El último fin de semana de los Juegos de Invierno de Milano-Cortina 2026 ha tenido unos protagonistas de excepción. La familia heredera de Suecia ha vivido unas jornadas intensas y vibrantes mientras disfrutaban de algunos de sus deportes favoritos. Estelle y Óscar, los hijos de la princesa Victoria y el príncipe Daniel, han acaparado las miradas al convertirse en unos improvisados animadores, siguiendo cada prueba con entusiasmo y una naturalidad que llamó la atención de los aficionados.
Los nietos de los reyes Carlos Gustavo y Silvia han disfrutado al máximo de estas últimas jornadas olímpicas, cuya clausura está prevista para este domingo a las 20:30 horas. Entregados al ambiente deportivo, han acompañado a sus padres en varias competiciones y han vivido de cerca el espíritu olímpico que envuelve a Milano-Cortina durante estas dos últimas semanas.
Este domingo, la familia al completo ha disfrutado del último día de los Juegos. La Casa Real sueca ha publicado una fotografía tomada en Milano-Cortina en la que se ve a la princesa Victoria, al príncipe Daniel y sus hijos ataviados con gorros, bufandas y banderas en los colores nacionales. La imagen, cálida y familiar, muestra a los cuatro animando a los deportistas suecos en una jornada especialmente emocionante para la delegación nórdica.
La familia heredera ha presenciado desde las gradas la prueba de 50 kilómetros femeninos de esquí de fondo, una de las más exigentes del programa olímpico. La gran protagonista ha sido la sueca Ebba Andersson, que se ha proclamado campeona olímpica y ha sumado así su cuarta medalla en estos Juegos, después de las tres platas obtenidas en las pruebas de 10 y 20 kilómetros y en el relevo. La emoción en la grada era palpable, especialmente entre la familia real sueca, gran aficionada a los deportes de invierno, que siguió la carrera con especial atención.
Pero la presencia de la familia heredera en Italia no se limita a esta jornada. El príncipe Daniel y sus hijos, Estelle y Óscar, ya habían podido asistir a la semifinal de hockey sobre hielo entre Canadá y Finlandia, disputada el pasado 20 de febrero. Aunque Suecia quedó eliminada en cuartos de final frente a Estados Unidos, ninguno de los tres quiso perderse la oportunidad de apoyar a sus vecinos nórdicos en un duelo vibrante.
Para Daniel, gran aficionado al hockey —es seguidor del AIK, el equipo de Solna, y acude con frecuencia a los partidos del campeonato nacional—, fue un momento especialmente emocionante. Desde la grada explicó jugadas, celebró ocasiones y compartió con sus hijos esa pasión tan suya. Estelle, que el próximo 23 de febrero cumplirá 14 años, se mostró ya como toda una adolescente: móvil en mano, hizo fotos, grabó vídeos e incluso realizó una llamada e hizo algunas fotos durante el encuentro. El príncipe Óscar, por su parte, quien el próximo 2 de marzo cumplirá 10 años, siguió el encuentro muy concentrado, atento a cada jugada y a los comentarios de su padre. Los trs lucían sus acreditaciones y los chalecos amarillos de la delegación sueca. La gran ausente ese día fue la princesa Victoria, que el día anterior había asistido, junto a toda la familia real sueca, al funeral de la princesa Desirée, hermana del rey Carlos Gustavo. En esa despedida familiar, Estelle volvió a acaparar todas las miradas.
Los miembros de las casas reales que se citan en los Juegos Olímpicos
La presencia de la familia heredera sueca se suma a la de otros miembros de casas reales europeas que también han querido apoyar a sus deportistas en Milano-Cortina. Los reyes Guillermo y Máxima de los Países Bajos, los reyes Harald y Sonia de Noruega, el gran duque Enrique de Luxemburgo o la princesa Ana del Reino Unido han sido algunos de los rostros conocidos que se han dejado ver en las gradas olímpicas y saludando a sus respectivos deportistas. De hecho, este fin de semana, Felipe y Matilde de Bélgica, junto a la princesa heredera, han visitado a la delegación belga.
La presencia de tantas figuras reales subraya la importancia de estos Juegos para Europa y para los países nórdicos, donde los deportes de invierno forman parte de la identidad cultural. En el caso de Suecia, la presencia de la familia heredera aporta una cercanía que conecta con el público y refuerza la imagen moderna y accesible de la Casa Real. Y, aunque la reina Silvia declinó la invitación por encontrarse resfriada, el rey Carlos Gustavo sí se ha desplazado a Italia para apoyar a los esquiadores de fondo en Val di Fiemme.
Sin duda, para Estelle y Óscar, estos días en Italia han sido muy significativos. Han vivido el deporte desde dentro, han compartido tiempo con sus padres y han experimentado el ambiente único de unos Juegos Olímpicos.














