaldívar, incluso antes de que fuesen pareja. El empresario y exjinete olímpico conoció a la arquitecta y asesora de arte contemporáneo –y fundadora de CerARTmic– en el año 2000, en la noche madrileña y a través de amigos comunes, aunque su historia de amor no comenzaría hasta quince años después. Ahora, ambos residen en el barrio de Salesas, en pleno centro de Madrid, con sus dos hijos. No hay nadie mejor que ellos para descubrir los mejores planes del casco histórico de la capital y saber dónde disfrutar del mejor arte.
¿Cómo definiríais Madrid?
Sara: Es la ciudad con la luz más bonita del mundo.
Gigi: Es cosmopolita, amable, cultural... Está en plena ebullición, en un momento maravilloso.
Gigi, tú no naciste en Madrid.
G: Nací en Curaçao, una isla del Caribe, de las Antillas Holandesas. Mi padre trabajaba en ese momento en Colombia, pero se mudó con mi madre a Curaçao una temporada y coincidió con que nací allí. A los seis meses la familia se fue y no he vuelto nunca más. Mis recuerdos de niño son de Madrid.
S: En mi caso, vivía en El Viso. Es una zona que me encanta, aunque es muchísimo más tranquila. Es muy residencial y resulta un poco incómodo porque tienes que coger el coche para todo. Por eso, estoy encantada ahora en el centro.
G: Vamos andando a todas partes y hay muchísimos sitios para todo.
¿Qué encontráis en Madrid que no encontréis en otra ciudad del mundo?
G: Calidad de vida absoluta. Total. Solo le falta la playa (ríe).
S: Insisto: la luz (ríe).
¿Cuál es la mejor época para disfrutar de la ciudad?
S: La primavera y el principio del verano, antes de que el calor sea demasiado intenso. Con el buen tiempo, la gente sale mucho más a la calle.
G: Sí, se nota la alegría y la energía después del invierno.
S: También me gusta el típico día de invierno de Madrid.
¿Cómo es vivir en el barrio de Salesas?
G: Hace ya 35 años que me vine a la zona. No tenía nada que ver con lo que es ahora; era un sitio todavía más alternativo. A lo largo de estos años se ha ido transformando y sacando su potencial, pero sigue manteniendo ese encanto de barrio, esa belleza y autenticidad.
¿En qué ha ganado con esa transformación?
G: En tiendas más interesantes, en restaurantes, librerías y vida de ocio.
S: Y la gente es mucho más internacional.
G: Se ha convertido en el Soho de Nueva York, así de claro.
¿Qué recuerdos de la infancia tenéis en Madrid?
G: Mi familia vivía por la zona norte y me acuerdo de visitar los museos, que íbamos mucho de pequeños. Especialmente al Prado.
S: Yo diría los inviernos: íbamos a tomar el cocido y el aperitivo en Lhardy.
¿Vuestro rincón favorito de la ciudad?
G: Me encanta pasear por el barrio de Salesas. Son calles preciosas y algunas muy tranquilas. También me gusta la zona de Sol y el Retiro, que lo tenemos cerca y es estupendo para pasear.
S: Allí también está el Palacio de Cristal, con muy buenas exposiciones. Y la zona de Salesas está llena de galerías y ofrece muchísimos planes.
Siendo tan amantes del arte, ¿en qué zonas se encuentran las mejores exposiciones?
S: Por supuesto, la línea de los museos, que es espectacular. El Prado es una de las mejores pinacotecas del mundo. A nivel de galerías, me gustan las de Salesas: Albarrán Bourdais, Travesía Cuatro y la de Elvira González. Son todas estupendas.
G: También está la zona detrás del Reina Sofía, en la calle Doctor Fourquet, donde hay galerías muy buenas.
S: Sí, Helga de Alvear, Espacio Mínimo... Son galerías de primer nivel.
A nivel artístico, ¿qué diferencia a Madrid de otras ciudades?
S: Hay muchísima oferta. No solo artística, sino cultural. Nosotros vamos muchísimo a los Teatros del Canal, al Conde Duque, al Teatro Real... Hay una oferta enorme con unos precios mucho más asequibles que en otras capitales europeas.
¿Algún plato típico de la gastronomía madrileña que os guste especialmente?
S: El cocido madrileño no es lo mejor para el calor, así que, para ahora, me quedo con los boquerones en vinagre. Me encantan los de El Doble.
G: También los de Señor Martín.
Gigi, como exolímpico, ¿es Madrid una buena ciudad para practicar deporte?
G: Tiene el Retiro y la Casa de Campo, que son lugares fantásticos. También el Club de Campo, donde Sara y yo jugamos al golf. Nos gusta mucho montar a caballo con toda la familia en Yeguada El Espinar, en Segovia, y hacer caminatas por la sierra de Madrid. Recomendamos la zona de El Espinar hasta El Escorial: subir esas montañas y los picos que hay desde Navacerrada hasta El Escorial.
S: También la carretera de La Forestal, que va de El Espinar a San Rafael.
¿Tenéis alguno pendiente?
G: No está en Madrid exactamente, pero está muy cerca. Me gustaría ver el espectáculo de las fuentes de La Granja. Hemos ido muchas veces, pero nunca hemos visto todas las fuentes encendidas.










